Seguridad Pública y Protección Civil
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La Inteligencia británica
frustra un plan de Al Qaida para atacar Londres con agentes químicos
La red pretendía
detonar una bomba en el aeropuerto de Gatwick o el metro para extender
tetróxido de osmio, un gas letal
Los servicios secretos
británicos creen haber abortado un ataque terrorista con armas químicas
en Reino Unido a cargo de una célula vinculada a Al Qaida. Según la
BBC, los terroristas planeaban hacer estallar una combinación letal de
explosivos y tetróxido de osmio, una sustancia que en su estado gaseoso
y en espacios poco ventilados puede resultar letal. Ni Scotland Yard ni
el Ministerio del Interior accedieron a confirmar a LA RAZÓN la
información o señalar posibles fines de los terroristas, aunque se
especula con que el objetivo de los terroristas era la red de metro
londinense o el aeropuerto de Gatwick. De haberse llevado a cabo, este
plan se habría convertido en el primer atentado químico perpetrado por
Al Qaida.
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Agentes
británicos, especializados
en guerra química y bacteriológica,
durante una inspección del metro
londinense en 2003 |
Un
absoluto mutismo paralizó ayer al Gobierno británico y a sus servicios
de Inteligencia ante la noticia revelada por la BBC. Según la
cadena, una célula terrorista vinculada a Al Qaida pretendía emplear un
agente químico de elevada toxicidad para incrementar el devastador
efecto de la bomba que estudiaba hacer estallar en algún lugar cerrado
de Reino Unido, probablemente algún punto vulnerable de la red de
transporte londinense. Sin embargo, según la BBC y el canal de
televisión estadounidense ABC, una acción conjunta de los servicios
secretos británicos (MI6) y del Centro de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ)
logró abortar la operación antes incluso de que los terroristas
adquirieran el letal tetraóxido de osmio.
Fuentes de
Scotland Yard, el GCHQ y el Ministerio del Interior consultadas por LA
RAZÓN se negaron a confirmar o desmentir las informaciones publicadas
ayer y alegaron «motivos de seguridad» para guardar absoluto
silencio. Tampoco ratificaron el presunto vínculo apuntado por la cadena
ABC entre los planes terroristas y las detenciones la semana pasada de
ocho presuntos activistas islámicos en los alrededores de Londres.
Operación en curso. Las primeras investigaciones apuntan a un ataque
que habría combinado la destrucción de un atentado con explosivos con la
toxicidad de los gases desprendidos por el tetraóxido de osmio cuando la
sustancia es sometida a elevadas temperaturas. De momento, no ha podido
saberse cuál era el objetivo preciso de los terroristas, aunque las
fuentes no identificadas de ABC citaron el aeropuerto de Gatwick, la red
de transportes londinense y centros comerciales de la capital británica,
lugares cerrados en los que los gases del tetraóxido de osmio alcanzan
su mayor toxicidad.
De
haberse llevado a la práctica, habría sido el primer atentado químico
perpetrado por Al Qaida. El precedente más parecido sería el ataque
con gas sarín contra el metro de Tokio en 1995, atribuido a una secta
religiosa, en el que murieron 27 personas. Sin embargo, el interés de
los militantes británicos de Al Qaida por ampliar su repertorio con
agentes químicos ha sido ampliamente demostrado. En enero de 2003, por
ejemplo, la Policía británica arrestó a siete presuntos terroristas y
encontró ricino en uno de los apartamentos registrados en Wood Green, un
barrio del norte de Londres con abundante población musulmana. La
Policía no mencionó ningún tipo de material químico para explicar la
ambiciosa operación policial de la semana pasada, en la que decomisaron
media tonelada de nitrato de amonio, un explosivo empleado en grandes
atentados como los de Bali en 2002. Los expertos en lucha antiterrorista
se extrañaron de que la Policía interviniera relativamente pronto para
arrestar a los sospechosos, en vez de mantenerles vigilados y buscar
nuevas pistas que condujeran a otros terroristas. Según la cadena ABC,
las conversaciones interceptadas en las que se mencionaba este material
químico precipitaron la intervención policial.
Gran
toxicidad. El tetraóxido de osmio es un material tóxico fácil de
obtener en pequeñas cantidades, pero hasta ahora no había formado parte
del repertorio de sustancias barajado por el terrorismo internacional
para sus atentados. Este compuesto se emplea de manera legal en los
laboratorios y puede adquirirse sin problemas por Internet a partir de
unos 30 dólares el gramo. Sin embargo, acumular una cantidad
significativa requeriría más organización.
El
contacto directo con tetraóxido de osmio daña gravemente la piel y los
ojos, y los vapores emitidos a elevadas temperaturas provocan
dificultades respiratorias similares a un ataque agudo de asma.
Steve Simpson, catedrático de la Universidad de Salford, explicó que
este gas no es un candidato obvio para protagonizar un ataque
terrorista, puesto que resulta caro y sería destruido por los explosivos
empleados para su dispersión. Según él, los terroristas probablemente
obtendrían resultados más dañinos con gases nerviosos, como el gas
mostaza. Para los expertos consultados por la ABC, los efectos de los
gases podrían generar más complicaciones. Jerry Hauer, del Departamento
de Sanidad de EE UU, aseguró que los primeros equipos de emergencia en
llegar al lugar de los hechos quedarían paralizados. «Los vapores los
bloquearían», explicó. «Incluso se quedarían ciegos, hablamos de una
sustancia muy agresiva».
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Italia decreta la alerta máxima en Semana Santa |
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Italia ya ha
puesto fecha a un probable ataque terrorista: el 11 de abril.
Día doblemente simbólico por coincidir la festividad de la
Pascua y el número maldito del fundamentalismo islámico.
Durante toda la Semana Santa, pero especialmente en esa fecha,
las Fuerzas de Seguridad italianas han preparado un meticuloso
«plan de alerta máxima» que las autoridades han mantenido
en secreto para evitar el pánico y no hacer estragos en la
industria turística. Un informe hecho público ayer por la Prensa
italiana concreta las excepcionales medidas de seguridad.
Entre los operativos diseñados figuran una barrera «anti
kamikaze» frente al Quirinale [sede de la Presidencia],
severísimos controles en los aledaños de los puntos más
calientes la plaza de San Pedro en el Vaticano, las mezquitas,
los transportes, los edificios institucionales, la plaza de
España y el bloqueo de algunas calles emblemáticas, como
la vía Conziliazione, la gran avenida que desemboca en el Estado
Vaticano. Además de estas medidas, la Policía ha anunciado
intensas redadas y «controles» en los hoteles, las
agencias de viajes, los negocios de alquiler de coches, las
casas de los principales sospechosos y los comercios árabes.
Incluso se ha preparado una vigilancia continua para los
inmigrantes provenientes de los países de riesgo, especialmente
los marroquíes. De hecho, más de 20 ciudadanos con pasaporte
alauí serán sometidos a un control preventivo con el que la
Policía tratará de controlar sus pasos. Mientras, en las
principales ciudades se vive una situación de incertidumbre,
agravada desde el 11-M, y los rumores de un ataque inminente se
disparan. |
Fuente: La Razón
07/04/2004
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