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Lunes 5 de abril de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

Los terroristas intentan reventar el AVE, con 320 pasajeros a bordo, en plena «Operación salida»

Colocaron 12 kilos de explosivo, presumiblemente el mismo del 11-M, en la vía 2 del tramo Madrid-Sevilla a la altura de Toledo Dos operarios vieron un cable y avisaron a la Benemérita El AVE se detuvo a 7,5 kilómetros del artefacto

 

Los terroristas querían volver a perpetrar una masacre al colocar 12 kilos de explosivo en la línea del AVE Madrid-Sevilla recién iniciada la operación salida de Semana Santa. La bomba, a falta de un análisis detallado, parecía estar compuesta por Goma-2 ECO, el mismo tipo que utilizaron los asesinos para la masacre del 11-M. Los artificieros de la Guardia Civil no hallaron el iniciador y todo apunta a que los terroristas la colocaron entre las ocho de la mañana y las once. Dos operarios vieron el cable en la vía 2 (por la que en ese momento se circulaba en sentido Madrid-Sevilla), por lo que se pudo detener a tiempo el AVE que iba en esa dirección, que paró en La Sagra, a tan sólo 7.5 kilómetros del explosivo. Llevaba 320 viajeros.

Los terroristas planeaban perpetrar otra masacre ayer al intentar reventar una línea del AVE cuando circulase un tren al máximo de su capacidad. Los artificieros de la Guardia Civil (Gedex) desactivaron a primera hora de la mañana un artefacto explosivo en la vía 2 de la línea Madrid-Sevilla.

En una comparecencia, el ministro del Interior en funciones, Ángel Acebes, explicó que un operario de la compañía ferroviaria avisó a la Guardia Civil cuando, alrededor de las 11:00 de la mañana, encontró una bolsa sospechosa al lado de la vía, en el kilómetro 61,200.

Vieron el cable. Fuentes de Renfe aseguraron a LA RAZÓN que el artefacto fue descubierto por una pareja de trabajadores de la empresa instaladora Vías y Obras, contratada por el Ministerio de Fomento para la construcción de la línea del futuro tren de alta velocidad que unirá las ciudades de Madrid y Toledo. «Dos compañeros que pasaron por aquí vieron el cable y les llamó al atención», afirmaron en el lugar del atentado frustrado unos trabajadores de la compañía férrea, con sede en la vecina localidad de Villaseca de La Sagra.

La bolsa del explosivo, de un centro comercial, contenía 12 kilos de lo que, según explicó el titular en funciones del Departamento, «por su textura y color» parecía ser Goma-2 ECO, la misma que los terroristas utilizaron para perpetrar la masacre del pasado 11-M.

Además, se encontraron 136 metros de cable y un detonador. Lo que las Fuerzas de Seguridad no hallaron fue el iniciador. Este hecho, unido a que la bolsa en la que estaba el explosivo estaba seca cuando por la noche había llovido, y que una patrulla de la Guardia Civil de Mocejón realizó una inspección rutinaria de ese tramo hacia las 7:30 de la mañana, hace pensar que los asesinos lo colocaron entre las 8 de la mañana y las 11, o que incluso tuvieron que interrumpir su instalación por la presencia de los trabajadores de la vía. Tras la localización del explosivo, a las 11:20 de la mañana se cortó el tráfico de la vía Madrid-Sevilla, y se procedió a su inspección, en palabras de Acebes, «Kilómetro a Kilómetro», por lo que presumiblemente, según informó el ministro, los trenes no comenzarán a circular hasta la mañana de hoy en ese tramo. Además se realizaron revisiones en otras líneas, como la de Madrid-Lérida, y puntos estratégicos.

Asimismo, se desplegó un fuerte dispositivo de seguridad en el que participaron las FAS, la Policía Nacional, los vigilantes de la Renfe, 45 helicópteros, unidades caninas y vagonetas. El lugar en el que fue localizada la bolsa se encuentra entre dos estaciones de servicio de Renfe, según explicaron fuentes de la compañía ferroviaria, «puntos locales operativos», situados en La Sagra y Mora, en los que los trenes realizan maniobras y mantenimiento. A pesar de ello, el lugar donde los terroristas pretendían atentar es un punto normal de circulación comercial, por lo que el corte de la línea afectó a un total de 1.600 viajeros a los que la compañía recogió en autobuses para facilitar su llegada a los destinos.

Los trenes que circulaban. En total, siete trenes tuvieron que permanecer retenidos cuando se suspendió el tráfico de la línea. La bomba estaba situada en la vía 2, que es una «vía doble banalizada» por la que se puede circular en ambos sentidos, pero que en ese momento servía para los desplazamientos de Madrid a Sevilla. El AVE que salió a las 11 de la capital, con 320 pasajeros a bordo, se detuvo a tan solo 7,5 kilómetros del explosivo. Además circulaban el AVE Sevilla Madrid, con 220 viajeros; AVE Sevilla Madrid, con 194 viajeros; el Talgo 200 Málaga Madrid, con 209 viajeros; Altaria Triana-Cádiz-Barcelona, con 328 viajeros; Talgo 200 Málaga-Madrid, con salida a las 12'45 horas, con 180 viajeros.

 

El tren se hubiera desintegrado tras descarrilar

El AVE circula en ese tramo a unos 250 km/h La inercia lo hubiera hecho avanzar diez kilómetros antes de detenerse 1.591 pasajeros quedaron bloqueados en toda la línea Cientos de personas fueron trasladadas en autobuses.

