Seguridad Pública y Protección Civil
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Cien presos de ETA se rebelan contra la banda
Dirigentes que en
el pasado ordenaban a los reclusos una disciplina absoluta no secundaron
una protesta organizada Peligrosos pistoleros, como Urrusolo, «Paterra»
y Carmen Guisasola, entre los contestatarios
Un
centenar de presos de ETA, y de las organizaciones de su entramado,
no obedecieron las órdenes de los cabecillas de la banda para
realizar una protesta en las cárceles, según han informado a LA
RAZÓN fuentes antiterroristas, que consideran que los reclusos
«rebeldes» «están más interesados en su situación personal que en
participar en las estrategias diseñadas desde el exterior que se
lanzan sin haber consultado con los propios internos y con fines
cláramente publicitarios, para presentar al colectivo como un bloque
sin fisuras». Entre estos presos, figuran dirigentes etarras que
en el pasado, cuando estaban en libertad, se ocupaban de dar las
consignas a los reclusos que debían ser obedecidas sin excusa.
Cuando
el diario «Gara» publicaba, a bombo y platillo, que el colectivo de
presos etarras, el llamado «Euskal Preso Politikoen Kolektiboa» (EPPK),
iba a «iniciar una serie de protestas en todas las cárceles», pocos
sospechaban que la convocatoria iba a tener una contestación tan grande.
Se anunciaban encierros en todas las cárceles de España y Francia y se
aseguraba que los reclusos «no se rendirán y se mantendrán en pie frente
al enemigo».
La
protesta, según las citadas fuentes, se inició el 29 de septiembre y
consistía en un «autoaislamiento», la negativa a salir de las
celdas salvo para la realización de las comidas.
Poco uniforme
Duró unos 15 días, hasta el 11 de
octubre, y su seguimiento fue poco uniforme ya que hubo internos que
sustituyeron la protesta por ayunos voluntarios rotatorios; otros
salieron al patio por la mañana o por la tarde; algunos salieron unos
días y se quedaron otros; y otros solicitaron justificantes médicos, o
alegaron autorizaciones previas para estudiar con el fin de permanecer
en sus celdas.
La protesta la iniciaron 486
internos de los 554 que componen el «colectivo» y, el primer día, no la
secundaron 68.
Lo primero que llamó la atención
de las autoridades penitenciarias fue que no participaba ningún interno
de los centros penitenciarios de Bilbao y de Topas.
Entre los reclusos «rebeldes», se
encontraban etarras que, cuando estaban en libertad, habían sido
dirigentes de la banda y otros que, en la actualidad, figuran como los
cabecillas del «frente de makos» (cárceles), designados como
«interlocutores» ante una posible negociación.
Entre estos presos estaban
Francisco Múgica Garmendia, «Pakito», uno de los integrantes del
colectivo «Artapalo» que dirigió ETA hasta marzo de 1992, en que fue
detenido en una operación dirigida por el entonces coronel Enrique
Rodríguez Galindo, que hoy todavía permanece en la cárcel. Uno de los
que le sucedieron en el mando de la banda, Ignacio Bilbao Beascoechea,
«Iñaki de Lemona», tampoco se sumó a las protestas. Carlos Almorza
Arrieta, «Pedrito de Andoain», Juan Gaztelumendi Uribarren, «Txirrita»,
y Mercedes Galdós Arsuaga, «Vittori», ambos «interlocutores», tampoco.
El ideólogo y el pistolero
Entre los «contestatarios» también
estaban Jesús Arcauz Arana, «Josu de Mondragón»; el que fuera ideólogo
de la banda, Eugenio Echeveste Arizcuren, «Antxon»; los pistoleros José
Luis Urrusolo Sistiaga, «Langile» y Carmen Guisasola Solozabal; Miguel
Ángel Gil Cervera, «Kurika»; Pedro Picabea Ugalde, «Larrun»; y Santiago
Arróspide Sarasola, «Santi Potros», que está expulsado de la banda.
