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Lunes 5 de abril de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

La noche de los suicidas en Leganés (Madrid)

La operación antiterrorista se preparó con 24 horas de antelación y participaron centenares de agentes

 

Labores de desescombro en el exterior de la vivienda de
Leganés donde vivían los terroristas

La noche del sábado 3 de abril quedará grabada en la memoria de España y, especialmente, en la de Leganés (Madrid). Más concretamente del barrio Norte de la localidad, que ya será para siempre el primer lugar de Europa en la que un comando islamista se inmoló al grito de "Alá es grande" para evitar su captura y arrastró la vida de Francisco Javier Torronteras Gadea, un veterano agente especial que ya se había enfrentado cara a cara con el terrorismo. La jornada fue larga, cuajada de miedos. La tensión se disparaba hora a hora, desde que, ya de amanecida, las fuerzas policiales fueron movilizadas para cercar e intentar capturar al comando que había perpetrado el 11-M, había intentado una nueva masacre en el AVE Madrid-Sevilla y se disponía a continuar su cadena de horrores. Éste es el relato al minuto del sábado, día de Santa Engracia y San Ricardo, y de las primeras horas de ayer, Domingo de Ramos.

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- 7.00. La Comisaría General de Información se dispone a montar un dispositivo de seguimiento y localización de varios de los terroristas huidos tras el 11-M. Los Grupos Especiales de Operaciones (GEO) y las Unidades de Intervención Policial (UIP, o antidisturbios) del Cuerpo Nacional de Policía son alertados porque sus servicios van a ser necesarios en Leganés o Fuenlabrada. Parte de los agentes movilizados habían participado, esa misma noche, en la detención en Madrid del peligroso atracador Ángel de Amor P. M., Sabonis, de 24 años, en una operación que fue calificada como como de "muy arriesgada".

- 11.00. El Gobierno saliente contacta con el Ejecutivo entrante para informarle de la inminencia de la operación antiterrorista. El todavía ministro del Interior, Ángel Acebes, y el aún secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, comunican los datos de los que disponen a la vicepresidenta primera in péctore, María Teresa Fernández de la Vega, y al presidente del Grupo Parlamentario Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Se les informa de que está en marcha en el sur de Madrid "una operación policial de gran calado".

- 12.30-13.00. La policía localiza plenamente la vivienda donde se esconden los terroristas. Agentes de paisano toman posiciones en las inmediaciones del número 40 de la calle de Carmen Martín Gaite y del 13 de la calle de Irene Fernández. El nombre de esta última calle, antes denominada de las Madres de Plaza de Mayo, fue puesto en honor de la guardia civil Irene Fernández Pereda, de 32 años, primera mujer del cuerpo asesinada por ETA, el 20 de agosto de 2000, en Sallent de Gállego (Huesca), junto a su compañero Ángel de Jesús Encinas, de 22 años.

- 16.00. La policía localiza a tres terroristas que se dirigen a la vivienda e inician una persecución. Los islamistas logran alcanzar el garaje del bloque y esconderse en un piso de la primera planta del número 40 de la calle de Carmen Martín Gaite. Los agentes rodean la casa, pero temen que un terrorista haya burlado el cerco.

- 17.45. La policía y los terroristas se enfrentan a tiros, los primeros apostados en la calle y en un patio interior de la vivienda, y los segundos desde el piso. Gritan en árabe, invocan a Alá y arrojan un cinturón con explosivos, que no estalló. El tiroteo de mantiene de forma intermitente. Centenares de policías acuden al barrio Norte de Leganés, con tanquetas y helicópteros.

- 18.00. Los terroristas amenazan con volar el edificio si la policía entra a buscarlos. Las fuerzas de seguridad toman la decisión de abrir el perímetro de seguridad y de desalojar tanto el edificio donde están refugiados los islamistas como las dos manzanas colindantes.

- 18.15. Desalojo total de la zona, al tiempo que el cordón policial se vuelve a abrirse en un radio de entre 400 y 500 metros.

- 19.00. Se activan todos los servicios de emergencia por parte de la Comunidad de Madrid. El llamado plan 1, para catástrofes, se pone en marcha, se instala un hospital de campaña y se movilizan los bomberos regionales.

- 20.00. Cesa el tiroteo. Algunas fuentes aseguran que en ese momento se entabló un diálogo con los terroristas para que se rindieran. Pero los islamistas se niegan y vuelven a amenazar con hacer saltar todo por los aires.

