Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Seguridad
Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio
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Alta tecnología: una de
las armas contra el terrorismo en las instalaciones portuarias
Aparatos
sofisticados son capaces de detectar amenazas
radiactivas en contenedores
Las
armas de los agentes de aduanas en los puertos de Estados Unidos
no son metralletas ni pistolas, sino aparatos de alta
tecnología capaces de detectar amenazas radiactivas en los
millones de contenedores que entran al país cada año.
Entre el arsenal disponible, la Oficina de Aduanas y Protección
Fronteriza (CBP, siglas en inglés) cuenta con enormes máquinas de
rayos X, unos 300 detectores de isótopos radiactivos, y más de
10 mil artefactos usados para identificar material explosivo.
Ante el peligro terrorista hay “que trabajar más inteligentemente y más
eficazmente”, dijo Zachary Mann, portavoz de la CBP en el Puerto de
Miami, donde entran un millón de los nueve millones de contenedores que
cada año se reciben en Estados Unidos desde los más diversos puntos del
planeta.
La mitad de las importaciones que llegan a Estados Unidos lo
hacen por vía marítima, y la inspección visual de toda esa
mercancía supondría miles de millones de dólares en pérdidas para la
economía y la virtual paralización del trasiego mercantil en el país y,
en consecuencia, otros centros portuarios del mundo.
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, EU reorganizó y
reforzó su sistema de aduanas, reestructuró su personal y afinó
métodos de inspección tanto en los puertos como en las
fronteras aéreas y terrestres. Pero incluso así, sólo una pequeña
cantidad de contenedores son revisados visualmente, situación que
fue muy debatida durante la pasada contienda presidencial entre el
candidato demócrata John Kerry y el presidente republicano George W.
Bush.
Usando el Puerto de Miami como ejemplo, Kerry señaló que el Gobierno de
Bush prefirió otorgar exenciones impositivas a los ricos antes que usar
ese dinero para ampliar sustancialmente el número de agentes y de
inspecciones visuales de mercancías.
Limitaciones
La Agencia de Aduanas, limitada por su presupuesto, ha hecho frente a
esas críticas mediante el uso generoso de alta tecnología, aunque
aún no ha logrado silenciar las críticas. Ya se han repartido más de
10 mil Dispositivos Personales de Radiación (PRD, siglas en inglés),
y con ellos se facilita la rápida revisión de los cargamentos. Estos
pequeños aparatos no son nuevos, ya que se ha dispuesto de ellos durante
años, pero su uso es cada vez más amplio, e incluso ya son parte de los
aeropuertos para descubrir pasajeros que puedan llevar material
radiactivo escondido.
Son, además, una parte del arsenal que usan los empleados de aduanas.
Los Detectores de Isótopos Radiactivos (RIID, siglas en inglés), por
ejemplo, ayudan a detectar las radiaciones que despiden los
materiales, como uranio o plutonio, utilizados en armas
nucleares y en las llamas “bombas sucias”, al tiempo que
catalogan como inofensivas las que emanan de equipo médico e industrial.
Unas enormes máquinas de rayos X sobre ruedas, llamados Sistemas
de Inspección de Vehículos y Cargamento (VACIS, siglas en inglés),
también se utilizan para diferenciar entre las amenazas reales y las que
no lo son. Por ejemplo, los plátanos contienen potasio, que es un
componente explosivo, pero estos instrumentos, al verificar la cantidad
y densidad del agente químico, pueden determinar si el cargamento lleva
sólo fruta o si hay algo peligroso entre los racimos.
De igual manera, los aparatos se usan para descubrir contrabando
humano, tanto en las fronteras marítimas como en las aéreas y las
terrestres. Además de lo más avanzado en tecnología, Aduanas ha
establecido un perímetro de defensa que a menudo tiene sus puntos
más lejanos en los puertos de origen, donde trabajan inspectores
estadounidenses.
Tras los atentados del 11 de septiembre, muchos países acordaron con
Washington compartir información como parte de la Iniciativa para la
Seguridad de Contenedores (CSI, siglas en inglés). En la actualidad
hay 33 puertos certificados por las autoridades de EEUU como “seguros”
—muchos de ellos en Latinoamérica— ya que en ellos se lleva a cabo una
primera revisión de la mercancía.
Esto convierte a los centros navales de Estados Unidos en la última
línea de defensa, al permitir la identificación de cargamentos
sospechosos en sus puntos de embarque. “Hemos empujado las fronteras
hacia atrás. Incluso antes de que carguen los barcos, la mercancía ya es
revisada por nuestros agentes en el extranjero”, dijo Mann, del Puerto
de Miami.
Fuente: La Opinión
Digital (Los Ángeles)
30.12.04
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Suplemento Temático: Seguridad Portuaria