Los internos que, según las fuentes consultadas, no participaron en
el «autoaislamiento» iniciado el 29 de septiembre, fueron 59: Carlos
Almorza Arrieta; Fernando Arburua Iparraguirre; Juan Carlos Arruti
Azpitarte, «Paterra»; Ignacio Bilbao Beascoechea; Jesús Ciganda Sarratea;
José Cortadi Alustiza; José Fachal Agrelo; José Fernández Hernando; Juan
Gaztelumendi Uribarri;Victor Goñi Martínez; Javier Martínez Eizaguirre;
Francisco Múgica Garmendia; Iñaki Recarte Ibarra; Arkaitz Saez Arreieta;
Pedro Solano Arrondo; Juan Tapia Irujo; Jesús María Uribeechevarría
Bolinaga; Fernando Luis Astarloa; José Ángel Matienzo García;Juan Manuel
Soares Gamboa (expulsado de la banda); Oscar Abad Palacios; Jesús Arcauz
Arana; Victor Cerrada Rodríguez; Jon Crespo Ortega; Aitor Duran Ruiz de
Eguino; Eugenio Echeveste Arizcuren; José María Errazquin Beldarrain;
Mercedes Galdós Arsuaga; José Miguel Gaztelu Ochandorena; Miguel
Inchauspe Villar; Urko Labeaga García; Gorka Lazcano Murua; Pedro
Leguina Aurre; José Ramón Martínez de la Fuente; María Jesús Muruaga
Guezuraga; Iñigo Otazua Urresti; Mario Rouco González; Iñigo Ruiz Gauna;
José Luis Urrusolo Sistiaga; Carmen Guisasola Solozábal; Vicente
Barrenechea Eguía; Unai Ipas Zugadi; Urko Izaguirre Bernaola; Vicente
Sagredo Rivas; Aitor Zabaleta Cercas; Eneko Ojembarrena Egurrola; Iñaki
Ojembarrena Egurola; Fernando Sáenz Suso; Miguel Ruiz de Eguilaz Bengoa;
Mónica Martínez López; Luis Gorriti Pagola; Juan José Legorburu
Guederiaga; Francisco Rollán Rodríguez; Pedro José Picabea Ugalde;
Miguel Ángel Gil Cervera; Emille Gabrielle; José Antonio Borde
Gaztelumendi; José Ramón Foruría Zubialdea; y Jesús Díez de Heredia Ruiz
de Arbullo.
Otros 46 secundaron la protesta
de forma irregular sin permanecer todo el tiempo en la celda:
Sagrario Yoldi Múgica, que lo dejó el mismo día 29; Pedro María Celarain
Oyarzábal, cesó el día 1 de octubre; Santos Berganza Cindegui;
Inmaculada Noble Goicoechea; Aránzazu Garbayo Ruiz; Roberto Sáiz Olmos;
Mikel Soto Nolasco; Iker Beristain Urizarbarrena; Andoni Beroiz
Zubizarreta; Unai Dañobeitiz Ceballos; Julen Eregaña Azcárate; Asier
Íñigo Eguizurain; Joseba Garmendia Albarracin; Sabin Juaristi Arrieta;
Egoitz López de la Calle; Ignacio Uriba Manterola; Jesús María Lombide
Lorente; Aitor Bores Gutiérrez; Leire Martínez Pérez; Javier Oregui
Echevarría; Eduardo Sáinz Lobato; Andoni Ugalde Zubiri; Ibai Ayensa
Laborda; Miren Aramburu Echevarría; Miriam Campos Alonso;Ainoa Íñigo
Eguizurain; Ana López Barrio; Aketza Galarza de la Fuente; Javier
Gogenola Goitia; Jesús García Corporales; Lander Maruri Basagoiti; Pedro
del Hoyo Hernández; Aitor Lorente Bilbao; Fernando Díez Torres; Santiago
Arróspide Sarasola, cesó el día 30 de septiembre; Ignacio Bilbao Gaubeca;
Egoitz Ascasibar Garai; Jesús María Múgica Picabea, cesó el día 5 de
octubre; Lourdes Churruca Medinabeitia, el mismo día; Armando Legaz
Irureta, al día siguiente; Igancio Alonso Rubio, ese mismo día; Eduardo
Aguirre Mauleón; José Galarraga Arona; Juan CarlosPérez Ojuel; Andoni
Muñoz de Vivar Berrio; y Ainoa Íñigo Eguizurain.