Expertos antiterroristas aseguraron a La razón que los efectos del atentado frustrado ayer en Toledo hubieran sido catastróficos sobre un tren circulando a cerca de 250 km/h. Si la detonación se hubiera producido durante el paso del tren, hubiera descarrilado y la inercia lo habría llevado diez kilómetros más allá, trayecto durante el cual se habría «desintegrado». Operarios de Renfe presentes en el lugar de colocación del artefacto afirmaron que fueron dos operarios de la empresa que construye el AVE Madrid-Toledo, que transcurre paralelo en ese tramo al de Sevilla, los que descubrieron el cable sobre la calzada del futuro tren de alta velocidad. Este hallazgo permitió el descubrimiento del artefacto y frustró los planes terroristas.

Madrid/Toledo- Eran doce kilos de explosivo, y sus efectos hubieran sido devastadores. El análisis de los expertos no deja dudas. Sus estimaciones señalan que el tren iría en ese tramo a unos doscientos cincuenta kilómetros por hora, y si el artefacto hubiese explotado al paso del AVE, el efecto, además de la propia explosión, habría sido la desintegración del vehículo.

A esa velocidad, una vez explosionados los doce kilos de goma dos, la inercia que llevaría el tren por la velocidad, lo llevaría hasta diez kilómetros más allá del lugar de la deflagración tras descarrilar. La explosión, asimismo, habría desvencijado uno o varios vagones, que arrastrados por la inercia, y con la resistencia del aire, irían desvencijándose, desintegrando también los vagones posteriores al de la explosión. La mayoría de los pasajeros hubiesen muerto, ya fuera por la propia deflagración, ya por el efecto posterior sobre el tren. Aunque en el caso del tramo donde se había situado la bomba, la existencia de un puente bajo el cual debía pasar el AVE podría haber frenado el convoy una vez descarrilado, aunque los efectos también habrían sido devastadores.

Descarrilamiento. Otra posibilidad que manejan los expertos es si los terroristas hubiesen querido hacer descarrilar el tren en vez de explosionar la bomba bajo sus vagones. En ese caso, si el convoy se encontrase a más de cien metros del lugar de la bomba, el sistema de enclavamiento de las vías lo hubiese frenado antes de descarrilar. Este sistema consiste en unos pequeños ordenadores, situados cada cien o doscientos metros, que detectan cualquier anomalía en la vía y frenan el tren en caso de que exista alguna. A menos de cien metros, los enclavamientos no hubieran tenido el suficiente margen para detener el tren antes de su llegada al lugar de la explosión.

El tramo de la línea del Ave Madrid-Sevilla donde se frustró el atentado está situado en una zona casi desierta, rodeada de cultivos, entre las localidades toledanas de Mocejón y Algodor, unidas por una vieja carretera en mal estado, cuya única reparación en los últimos lustros se debe precisamente al puente que pasa sobre la vía. A escasos quince metros de este puente que ayer se encontraba poblado de operarios de Renfe, agentes de seguridad privada y de la Guardia Civil, así como periodistas de distintos medios regionales, nacionales y de agencias extranjeras, se podía observar, horas después del hallazgo del artefacto explosivo, un agujero excavado en la grava, de unos treinta centímetros de profundidad, entre dos de las traviesas de madera sobre las que se apoyan los raíles. En ese agujero habían colocado los terroristas la bomba, envuelta en una bolsa de plástico de supermercado, y de la que salía el cable de más de un centenar de metros que llamó la atención de los operarios que la descubrieron por la mañana. El agujero se encontraba bajo el carril exterior de las vías con sentido a Sevilla.

Según aseguró un operario de Renfe, que pidió no ser identificado, el cable, detectado por la mañana por dos empleados de la empresa Vías y Obras, contratada por Renfe para la construcción del AVE Madrid-Toledo, salía de las vías y atravesaba la calzada de la futura línea de alta velocidad, hecho que llamó la atención de los trabajadores.

Una decena de metros más allá se encuentra el mencionado puente sobre las vías, y al otro lado de la calzada del futuro AVE a Toledo, una ligera elevación del terreno y unos árboles donde se podría haber resguardado un terrorista que quisiera activar la bomba de forma manual, con un camino de tierra por donde puede transitar un turismo.

Junto a las vías de este tramo castellano-manchego del Ave Madrid-Sevilla corre paralela la plataforma sobre la que se está construyendo el futuro Ave que unirá Toledo con la capital. La calzada sobre la que circulará este futuro tren y las actuales vías del Ave Madrid-Sevilla están separadas por una verja de malla metálica de apenas dos metros de altura, reforzada en su parte superior por dos alambres de espino.

Débil verja de protección. A unos 120 metros al norte del lugar donde se halló el artefacto explosivo, agentes de la Guardia Civil fueron alertados a las 17:30 horas de la existencia de un agujero en esa valla que les había pasado desapercibido. Se trataba de un orificio de unos 40 centímetros de ancho por medio metro de alto, suficiente para que una persona delgada penetrase por él. De todas formas, saltar el enrejado no supone mucha dificultad para un hombre joven. Así lo hicieron en presencia de la veintena de periodistas allí congregados cuatro agentes de la división rural de la Benemérita.

Por otro lado, el intento frustrado de ataque terrorista afectó inmediatamente a un total de 1.591 viajeros, que se encontraban en los seis trenes que quedaron parados en diferentes estaciones de la línea del AVE Madrid-Sevilla y que quedaron bloqueados en diferentes estaciones de la línea. Según Renfe, la suspensión del servicio del AVE afectó a un total de 53 trenes y 13.865 viajeros, ya que a los que se quedaron bloqueados en las distintas estaciones se añaden 12.274 viajeros más que iban a utilizar esa línea a lo largo de todo el día. A los 1.591 pasajeros que quedaron bloqueados se les facilitó una serie de autobuses que les ayudó a completar su viaje por carretera.

 

Fuente: La Razón
03/04/2004

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