- 20.30. Agentes de los GEO, al menos cuatro, toma posiciones en el descansillo del edificio, ya que uno de los terroristas anuncia que se van a rendir. Los geos van protegidos con equipo ligero (casco y chaleco antibalas). Las dudas surgen: ¿entrar o no entrar?, ¿mantener un largo asedio? ¿intentar abatir a los terroristas con francotiradores?

- 21.00. Los terroristas ven agotarse el plazo y entonan cánticos. Algunas fuentes aseguran que en ese momento hicieron llamadas a sus familias para despedirse. Insisten en una letanía: "Alá es grande, moriremos matando".

- 21.03. Una fortísima explosión sacude el barrio Norte de Leganés. El caos se adueña de la zona. Las primeras noticias apuntan a que ha fallecido un miembro de los GEO, alcanzado por un trozo de metralla en la vena femoral.

- 21.30. El humo y el polvo levantado por la terrible explosión, que ha desguazado el edificio, se aplaca. La policía vuelve a abrir el círculo de seguridad y penetra en lo que queda de la vivienda. Se confirma la muerte del geo y que otros tres agentes de esta unidad especial están heridos. Ven que al menos un terrorista ha muerto pero, durante la inspección de la casa, los agentes localizan dos bolsas con explosivo. La policía se retira.

- 22.00. Se confirma que tres terroristas han muerto, así como el agente Francisco Javier Torronteras.

- 23.00. Los Tedax (artificieros) logran inertizar las bombas y comienza la inspección ocular de la vivienda. El objetivo es encontrar el mayor número de pistas y pruebas que permitan asestar un golpe definitivo a los asesinos del 11-M. El ministro del Interior confirma que al menos tres terroristas se han inmolado.

- 23.30. Localizados detonadores sin estallar en la calle. La policía halla lo que parecen restos de una persona en la piscina de la urbanización. Comienzan a vaciarla para cerciorarse.

Domingo, 4 de abril

- 1.30. Se levanta el cordón policial, que queda reducido al edificio afectado. Los bomberos evalúan los daños en la casa.

- 3.30. Localizado el cuarto cadáver de un terrorista dentro de la piscina. Lleva puesto un cinturón bomba, que logra ser desactivado.

- 10.00. Reunión de los máximos responsables policiales en el Ministerio del Interior.

- 12.30. Ángel Acebes confirma las identidades de cuatro terroristas suicidas, informa del estado de los heridos (tres geos siguen hospitalizados con pronóstico grave) e informa de la localización de 20 detonadores sin estallar y de 10 kilos de dinamita. Los identificados son Asri Rifaat Anouar, del que hasta entonces se ignoraba su implicación en la masacre de los trenes; Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, el Tunecino, supuesto jefe del comando; y Abdennabi Kounjaa, uno de los autores materiales del 11-M y del intento de atentado contra el AVE Madrid-Sevilla.

- 13.00. Encontrado un coche BMW en el interior del garaje del bloque volado por los terroristas en Leganés. Los perros especializados en explosivos olfatean algo raro en su interior. Nuevo desalojo del bloque y nuevo perímetro de seguridad.

- 15.00. Los artificieros descartan la presencia de explosivos dentro del automóvil. Acabada la alarma, los bomberos entran en el edificio para reevaluar su estado y apuntalarlo.

- 18.00. Los investigadores creen haber hallado restos de otro terrorista, posiblemente Jamal Ahmidan, tetuaní de 33 años, apodado el Chino y considerado, junto al Tunecino, uno de los jefes y organizadores del 11-M.

El grupo de islamistas se despidió por teléfono de sus familias al verse acorralado

El Ministerio del Interior considera que la policía actuó siguiendo la opción más adecuada.

