Operación «Porsche 911»
La
historia del 11-S no empezó en Hamburgo, sino en Afganistán en 1996
Informes de la Inteligencia estadounidense y de la alemana llegan a
idénticas conclusiones sobre algunas de las claves de los atentados que
conmocionaron al mundo
El
11 de septiembre no empezó en Hamburgo sino, en 1996, en Afganistán.
El Capitolio y no la Casa Blanca era el cuarto objetivo y Bin Laden
seleccionó a los estudiantes kamikazes. ¿La misión?, «Porsche 911».
«¿Porqué utilizar un hacha pudiendo emplear un bulldozer?». Es la
respuesta que habría dado, ya en 1996, Osama Bin Laden a Jalid Cheij
Mohamed, número tres en Al Qaida, a la iniciativa de éste de atentar en
EE.UU. con avionetas de alquiler cargadas de explosivos. La operación,
cuyo bautismo fijan los expertos en aquella conversación, mantenida en
algún lugar de Afganistán, se llamó posteriormente y para consumo
interno de la organización «Porsche 911», disimulando en el
nombre del mítico deportivo alemán la fecha prevista para el atentado.
Así
lo adelanta Der Spiegel, uno de los medios europeos que más ha
investigado los atentados, de fuentes de Inteligencia estadounidenses y
alemanas y a partir de los interrogatorios a Cheij Mohamed y Ramzi Bin
Albishi. Éste, alumno de la Universidad Técnica de Hamburgo, fue el
enlace del primero con la célula estudiantil de Mohamed Atta. Las dos
figuras claves de la trama, a falta de Bin Laden, están bajo arresto en
poder de los EE.UU., y han realizado al parecer detalladas confesiones a
los interrogadores.
Juramento de lealtad
Bin
Laden seleccionó personalmente a los estudiantes de Hamburgo como
pilotos para «una operación altamente confidencial», después de que
estos juraran lealtad al proscrito saudí. Mohamed Atta (egipcio), Maruán
el-Shehhi (emiratí) y Ziad Jarrah (libanés) habían viajado a Afganistán
con Bin Albishi y fueron informados de su selección por el lugarteniente
de Bin Laden, Mohamed Atef, con el solo encargo de iniciar su formación
como pilotos comerciales. Así lo ha dicho coincidentemente ante el juez
el jefe del espionaje alemán (BND).
«Fueron
seleccionados porque sabían inglés y estaban familiarizados con los
modos occidentales», agregó Heinz Fromm. Durante el juicio que se
sigue en Hamburgo contra el marroquí Abdelgani Mzoudi, de 30 años, como
logístico de la posible célula, Fromm declaró el viernes que ni «el
reclutamiento» ni «los ataques fueron planeados en Hamburgo sino,
hasta donde sabemos, en Afganistán».
Estas informaciones irían contra la causa por complicidad en 3.066
homicidios y pertenencia a organización terrorista desde 1999,
presentada por la Fiscalía contra Mzoudi, según la defensa. Mientras
Spiegel y otros medios han obtenido los documentos de los
interrogatorios, éstos han sido negados hasta ahora a este tribunal.
De
los interrogatorios seguidos en EE.UU., el Spiegel indica que sólo en
febrero de 2001 recibió Bin Albishi -como enlace y coordinador de la
célula- del caudillo saudí los auténticos objetivos de la operación y,
junto al World Trade Center y el Pentágono, el cuarto objetivo era el
Capitolio, sede del Legislativo en Washington.
El
presidente del BND remitió a información clasificada y a un reportaje
realizado por el canal Al Yasira en 2002 para apoyar su opinión de que
la «célula de Hamburgo» no había realizado actividades antes del
viaje a Afganistán, en 1999-2000, que apuntaran a objetivos
estadounidenses. Hasta entonces habían especulado con desplazarse a
Chechenia para luchar con la resistencia antirrusa.
Cierre
de la academia Rey Fahd
Por
otro lado, las autoridades alemanas ordenarán esta semana el cierre de
un colegio en Bonn, financiado por Arabia Saudí, al que acusan de
incitar al radicalismo islámico. La academia Rey Fahd se habría
convertido en semillero islamista, dedicando el doble de horas semanales
al Corán que a las matemáticas.
Bajo
presiones, el colegio ha suspendido a un profesor que exhortó a los
alumnos, durante las plegarias, a sumarse al Yihad contra Occidente. La
Policía sostiene que varios islamistas objeto de seguimiento en Alemania
se han mudado a Bonn con sus familias para llevar a sus hijos a esa
escuela.