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 Jueves 27 de noviembre de 2003


Seguridad Pública y Protección Civil

Cien presos de ETA se rebelan contra la banda

Dirigentes que en el pasado ordenaban a los reclusos una disciplina absoluta no secundaron una protesta organizada Peligrosos pistoleros, como Urrusolo, «Paterra» y Carmen Guisasola, entre los contestatarios

 

Un centenar de presos de ETA, y de las organizaciones de su entramado, no obedecieron las órdenes de los cabecillas de la banda para realizar una protesta en las cárceles, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, que consideran que los reclusos «rebeldes» «están más interesados en su situación personal que en participar en las estrategias diseñadas desde el exterior que se lanzan sin haber consultado con los propios internos y con fines cláramente publicitarios, para presentar al colectivo como un bloque sin fisuras». Entre estos presos, figuran dirigentes etarras que en el pasado, cuando estaban en libertad, se ocupaban de dar las consignas a los reclusos que debían ser obedecidas sin excusa.

Cuando el diario «Gara» publicaba, a bombo y platillo, que el colectivo de presos etarras, el llamado «Euskal Preso Politikoen Kolektiboa» (EPPK), iba a «iniciar una serie de protestas en todas las cárceles», pocos sospechaban que la convocatoria iba a tener una contestación tan grande. Se anunciaban encierros en todas las cárceles de España y Francia y se aseguraba que los reclusos «no se rendirán y se mantendrán en pie frente al enemigo».

La protesta, según las citadas fuentes, se inició el 29 de septiembre y consistía en un «autoaislamiento», la negativa a salir de las celdas salvo para la realización de las comidas.

Poco uniforme

Duró unos 15 días, hasta el 11 de octubre, y su seguimiento fue poco uniforme ya que hubo internos que sustituyeron la protesta por ayunos voluntarios rotatorios; otros salieron al patio por la mañana o por la tarde; algunos salieron unos días y se quedaron otros; y otros solicitaron justificantes médicos, o alegaron autorizaciones previas para estudiar con el fin de permanecer en sus celdas.

La protesta la iniciaron 486 internos de los 554 que componen el «colectivo» y, el primer día, no la secundaron 68.

Lo primero que llamó la atención de las autoridades penitenciarias fue que no participaba ningún interno de los centros penitenciarios de Bilbao y de Topas.

Entre los reclusos «rebeldes», se encontraban etarras que, cuando estaban en libertad, habían sido dirigentes de la banda y otros que, en la actualidad, figuran como los cabecillas del «frente de makos» (cárceles), designados como «interlocutores» ante una posible negociación.

Entre estos presos estaban Francisco Múgica Garmendia, «Pakito», uno de los integrantes del colectivo «Artapalo» que dirigió ETA hasta marzo de 1992, en que fue detenido en una operación dirigida por el entonces coronel Enrique Rodríguez Galindo, que hoy todavía permanece en la cárcel. Uno de los que le sucedieron en el mando de la banda, Ignacio Bilbao Beascoechea, «Iñaki de Lemona», tampoco se sumó a las protestas. Carlos Almorza Arrieta, «Pedrito de Andoain», Juan Gaztelumendi Uribarren, «Txirrita», y Mercedes Galdós Arsuaga, «Vittori», ambos «interlocutores», tampoco.

El ideólogo y el pistolero

Entre los «contestatarios» también estaban Jesús Arcauz Arana, «Josu de Mondragón»; el que fuera ideólogo de la banda, Eugenio Echeveste Arizcuren, «Antxon»; los pistoleros José Luis Urrusolo Sistiaga, «Langile» y Carmen Guisasola Solozabal; Miguel Ángel Gil Cervera, «Kurika»; Pedro Picabea Ugalde, «Larrun»; y Santiago Arróspide Sarasola, «Santi Potros», que está expulsado de la banda.