Algunos de los terroristas islámicos telefonearon a sus familias, antes de suicidarse en el piso de Leganés, para comunicarles su intención de inmolarse, según fuentes de la investigación. Uno de ellos sería Jamal Ahmidan, El Chino, presunto jefe del comando que colocó las bombas en los trenes el 11-M. Los investigadores saben que un familiar intentó, en vano, convencer a uno de los terroristas para que no adoptara tan dramática determinación. Pese a estar cercados y rodeados por un ejército de policías, los terroristas emplearon sus últimos minutos de vida en invocar a Alá. Los encargados de las pesquisas aún no han logrado aclarar dónde fueron robados los explosivos que los islamistas tenían en su poder. Sin embargo, han llegado a la conclusión de que al menos tenían en su poder en torno a 200 kilos de dinamita Goma 2 ECO. Unos 150 kilos los utilizaron para perpetrar la matanza de los trenes de cercanías el 11-M; otros 12 los emplearon para la bomba que tenían previsto hacer estallar al paso del AVE por las inmediaciones de Mocejón (Toledo) y el resto estaría en el piso de Leganés. Los cinco terroristas que estaban escondidos en el piso fueron alertados de la llegada de la policía por los hermanos Rachid y Mohamed Oulad, quienes supuestamente estaban en las inmediaciones. Durante el asedio, los cercados dispararon centenares de tiros antes de despedirse de su familia e inmolarse.

De izquierda a derecha, Rabei Osman Ahmed, Amer el Aziz
 y Sanel Sjekirica, buscados por la policía en relación con el 11-M


Los técnicos decidirán hoy, lunes, sobre la posible demolición del edificio en el que ayer se suicidaron con explosivos terroristas del 11-M causando graves destrozos. El alcalde de Leganés, José Luis Pérez Ráez, aseguró ayer que los informes municipales y de la Comunidad de Madrid de los que dispone "no coinciden" en cuanto al grado de afectación que sufre la estructura del edificio, en el que están los portales 38 y 40 de la calle de Carmen Martínez Gaite, por lo que "no está claro que sea necesaria" su demolición.

Los bomberos de Madrid y los de Leganés y técnicos de la Delegación de Obras y Urbanismo de la Comunidad de Madrid han puesto a disposición del alcalde varios "informes contradictorios". Unos sostienen que se puede reforzar la estructura del edificio y, en consecuencia, mantenerlo, mientras que otros defienden que está muy afectado y que lo más aconsejable sería proceder a su demolición.

La decisión última la tomarán los técnicos del Ministerio del Interior que "es el que se va a hacer cargo de la reparación, o en su caso, reconstrucción del edificio". Por eso, no se puede calcular ni lo que costará la operación, ni el tiempo que tardarán en devolver el barrio a la normalidad.

El vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid y consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, afirmó que los trabajos de desescombro y apuntalamiento del edificio de Leganés "serán lentos" porque habrán de hacerse teniendo en cuenta que a la vez continúan las investigaciones policiales.

Tras el sangriento desenlace de la operación de Leganés, diversos sectores de la policía se preguntan si el asalto por parte del GEO era la única o la mejor alternativa para reducir a los terroristas. Algunas de estas fuentes barajan la posibilidad de haber prolongado el cerco del grupo criminal, hasta obligar a sus integrantes a rendirse tras el asedio.

Sin embargo, un alto cargo de Interior afirma que la decisión adoptada fue la que se consideró como más acertada. "Si hubiésemos decidido prolongar el asedio durante horas o días", sostiene este alto cargo, " habríamos estado expuestos a que los terroristas hirieran o atacaran a tiros o a bombazos a los agentes que estaban rodeando el edificio o al resto del vecindario. Y entonces, los ciudadanos nos habrían reprochado, con razón, no haberlo impedido".

Los 11 geos que intervinieron en Leganés, tenían la orden taxativa de "no entrar" en la vivienda antes de estar complemente seguros de que no había riesgos, según mandos policiales. Cuando se produjo la mortal explosión, un grupo de geos al mando del subinspector Francisco Javier Torronteras estaba muy cerca de la puerta del piso. Al parecer, los policías se habían aproximado después de que uno de los terroristas asegurase que estaban dispuestos a rendirse.

El estado de los tres policías que ayer tarde permanecían hospitalizados no había experimentado "ningún cambio", según la Consejería de Sanidad. Los dos agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) ingresados en el Hospital Severo Ochoa de Leganés siguen con pronóstico grave y conscientes. F.V.C. presenta erosiones y quemaduras en distintas partes del cuerpo, fractura en la falange del quinto dedo de la mano izquierda, contusión en el codo del mismo lado, esguince cervical, traumatismo craneoencefálico cerrado y torácico abdominal. El otro herido, A.P.C., tiene heridas inciso contusas en las piernas, el mentón, el cuello y el cuero cabelludo; quemaduras de primer grado en la cara, el cuello, las piernas y el brazo derecho; traumatismo pélvico, contusión torácico abdominal y hematomas escrotal y abdominal. El tercero de los heridos, el jefe del operativo de los GEO, está hospitalizado en la planta de cirugía maxilofacial del Doce de Octubre y sufre una rotura de huesos propios nasales, así como contusiones.