Falta de coordinación
Las fuentes consultadas subrayan
que lo ocurrido demuestra la falta de coordinación que existe entre el
«colectivo» y quienes habitualmente son los encargados de transmitirles
las consignas de ETA. Asimismo, que muchos internos de la banda
«están más interesados en su situación personal que en participar en las
estrategias diseñadas desde el exterior». También se destaca que los
que fueran cabecillas mantienen una postura de rebeldía, y que la
protesta debió organizarse sin consultar a los encargados de la
«interlocución» ya que, al menos dos de ellos, no la secundaron.
Todo parece indicar, agregaron,
que se ha tratado de un intento propagandístico de presentar al
colectivo de presos etarras como un bloque sin fisuras que está
dispuesto a secundar las iniciativas que planteen los cabecillas de la
banda en el futuro. En especial, las derivadas de las negociaciones que
mantienen con el PNV sobre el Plan Ibarreche y la independencia del País
Vasco.
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Acebes atribuye la rebeldía de cien presos de ETA a la desorganización
que sufre la banda |
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El ministro del Interior, Ángel Acebes, atribuyó a la «desorientación y
desorganización» que sufre ETA, la postura de rebeldía, de la que
informó LA RAZÓN en su edición de ayer, de un centenar de presos de la
banda al no secundar una protesta que había sido ordenada por los
cabecillas de esta organización criminal. «Los miembros de ETA están
desorientados y desorganizados por la eficacia policial y la
colaboración internacional y esa situación se refleja en las cárceles.
El frente de cárceles ha sido siempre muy importante para ETA, y hasta
ahora le era obediente. Pero ahora, con esa situación de desorientación
y desorganización, se aprecia un resquebrajamiento de la unidad de los
presos que no secundan protestas dirigidas y ordenadas por la dirección
de la banda», agregó.
No obstante, advirtió de que «esto no quiere decir que ETA no tenga
capacidad de seguir atentando y, si pueden, lo harán, sólo puede
impedirlo la eficacia policial». La banda terrorista, añadió, «sólo se
expresa por el miedo, el terror y el chantaje, porque es mentira que
tengan capacidad del diálogo quienes no creen en la democracia ni en el
Estado de Derecho».
El ministro subrayó, en una rueda de prensa celebrada ayer en Burgos,
que «el fin de la acción terrorista, de los atentados y los impuestos
revolucionarios, sólo vendrá por la derrota total de ETA por la acción
policial y por la colaboración internacional, no por planes soberanistas
o independentistas».
Por otra parte, ayer fueron detenidos, dentro de la operación contra
el «aparato de captación» de la banda, en Vergara y Mondragón, Maider
Eguiguren Larrañaga y Miguel Garaiondo Bastida, que fueron candidatos
por EH en las Elecciones Municipales de 1999 y a las Juntas Generales de
Guipúzcoa, respectivamente. Además, las Fuerzas de Seguridad atribuyen a
Garaiondo la coordinación de acciones de terrorismo urbano en la comarca
del Goyerri. El ministro destacó que estas detenciones suponen un avance
más en el esfuerzo policial para evitar la reorganización de ETA.
Acebes recordó que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han
realizado esta semana varias operaciones contra la banda, que han dado
como resultado la detención de catorce personas en España y cuatro en
Francia. «La intención de la banda terrorista es volver a cometer
atentados; de hecho, parte de los detenidos tenían ya una función
asignada dentro de un nuevo entramado de ETA en el que incluso se habían
señalado peticiones de información sobre posibles objetivos de futuros
atentados». La Policía dejó ayer en libertad, sin pasar a disposición
judicial, a Enekoitz Oyarzabal, David Brum y Gaizka García, arrestados
el pasado martes en Guipúzcoa. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar
Garzón comenzó a tomar declaración al resto a los arrestados en
Mondragón y Pamplona, Saioa Alzua, Gaizka Azkarate, Ikerne Idakoetxea y
Goizeder Antón. Las declaraciones continuarán hoy, con la comparecencia
del presunto miembro del «comando Basajaun» Zugaitz Izagirre. A otro de
los arrestados se le imputa haber colaborado con el «comando Bakartxo». |
Fuente:
La Razón
20/11/2003
21/11/2003
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