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Viernes 30 de mayo de 2003


Seguridad Pública y Protección Civil

Buceando en la mente del psicópata

Psicólogos británicos desarrollan un 'test' para identificar criminales en potencia antes de que asesinen

 

Los asesinos psicópatas poseen una inquietante habilidad para ocultar sus emociones y fingir comportamientos que les hacen parecer personas corrientes. En algunos casos, esto les permite embaucar a sus víctimas y burlar a las autoridades durante años.Y esta misma particularidad les convierte en un escurridizo objeto de estudio, ya que mienten a los psicólogos con la misma sangre fría que muestran para el crimen. Una nueva prueba puede determinar qué psicópatas tienen una predisposición hacia la violencia y el asesinato, y ayudar a los expertos a entender cómo funciona la mente de estas personas.

Un grupo de científicos británicos presenta hoy en la revista Nature un test psicológico con el que han estudiado a varias clases de criminales, y han descubierto que los asesinos psicópatas dan respuestas diferentes y por tanto son fácilmente identificables. La prueba es una adaptación del Test de Asociación Implícita (IAT, en inglés), diseñado en su origen para detectar prejuicios ocultos como el racismo, que muchos lograrían disimular en un test de preguntas explícitas.

El test que publican hoy Nicola S. Gray y sus colegas puede realizarse en unos 10 minutos, y muestra diferencias entre el tiempo de respuesta de los asesinos psicópatas y las demás personas, debidas al modo en que se asocia la violencia con otro tipo de ideas durante la prueba.

El equipo de Gray parte de la tesis de que los asesinos psicópatas tienen emociones anormales respecto a la violencia, gracias a las cuales justifican sus crímenes. Al contrario que los criminales de sangre caliente, que a menudo muestran arrepentimiento por sus acciones y una reacción contraria a la violencia, los psicópatas no presentan ninguna respuesta negativa ante la crueldad.

El test representa «un gran adelanto» a la hora de determinar si un psicópata es propenso a cometer crímenes o no, ya que con otros métodos en los que las preguntas son explícitas estas personas «mienten para defenderse», según declaró a este diario Robert J. Snowden, psicólogo del equipo de Gray en la Universidad de Cardiff.

Además, no es necesario que un especialista realice esta prueba, ya que el ordenador registra automáticamente los resultados y más tarde pueden ser interpretados por los expertos. Otros tests similares para determinar el grado de psicopatía de una persona requieren una gran preparación y pueden tardar más de ocho horas, de acuerdo con Snowden.

Sentimiento de control

Los resultados de estas pruebas con psicópatas podrían ser útiles para avanzar en el tratamiento y reeducación de estas personas, según declaró a EL MUNDO el jefe de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz, José Luis González de Rivera.

Los psicópatas son personas que «no sienten empatía por los demás seres humanos y, aunque entienden las normas sociales, no las respetan», y el test de Gray mide su agresividad a través del «concepto de tanatofilia», es decir, el deseo de «experimentar un sentimiento de control» sobre personas u objetos inertes, en contraposición a la afinidad hacia los seres vivos, explicó González de Rivera.

Aunque «cualquier persona que esté enfadada experimenta placer cuando hace daño», esto se debe a la necesidad de aliviar tensión en circunstancias concretas, pero al asesino psicópata le identifica el hecho de mostrar placer ante el acto mismo de matar, según González de Rivera.

Además, el test de Gray tiene una función preventiva, ya que «puede detectar quién es un psicópata peligroso y podría ser uno de los factores a tener en cuenta a la hora de aplicar la libertad condicional», de acuerdo con Francisco Bernabéu, profesor de Criminología de la Universidad de Alicante. De igual modo, se podría usar para localizar delincuentes juveniles potencialmente peligrosos que presenten «una visión distorsionada de la violencia».

Sin embargo, para prevenir en toda la población los actos de un asesino psicópata «primero habría que saber quién es psicópata», lo cual resulta casi imposible, según Bernabéu.

Sin miedo al castigo

El psicópata es «un individuo muy difícil de socializar porque su nivel de miedo es muy bajo», según Manuel de Juan, profesor de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid.

Mientras el resto de personas adquieren comportamientos de acuerdo con las normas sociales al temer un castigo, que puede ser de cualquier clase, al psicópata «le cuesta mucho más trabajo», explicó De Juan. «Las personas no tenemos la misma capacidad para educarnos. Igual que no cuesta lo mismo educar a un perro de presa que a un 'collie'».

Para De Juan, la psicopatía tiene cierta base biológica, pero los factores ambientales y la educación durante la infancia son decisivos: «A mínimo que los padres no sean competentes o la situación del niño no sea la adecuada, se puede manifestar una psicopatía».

Aunque se ha creído que el psicópata es un fenómeno único en el mundo occidental, lo cierto es que esta figura está «muy extendida en todas las culturas», según De Juan.

Fuente: El Mundo
29/05/2003

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