La policía difundió ayer las fotos de otros tres terroristas que son buscados por el 11-M, además de los seis cuyas caras ya fueron publicadas (tres de ellos ya muertos). Se trata de Amer El Aziz, Sanel Sjekirica y Rabei Osman Ahmed.

 

La policía localiza un piso franco de los criminales en Granada

La investigación sobre la implantación de Al Qaeda en España volvió a alargar sus tentáculos hasta Granada la semana pasada. Agentes de la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía entraron el pasado martes en una vivienda alquilada de la capital que supuestamente formaba parte del dispositivo diseñado por los terroristas islamistas para cometer los atentados de Madrid.

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El Ministerio del Interior cree que el piso, que se encontraba vacío, estaba directamente relacionado con los supuestos autores de la masacre, que podrían haberlo alquilado con la intención de utilizarlo como refugio. Pero la policía desconoce si antes o después del 11 de marzo pensaron desplazarse hasta Granada para esconderse en él.

La conexión con la vivienda se dedujo de las declaraciones de los acusados ante el juez de la Audiencia Nacional que instruye el sumario, Juan del Olmo, así como de los documentos y agendas incautadas por la policía durante sus detenciones.

Según Interior, entre las huellas dactilares y pisadas encontradas en el inmueble, no había ninguna de los supuestos integrantes del Grupo Islámico Combatiente Marroquí que se atribuyó los atentados, por lo que, por el momento, los agentes creen que carece de trascendencia para su investigación.

La operación, en la que según Interior participaron un importante número de agentes, fue coordinada por el subdirector general operativo y, además de la Comisaría General de Información, en ella participaron efectivos de la policía destacados en Granada. Interior no ha revelado dónde se encuentra el supuesto refugio para no alarmar a los vecinos.

Tres detenidos

No es la primera vez que se relaciona al terrorismo islamista con la provincia de Granada. El pasado 6 de septiembre, la policía detuvo en su residencia de Alfacar (a 10 kilómetros de la capital) al corresponsal de la cadena de televisión Al Yazira en España, Taysir Alouny, al que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acusa de pertenecer a Al Qaeda, financiar algunos de sus grupos y actuar como correo de Osama Bin Laden en Europa.

Dos semanas después, los agentes arrestaron a los sirios Hamal Hussein Hussein y Hassan Al Husseini como presuntos miembros del grupo de jóvenes de Granada de la Hermandad Islámica, captados por el supuesto jefe de la célula española de Al Qaeda, Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, que se encuentra en prisión a la espera de juicio.

Desde los atentados del 11 de marzo en Madrid, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han reforzado su vigilancia en la ciudad. Agentes de la policía registran de forma aleatoria los equipajes de los viajeros en la estación de Renfe y en la de autobuses de largo recorrido.

 

Serhane «el tunecino» tenía el perfil de extremista enemigo de los «infieles»

Fue manipulado por miembros de Al Qaida en Europa para reclutar la célula terrorista del 11-M.

La imagen de Serhane Ben Abdelmadjid Fakhet, alias «el tunecino» fue hasta hace unas semanas, la de un fanatico creyente y practicante en un Islam intolerante y agresivo, enemigo de los «cruzados y los descreídos». Hace ocho meses, los miembros de Al Qaida que le habían reclutado en Europa, le ordenaron entrar en acción para reclutar a posibles terroristas en España, capaces de llevar a cado atentados. Sirviéndose de su entorno y gracias a su facilidad de movimiento y comunicación, Serhane «el tunecino» se introdujo en círculos aptos para buscar mercenarios de la muerte.

La posible muerte del terrorista islámico Serhane Ben Abdelmadjid Fakhet, conocido como «el tunecino», ocurrida en el asalto de los GEO al piso de Leganés el sábado, que precipitó la posterior explosión de las cargas de dinamita que los terroristas tenían acumulada en el apartamento e hicieron detonar, no ha hecho levantar la guardia a los expertos antiterroristas españoles. En espera de confirmarse que uno de los cadáveres encontrados en el apartamento sea efectivamente el de Serhane Fakhet, lo que en última instancia sólo será posible tener la certeza con las pruebas de ADN que aun no se han hecho, la Comisaría General de Información, la Guardia Civil y el CNI, siguen tras las pistas de los promotores de los atentados, que podrían situarse por encima de los ejecutores materiales de la matanza, y ser la conexión con la organización terrorista Al Qaida, la Resistencia iraquí, u otras organizaciones de la nebulosa terrorista internacional. «Serhane no estaba fichado como miembro importante de Al Qaida en Europa», informó LA RAZON en su edición del mismo sábado, citando fuentes tunecinas.

