Una de las principales
novedades del Plaseqta es que ha elevado el número de centros de
producción de riesgo y que ha optado por una fórmula muy ágil para
avisar a la población en caso de un accidente.
Desde el Centro Nacional de
Emergencias, situado entre Reus y Tarragona, se delimitará la zona
implicada en un siniestro y se efectuarán llamadas personalizadas a
teléfonos fijos y a móviles dados de alta en el lugar. "Serán
mensajes cortos, advirtiendo de lo que sucede y recordando a los
ciudadanos que han de confinarse y seguir las instrucciones que de las
autoridades a través de la radio", explicó Cèsar Puig, delegado del
Govern y director del Plaseqta.
Ramon Bonastre, responsable de
Emergències de la Generalitat, adelantó que este sistema, complementario
a las 30 sirenas implantadas en el territorio, se hará extensivo
progresivamente a todos los municipios catalanes con complejos químicos.
"Tras el incendio y fuga tóxica en la empresa Delsa, el pasado julio
en el Vallès, vimos que teníamos que mejorar la información a la
población y que era insuficiente el simple aviso a los ayuntamientos",
explicó.
El Plaseqta también analiza el
efecto dominó o la posibilidad de que un accidente en una planta
desencadene una emergencia en otra industria química vecina, posibilidad
real teniendo en cuenta que estas empresas suelen compartir complejos
petroquímicos. Sobre este tipo de estudios no existen precedentes. En la
Unión Europea también se está estudiando las medidas a tomar en un
siniestro de estas características.