Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

 Lunes 12 de enero de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

Detectives con mucho olfato

Investigadores británicos desarrollan una nueva técnica para identificar a criminales por su olor corporal

Adiós a los guantes negros, las ganzúas y los sacos para meter el botín. Dentro de poco, los desodorantes serán el arma favorita de los cacos. Un equipo de científicos británicos está desarrollando una nueva tecnología que permitirá identificar a las personas por el olor corporal, haciendo que en pocos años sea posible seguir la pista a los malhechores por su tufillo inconfundible, ya sea de miedo, de codicia o de agitación.

Un informe filtrado del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ, por sus siglas en inglés) enumera una serie de tecnologías biométricas que han sido sometidas a prueba por especialistas gubernamentales para su posible uso en el Reino Unido. En la lista figura una propuesta para la identificación de las personas por su olor.

Pulsar sobre la imagen para ampliar

Las tecnologías biométricas, que, en efecto, utilizan el propio cuerpo como contraseña, tienen una creciente popularidad. Las nuevas preocupaciones relativas a la seguridad motivadas por el terrorismo y la inmigración ilegal han acelerado la búsqueda de formas más eficaces de localizar individuos en un mundo dominado por la alta tecnología.

Recientes informes del Departamento de Comercio e Industria y las autoridades policiales de Estados Unidos han señalado el robo de identidad como el tipo de delito que está aumentando con mayor rapidez y han destacado la biomética como una manera de tener ventaja sobre los ladrones.

Otras aplicaciones

Sin embargo, las tecnologías tienen también una gran variedad de aplicaciones civiles y dentro de poco podrían formar parte de nuestra vida cotidiana. Unos automóviles equipados con el instrumental adecuado podría identificar a determinados conductores por el olor y negarse a arrancar si se trata de personas que no reconoce. Lo mismo podrían hacer los ordenadores si el tufillo del usuario no coincide con el que está programado en un sensor.

El informe filtrado, Security Enforcement Notice , fue recopilado hace dos meses por el Grupo de Electrónica y Seguridad del GCHQ, el centro de espionaje del gobierno. Según este informe, una serie de tecnologías «habitualmente utilizadas», entre ellas el «reconocimiento facial» así como el análisis de la geometría de la mano y el dedo, la voz y los ojos, se hallan «en estudio».Se están considerando también el modo de andar, los dibujos de la retina y la forma de las orejas.

El «olor corporal» y la «resonancia craneana» -mediante la cual se consigue que unas ondas sonoras atraviesen la cabeza para producir un perfil sonoro único- se mencionan asimismo como posibilidades. Fuentes del Gobierno británico han confirmado que estos dos métodos habían sido «evaluados» como parte de una investigación sobre los sistemas biométricos de identificación.

Cada persona emana un olor que tiene una fórmula química diferente. Y todos olemos constantemente, aun cuando el olor no sea detectable salvo para una nariz adiestrada. Nuestro olor es producido, en buena medida, por las bacterias que hay en nuestra piel y en nuestras feromonas, las sustancias químicas que producimos como señal para otros miembros de la misma especie. La gran ventaja para la policía es que, por mucho que nos restreguemos o nos envolvamos en desodorante, no podemos disimular del todo nuestra personal firma olfativa.

Diversas técnicas de identificación basadas en el olor corporal ya han sido evaluadas por los expertos gubernamentales. La mayoría funcionan poniendo la palma de la mano en un sensor que es capaz de reconocer su singular y complejo rastro tras descomponerlo en un complicado algoritmo. Una vez que el olor corporal de alguien ha quedado registrado, se podría incluir en una tarjeta, como el carné de identidad o en el pasaporte.

«Tal vez parezca completamente ridículo, pero es una manera fantástica de identificar a las personas. Es casi imposible imitar o duplicar el tufillo personal de alguien. Y, desde luego, es mucho más eficaz que el obligar a todo el mundo a recordar docenas de números de PIN [identificación personal]», dijo un experto privado en seguridad. «Y nadie va a obligarlo a uno a punta a de cuchillo a divulgar los secretos de su olor corporal para poder sacar dinero del cajero automático o llevarse su coche».

Sin embargo, la biometría en su totalidad sigue siendo motivo de polémica con los grupos de defensa de las libertades civiles, nada contentos con los aspectos del estilo de Gran Hermano que tiene el almacenamiento masivo de información identificadora.

Fuente: El Mundo
31/12/2003

Noticias relacionadas:

* Pasaportes biométricos para luchar contra el terrorismo (28.10)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es