La Policía de Madrid ha resuelto 41 de los 62 asesinatos registrados
desde enero en su demarcación
Once de los 21
asesinatos pendientes de resolución, cometidos en Madrid los primeros 8
meses de este año, han sido fruto de ajustes de cuentas entre
profesionales del crimen. Los otros diez se reparten entre robos, peleas
callejeras y 'otros'.
La
delincuencia organizada ha escogido la capital y sus alrededores como
escenario frecuente para saldar sus diferencias en cruentas acciones
perpetradas en ocasiones a plena luz del día. En este sentido, la que
tuvo lugar el pasado 26 de febrero en la calle Jazmín del barrio de
Pinar de Chamartín -aún sin esclarecer-, en la que dos búlgaros fueron
ametrallados hasta la muerte, constituye sin duda una muestra del cambio
de frecuencia experimentado por la delincuencia en Madrid durante los
últimos meses. El índice de eficacia de los efectivos de los cuatro
grupos de Homicidios de la Brigada se sitúa en un 66,1 por ciento, dado
que su personal ha logrado esclarecer 41 de los 62 asesinatos
perpetrados en la región entre el 1 de enero y el 31 de agosto de este
año. Durante estos ocho meses, en la demarcación madrileña del Cuerpo
Nacional de Policía (Madrid y poblaciones de más de 50.000 habitantes)
se han cometido 62 homicidios. De ellos, 51 se registraron en la
capital de España y once en el resto de la región.
Crecimiento exponencial
Comparados
con los correspondientes al mismo periodo del año pasado, estos datos
revelan que, a excepción de los casos atribuibles a la actividad de las
bandas organizadas, la eficiencia policial no ha disminuido y la
cadencia de homicidios es, salvo el ámbito representado por los ajustes
de cuentas, similar a la registrada entre enero y agosto del año pasado.
Así,
los primeros ocho meses de 2002 se cerraron con medio centenar de
asesinatos perpetrados en la zona de actuación del Cuerpo Nacional de
Policía, 36 de ellos en Madrid y 14 en otros puntos de la Comunidad. De
estos cincuenta casos, sólo nueve siguen investigándose al continuar
pendientes de resolución, lo que fija el índice de eficacia de la
Policía en un más que apreciable 82 por ciento.
De
ellos, dos correspondieron a ajustes de cuentas frente a los once
delitos de este cariz cometidos este año y todavía sin esclarecer, lo
que abunda en la más que fundada impresión de que el crecimiento de este
tipo de crímenes en la Comunidad madrileña ha sido exponencial en un
intervalo de apenas unos meses. El reparto geográfico de los crímenes
cometidos hasta el 31 de agosto no deja dudas sobre que Madrid hipoteca
la mayoría de los esfuerzos policiales: nada menos que 51 de los 62
computados fueron materializados en la capital.
Los
investigadores han mantenido sus niveles de eficacia en estos meses.
Entre enero y agosto de este año el número de casos de homicidio
cerrados positivo se cifra en 41, los mismos que lograron despejarse en
el mismo periodo de 2002. No obstante, por obra del incremento de la
criminalidad a manos de elementos profesionales, el índice de eficacia
en este ámbito ha descendido en 16 puntos -del 82 al 66 por ciento-.
La
entrada en funcionamiento, esta misma semana, de un nuevo grupo -el XX-
en la Sección de Homicidios y el refuerzo de efectivos en los tres ya
existentes se encaminan a atajar en el más breve plazo de tiempo posible
la incesante actividad delictiva protagonizada por las mafias
procedentes sobre todo de los países del este europeo.
Nuevos
métodos, más decisión
La
dinámica de dedicar de forma puntual todos los recursos policiales
disponibles -personal de otras unidades- certifica asimismo la voluntad
del nuevo jefe superior de Policía, Miguel Ángel Fernández Rancaño, de
no escatimar medios para lograr el objetivo.