Los internos que, según las fuentes consultadas, no participaron en el «autoaislamiento» iniciado el 29 de septiembre, fueron 59: Carlos Almorza Arrieta; Fernando Arburua Iparraguirre; Juan Carlos Arruti Azpitarte, «Paterra»; Ignacio Bilbao Beascoechea; Jesús Ciganda Sarratea; José Cortadi Alustiza; José Fachal Agrelo; José Fernández Hernando; Juan Gaztelumendi Uribarri;Victor Goñi Martínez; Javier Martínez Eizaguirre; Francisco Múgica Garmendia; Iñaki Recarte Ibarra; Arkaitz Saez Arreieta; Pedro Solano Arrondo; Juan Tapia Irujo; Jesús María Uribeechevarría Bolinaga; Fernando Luis Astarloa; José Ángel Matienzo García;Juan Manuel Soares Gamboa (expulsado de la banda); Oscar Abad Palacios; Jesús Arcauz Arana; Victor Cerrada Rodríguez; Jon Crespo Ortega; Aitor Duran Ruiz de Eguino; Eugenio Echeveste Arizcuren; José María Errazquin Beldarrain; Mercedes Galdós Arsuaga; José Miguel Gaztelu Ochandorena; Miguel Inchauspe Villar; Urko Labeaga García; Gorka Lazcano Murua; Pedro Leguina Aurre; José Ramón Martínez de la Fuente; María Jesús Muruaga Guezuraga; Iñigo Otazua Urresti; Mario Rouco González; Iñigo Ruiz Gauna; José Luis Urrusolo Sistiaga; Carmen Guisasola Solozábal; Vicente Barrenechea Eguía; Unai Ipas Zugadi; Urko Izaguirre Bernaola; Vicente Sagredo Rivas; Aitor Zabaleta Cercas; Eneko Ojembarrena Egurrola; Iñaki Ojembarrena Egurola; Fernando Sáenz Suso; Miguel Ruiz de Eguilaz Bengoa; Mónica Martínez López; Luis Gorriti Pagola; Juan José Legorburu Guederiaga; Francisco Rollán Rodríguez; Pedro José Picabea Ugalde; Miguel Ángel Gil Cervera; Emille Gabrielle; José Antonio Borde Gaztelumendi; José Ramón Foruría Zubialdea; y Jesús Díez de Heredia Ruiz de Arbullo.

Otros 46 secundaron la protesta de forma irregular sin permanecer todo el tiempo en la celda: Sagrario Yoldi Múgica, que lo dejó el mismo día 29; Pedro María Celarain Oyarzábal, cesó el día 1 de octubre; Santos Berganza Cindegui; Inmaculada Noble Goicoechea; Aránzazu Garbayo Ruiz; Roberto Sáiz Olmos; Mikel Soto Nolasco; Iker Beristain Urizarbarrena; Andoni Beroiz Zubizarreta; Unai Dañobeitiz Ceballos; Julen Eregaña Azcárate; Asier Íñigo Eguizurain; Joseba Garmendia Albarracin; Sabin Juaristi Arrieta; Egoitz López de la Calle; Ignacio Uriba Manterola; Jesús María Lombide Lorente; Aitor Bores Gutiérrez; Leire Martínez Pérez; Javier Oregui Echevarría; Eduardo Sáinz Lobato; Andoni Ugalde Zubiri; Ibai Ayensa Laborda; Miren Aramburu Echevarría; Miriam Campos Alonso;Ainoa Íñigo Eguizurain; Ana López Barrio; Aketza Galarza de la Fuente; Javier Gogenola Goitia; Jesús García Corporales; Lander Maruri Basagoiti; Pedro del Hoyo Hernández; Aitor Lorente Bilbao; Fernando Díez Torres; Santiago Arróspide Sarasola, cesó el día 30 de septiembre; Ignacio Bilbao Gaubeca; Egoitz Ascasibar Garai; Jesús María Múgica Picabea, cesó el día 5 de octubre; Lourdes Churruca Medinabeitia, el mismo día; Armando Legaz Irureta, al día siguiente; Igancio Alonso Rubio, ese mismo día; Eduardo Aguirre Mauleón; José Galarraga Arona; Juan CarlosPérez Ojuel; Andoni Muñoz de Vivar Berrio; y Ainoa Íñigo Eguizurain.