A la misma conclusión habían llegado diferentes expertos europeos que trabajan para los organismos especializados en el seguimiento del terrorismo. «En los primeros dias después del atentado, la Policía pidió información al Consulado tunecino en Madrid sobre este individuo», han declarado a este periódico fuentes próximas a la oficina de Túnez. «Tras las averiguaciones pertinentes, se les comunicó que Serhane no se encuentra entre los terroristas fichados por las fuerzas policiales tunecinas».

También fue consultada la INTERPOL sobre Serhane, con idéntico resultado. «El tunecino» no se encuentra en los archivos policiales internacionales como «particularmente peligroso» o «terrorista notorio». La trayectoria de Serhane Ben Abdelmadjid Fakhet, era mas propia de un fundamentalista convencido, de un radical en el pensamiento y en la práctica de un islam excluyente y agresivo, como existen centenares y miles de ellos, en particular en el seno de la emigración árabe en Europa y en España. Una gran parte de los islamistas acérrimos, practicantes ortodoxos del Islam en busca de una identidad que consideran arrebatada tanto por los «cruzados cristianos» como por los «musulmanes corruptos», se limitan a la utilización de un lenguaje extremista. Sin embargo, solo una minoría de entre ellos dan el salto para entrar en las organizaciones terroristas, en las que aun tienen que pasar los controles «ideológicos» y «psicológicos» de los predicadores y dirigentes, antes de ser admitidos. La función de «el tunecino», tal como escribió LA RAZON, era la de un «dinamizador» de la célula terrorista cuyo cometido era preparar los atentados en España.

«Los que decidieron y planificaron los atentados, activaron a Serhane Fakhet hace unos ocho meses, con la finalidad de que reclutara a los terroristas potenciales encargados de llevar a cabo la acción». Hasta ese momento, «el tunecino» se había limitado a las actividades casi rutinarias de apoyo logístico, búsqueda de pisos, alquiler de coches, disonibilidad de dinero, contactos, e incluso para servir de correo entre España y otro país europeo. En su calidad de residente en España, Serhane podía desplazarse sin despertar sospechas por todos los países de Europa firmantes del acuerdo Schenguen, en particular alli donde las organizaciones terroristas tunecinas poseen infraestructura, como Italia, Francia o Alemania. En estos países, Serhane pudo fácilmente contactar con células del Grupo Combatiente Tunecino, uno de las organizaciones terroristas inscritas en la lista negra del Departamento de Estado, estrechamente vinculada al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, y a su homólogo libio. Otra de las organizaciones terroristas con las que Serhane pudo mas fácilmente entrar en relación por el hecho de poseer la nacionalidad tunecina, es el Frente islámico Tunecino. Esta organización terrorista, que se cree fundada en 1994, opera clandestinamente en Túnez, limitándose al reclutamiento y a la difusión mano en mano de publicaciones, como «Ar-Raja», un boletín que el FIT saca en Londres. Este grupo terrorista actúa también en Francia.

De cualquier manera, las tareas de Serhane, encomendadas por sus contactos en Europa, se limitaron en todo el tiempo precedente al verano de 2003, a las actividades de apoyo logístico. Fue después del fin de la guerra en Iraq, y a partir de que Al Qaida proclamó su objetivo de «extender la guerra santa a los EE UU en Iraq», cuando «el tunecino» fue activado para ocuparse de contactar los posibles ejecutores de los atentados previstos para cometer en España. Su condición de «diplomado en Economía», tal como han confirmado fuentes tunecinas a este periódico, le permitía un camuflaje por encima de toda sospecha. Sus ideas radicales eran conocidas solamente en su entorno y entre la comunidad musulmana practicante de Madrid, que suele reunirse cerca de las mezquitas de Tetuán o de la M-30. Fue en esos mismos medios en los que se formó la «célula durmiente» de Al Qaida desarticulada por la Policía en noviembre de 2001, y cuyos miembros se daban cita en la mezquita de Tetuán, en los mismos lugares donde dos años después operaría él.

Fuente: El País
La Razón
05/04/2004

 

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