Seguridad Pública y Protección Civil
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Buceando en la
mente del psicópata
Psicólogos
británicos desarrollan un 'test' para identificar criminales en potencia
antes de que asesinen
Los
asesinos psicópatas poseen una inquietante habilidad para ocultar sus
emociones y fingir comportamientos que les hacen parecer personas
corrientes. En algunos casos, esto les permite embaucar a sus víctimas y
burlar a las autoridades durante años.Y esta misma particularidad les
convierte en un escurridizo objeto de estudio, ya que mienten a los
psicólogos con la misma sangre fría que muestran para el crimen. Una
nueva prueba puede determinar qué psicópatas tienen una predisposición
hacia la violencia y el asesinato, y ayudar a los expertos a entender
cómo funciona la mente de estas personas.
Un
grupo de científicos británicos presenta hoy en la revista Nature un
test psicológico con el que han estudiado a varias clases de criminales,
y han descubierto que los asesinos psicópatas dan respuestas diferentes
y por tanto son fácilmente identificables. La prueba es una adaptación
del Test de Asociación Implícita (IAT, en inglés), diseñado en su origen
para detectar prejuicios ocultos como el racismo, que muchos lograrían
disimular en un test de preguntas explícitas.
El
test que publican hoy Nicola S. Gray y sus colegas puede realizarse en
unos 10 minutos, y muestra diferencias entre el tiempo de respuesta de
los asesinos psicópatas y las demás personas, debidas al modo en que se
asocia la violencia con otro tipo de ideas durante la prueba.
El
equipo de Gray parte de la tesis de que los asesinos psicópatas tienen
emociones anormales respecto a la violencia, gracias a las cuales
justifican sus crímenes. Al contrario que los criminales de sangre
caliente, que a menudo muestran arrepentimiento por sus acciones y una
reacción contraria a la violencia, los psicópatas no presentan ninguna
respuesta negativa ante la crueldad.
El
test representa «un gran adelanto» a la hora de determinar si un
psicópata es propenso a cometer crímenes o no, ya que con otros métodos
en los que las preguntas son explícitas estas personas «mienten para
defenderse», según declaró a este diario Robert J. Snowden,
psicólogo del equipo de Gray en la Universidad de Cardiff.
Además, no es necesario que un especialista realice esta prueba, ya que
el ordenador registra automáticamente los resultados y más tarde pueden
ser interpretados por los expertos. Otros tests similares para
determinar el grado de psicopatía de una persona requieren una gran
preparación y pueden tardar más de ocho horas, de acuerdo con Snowden.
Sentimiento de control
Los
resultados de estas pruebas con psicópatas podrían ser útiles para
avanzar en el tratamiento y reeducación de estas personas, según declaró
a EL MUNDO el jefe de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz, José
Luis González de Rivera.
Los
psicópatas son personas que «no sienten empatía por los demás seres
humanos y, aunque entienden las normas sociales, no las respetan», y
el test de Gray mide su agresividad a través del «concepto de
tanatofilia», es decir, el deseo de «experimentar un sentimiento de
control» sobre personas u objetos inertes, en contraposición a la
afinidad hacia los seres vivos, explicó González de Rivera.
Aunque «cualquier persona que esté enfadada experimenta placer cuando
hace daño», esto se debe a la necesidad de aliviar tensión en
circunstancias concretas, pero al asesino psicópata le identifica el
hecho de mostrar placer ante el acto mismo de matar, según González de
Rivera.
Además, el test de Gray tiene una función preventiva, ya que «puede
detectar quién es un psicópata peligroso y podría ser uno de los
factores a tener en cuenta a la hora de aplicar la libertad condicional»,
de acuerdo con Francisco Bernabéu, profesor de Criminología de la
Universidad de Alicante. De igual modo, se podría usar para localizar
delincuentes juveniles potencialmente peligrosos que presenten «una
visión distorsionada de la violencia».
Sin
embargo, para prevenir en toda la población los actos de un asesino
psicópata «primero habría que saber quién es psicópata», lo cual resulta
casi imposible, según Bernabéu.
Sin
miedo al castigo
El
psicópata es «un individuo muy difícil de socializar porque su nivel de
miedo es muy bajo», según Manuel de Juan, profesor de Psicología en la
Universidad Autónoma de Madrid.
Mientras el resto de personas adquieren comportamientos de acuerdo con
las normas sociales al temer un castigo, que puede ser de cualquier
clase, al psicópata «le cuesta mucho más trabajo», explicó De Juan.
«Las personas no tenemos la misma capacidad para educarnos. Igual que no
cuesta lo mismo educar a un perro de presa que a un 'collie'».
Para
De Juan, la psicopatía tiene cierta base biológica, pero los factores
ambientales y la educación durante la infancia son decisivos: «A
mínimo que los padres no sean competentes o la situación del niño no sea
la adecuada, se puede manifestar una psicopatía».
Aunque se ha creído que el psicópata es un fenómeno único en el mundo
occidental, lo cierto es que esta figura está «muy extendida en todas
las culturas», según De Juan.
Fuente: El Mundo
29/05/2003