Falta de coordinación

Las fuentes consultadas subrayan que lo ocurrido demuestra la falta de coordinación que existe entre el «colectivo» y quienes habitualmente son los encargados de transmitirles las consignas de ETA. Asimismo, que muchos internos de la banda «están más interesados en su situación personal que en participar en las estrategias diseñadas desde el exterior». También se destaca que los que fueran cabecillas mantienen una postura de rebeldía, y que la protesta debió organizarse sin consultar a los encargados de la «interlocución» ya que, al menos dos de ellos, no la secundaron.

Todo parece indicar, agregaron, que se ha tratado de un intento propagandístico de presentar al colectivo de presos etarras como un bloque sin fisuras que está dispuesto a secundar las iniciativas que planteen los cabecillas de la banda en el futuro. En especial, las derivadas de las negociaciones que mantienen con el PNV sobre el Plan Ibarreche y la independencia del País Vasco.

Acebes atribuye la rebeldía de cien presos de ETA a la desorganización que sufre la banda

El ministro del Interior, Ángel Acebes, atribuyó a la «desorientación y desorganización» que sufre ETA, la postura de rebeldía, de la que informó LA RAZÓN en su edición de ayer, de un centenar de presos de la banda al no secundar una protesta que había sido ordenada por los cabecillas de esta organización criminal. «Los miembros de ETA están desorientados y desorganizados por la eficacia policial y la colaboración internacional y esa situación se refleja en las cárceles. El frente de cárceles ha sido siempre muy importante para ETA, y hasta ahora le era obediente. Pero ahora, con esa situación de desorientación y desorganización, se aprecia un resquebrajamiento de la unidad de los presos que no secundan protestas dirigidas y ordenadas por la dirección de la banda», agregó.

No obstante, advirtió de que «esto no quiere decir que ETA no tenga capacidad de seguir atentando y, si pueden, lo harán, sólo puede impedirlo la eficacia policial». La banda terrorista, añadió, «sólo se expresa por el miedo, el terror y el chantaje, porque es mentira que tengan capacidad del diálogo quienes no creen en la democracia ni en el Estado de Derecho».

El ministro subrayó, en una rueda de prensa celebrada ayer en Burgos, que «el fin de la acción terrorista, de los atentados y los impuestos revolucionarios, sólo vendrá por la derrota total de ETA por la acción policial y por la colaboración internacional, no por planes soberanistas o independentistas».

Por otra parte, ayer fueron detenidos, dentro de la operación contra el «aparato de captación» de la banda, en Vergara y Mondragón, Maider Eguiguren Larrañaga y Miguel Garaiondo Bastida, que fueron candidatos por EH en las Elecciones Municipales de 1999 y a las Juntas Generales de Guipúzcoa, respectivamente. Además, las Fuerzas de Seguridad atribuyen a Garaiondo la coordinación de acciones de terrorismo urbano en la comarca del Goyerri. El ministro destacó que estas detenciones suponen un avance más en el esfuerzo policial para evitar la reorganización de ETA.

Acebes recordó que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han realizado esta semana varias operaciones contra la banda, que han dado como resultado la detención de catorce personas en España y cuatro en Francia. «La intención de la banda terrorista es volver a cometer atentados; de hecho, parte de los detenidos tenían ya una función asignada dentro de un nuevo entramado de ETA en el que incluso se habían señalado peticiones de información sobre posibles objetivos de futuros atentados». La Policía dejó ayer en libertad, sin pasar a disposición judicial, a Enekoitz Oyarzabal, David Brum y Gaizka García, arrestados el pasado martes en Guipúzcoa. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón comenzó a tomar declaración al resto a los arrestados en Mondragón y Pamplona, Saioa Alzua, Gaizka Azkarate, Ikerne Idakoetxea y Goizeder Antón. Las declaraciones continuarán hoy, con la comparecencia del presunto miembro del «comando Basajaun» Zugaitz Izagirre. A otro de los arrestados se le imputa haber colaborado con el «comando Bakartxo».

Fuente: La Razón
20/11/2003
21/11/2003

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