Seguridad Pública y Protección Civil
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Interior alerta a
las unidades antiterroristas de dos nuevos robos en polvorines de
Francia
Los pasados 17 y 22
de octubre fueron sustraídos de dos localidades de los Alpes Marítimos
100 kilos de explosivos tipo irimita y otros 25 de dinamita, materiales
utilizados en minas y canteras

Cuando parecía que la seguridad en los polvorines franceses estaba ya
garantizada, dos nuevas instalaciones con explosivos han sido saqueadas
durante los últimos días en dos localidades diferentes del sur del país
vecino.
Los
servicios de información de la Guardia Civil han notificado a todas las
unidades implicadas en la lucha antiterrorista acerca de la sustracción
de explosivos en los Alpes Marítimos. Los agentes de información no
detallan en su informe si el robo ha sido obra de la organización
terrorista ETA, pero tampoco lo descartan. Únicamente alertan de estos
dos robos ante la posibilidad de que el material pueda ser utilizado en
Francia.
Según la documentación de los servicios de información de la Guardia
Civil, el primer robo se produjo el pasado día 17, en una localidad de
los Alpes Marítimos. Allí, los desconocidos se apropiaron, entre otro
material, de 96 kilos de explosivos en cartuchos de la marca Irimita
400, 20 gramos de Plastex y 500 metros de cordón detonante. Todo el
material pertenecía a la empresa Venturini y había sido adquirido, según
la información facilitada por los especialistas a sus unidades
antiterroristas, por la Sociedad Nacional de Explosivos de Francia.
Este
tipo de material, según explicaron a este periódico fuentes de la
Guardia Civil, es utilizado habitualmente en minas y canteras para la
demolición de rocas y la apertura de huecos en la tierra.
El
segundo robo, del que las Fuerzas de Seguridad disponen de menos
información, se produjo el pasado día 22 en la localidad de Gillette,
también en los Alpes Marítimos, muy cerca de Niza. En esta ocasión, los
ladrones se llevaron 25 kilos de dinamita en polvo.
Alerta
terrorista
Los
expertos alertan a todas las unidades ante la posibilidad de que ese
material sirva para perpetrar acciones terroristas en España. No
obstante, los especialistas consultados por este periódico recuerdan
que, en los robos de explosivos perpetrados por ETA en polvorines
franceses, la cantidad sustraída ha sido siempre muy significativa. No
obstante, no se atreven aún a realizar un análisis sobre la autoría de
las sustracciones.
Asimismo, destacan la cantidad robada el pasado día 17, cerca de 100
kilos de explosivos y diverso material. Los especialistas han
alertado a las unidades como medida de precaución, pero son conscientes
de la gran cantidad de organizaciones delictivas que actúan en esa zona
francesa. También tienen en cuenta la posibilidad de que el robo haya
sido obra de grupos terroristas corsos.
En
cualquier caso, otra vez es Francia el país donde se producen nuevos
robos en polvorines. La cercanía de la frontera con España es la que
provoca estas alertas, según explicaron varios especialistas de
antiterrorismo.
Recientemente, también se produjo un gran robo de armas automáticas
en territorio galo. Inicialmente se sospechó de la posible
participación de ETA, pero las armas, que fueron recuperadas por la
Guardia Civil, no estaban en manos de terroristas, sino de miembros de
una gran organización de delincuentes.
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La
seguridad francesa, de nuevo en entredicho |
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Tras
los asaltos en Plevin y Grenoble, París anunció más vigilancia en
los depósitos de explosivos.
Los
dos nuevos robos en polvorines franceses han hecho saltar otra vez
las alarmas en cuanto a la seguridad de las instalaciones francesas
donde se almacenan explosivos.
Ya el pasado mes de mayo, el Gobierno francés comunicó al español
que tenía previsto aprobar una nueva legislación para proteger los
polvorines y el transporte de explosivos.
Y todo saltó después de que la organización terrorista ETA lograra
culminar dos robos en polvorines de las localidades de Grenoble y
Plevin, donde se aprovisionó de 11 toneladas de explosivos.
En concreto, en 1999, la organización terrorista sustrajo más de
ocho toneladas de dinamita en Plevin. Dos años después, en Grenoble,
logró hacerse con más de 2.000 kilos de explosivos.
Estas dos actuaciones de los comandos etarras provocaron un fuerte
debate sobre la necesidad de que Francia incrementara sus
dispositivos de seguridad sobre los polvorines.
El Gobierno francés decidió poner en marcha una comisión
interministerial que se desplazó a España para conocer cómo se
realizaban, por parte de la Guardia Civil, las labores de vigilancia
tanto de los polvorines como del transporte de explosivos.
Durante varias semanas, dicha comisión realizó varias visitas a
España y estudió cómo se garantizaba en nuestro país la seguridad de
explosivos.
Prácticamente un año después de que comenzaran los estudios de esta
comisión, el Ejecutivo galo anunció la preparación de una
legislación encaminada a aumentar la protección de polvorines.
España
solicitaba estas medidas desde hacía varios años. Según la
información que se dio a conocer el pasado mes de enero, esta ley es
fruto de la colaboración entre los ministerios del Interior,
Defensa, Medio Ambiente, Trabajo, Transportes e Industria. Las
autoridades francesas prevén «reforzar las obligaciones» de
las empresas en la «vigilancia y protección de los depósitos»
y la creación de registros de entrada y de salida de productos, así
como la obligación de informar a los servicios de seguridad de los
transportes de explosivos más importantes, entre otros aspectos.
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Fuente: El Mundo
28/10/2003
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