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 Viernes 2 de enero de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

EEUU exigirá a las aerolíneas que vuelen con agentes armados

Los decretos de emergencia estarán en vigor 'sine die' y atribuyen a las autoridades la facultad de impedir el aterrizaje de los que no obedezcan

El Gobierno norteamericano exigirá a partir de ahora a las compañías aéreas extranjeras que lleven agentes de seguridad armados en algunos de sus vuelos con destino a Estados Unidos, bajo amenaza de no dejarles aterrizar si no cumplen con los requisitos de seguridad.

Hasta la fecha, varias líneas aéreas habían accedido a la petición del Gobierno norteamericano, que ocasionalmente reclamaba la presencia de agentes de seguridad -normalmente, camuflados- en algunos de los aviones con destino a Nueva York, Washington, Chicago, Los Angeles o Dallas.

A partir de ahora, y gracias a tres decretos de emergencia aprobados el lunes, el Departamento de Seguridad Interior tendrá la facultad de exigir la presencia de policías o agentes de seguridad en determinados vuelos y de negar el permiso de aterrizaje en EEUU a las compañías que se nieguen.

Un agente demuestra cómo
capturaría a un terrorista en
 una simulación

«Estamos pidiendo a las líneas aéreas internacionales que tomen esta medida de protección como parte del esfuerzo creciente para mejorar la seguridad de los vuelos, tanto para los americanos como para quienes visitan nuestro país», dijo ayer el secretario de Seguridad Interior, Tom Ridge. Especificó que aunque la medida está relacionada con la reciente alerta naranja, la intención es que siga en vigor sine die.

Desde hace dos años, a raíz del 11-S, el Gobierno norteamericano autorizó la presencia de agentes armados (Marshals) y camuflados entre el pasaje en un gran número de vuelos nacionales, sobre todo los que tienen como destino las principales ciudades o zonas consideradas de alto riesgo por la presencia de centrales nucleares u otros posibles objetivos terroristas.

La presencia en los aviones de Marshals armados provocó en principio la reacción en contra de las compañías aéreas, que acabaron aceptando la medida de seguridad y reservando ocasionalmente pasajes para los agentes en gran número de vuelos.

Desde entonces, el Departamento de Seguridad Interior ha instruido a decenas de agentes con la misión exclusiva de velar por la seguridad de los vuelos y neutralizar a posibles terroristas. En más de una ocasión, los pasajeros han denunciado incidentes protagonizados a bordo por los agentes y que nada tenían que ver con el terrorismo. Los pilotos y las azafatas también han expresado su preocupación por el posible uso de armas de fuego en pleno vuelo.

Interior infiltrará policías en vuelos a EE UU si hay peligro, aunque azafatas y pilotos se niegan

Washington habló con las compañías aéreas pero no con el Ministerio, que se enteró por Iberia La medida afectaría a viajes que la Casa Blanca creyese con riesgo terrorista Los sindicatos exigirían un cambio de legislación

El departamento de navegación aérea de Estados Unidos comunicó ayer por correo electrónico a las compañías que vuelan a su territorio las nuevas medidas de seguridad, que prevén introducir policías en aquellos vuelos que puedan resultar peligrosos. Si bien esta medida no ha sentado bien ni a pilotos ni a azafatas, fuentes del Ministerio del Interior consultadas por LA RAZÓN aseguraron ayer que en caso de que sea necesario por haber un riesgo claro y no se pueda abortar el vuelo, el departamento que dirige Ángel Acebes «colaborará», aunque aclararon que esta medida no es para todos los vuelos y que primero se estudiará el caso si el Gobierno de Estados Unidos pide introducir policías en un vuelo.

La psicosis producida por el atentado terrorista del 11-S contra las Torres Gemelas de Nueva York y el temor a un nuevo ataque por aire de Al Qaida ha llevado al Gobierno de Estados Unidos a plantear a las compañías extranjeras la posibilidad de introducir policías armados en los vuelos que tengan como destino una ciudad estadounidense. Y lo ha hecho con un «procedimiento curioso», como lo califi- caban ayer fuentes del Ministerio del Interior. En vez de dirigirse al Gobierno, el Departamento de navegación aérea estadounidense envió un correo electrónico a las compañías aéreas informándoles de la medida, sin hacer lo propio con el departamento de Ángel Acebes y ni siquiera con su embajada en España, que ayer por la mañana desconocía este plan.

Fuentes del Ministerio consultadas por LA RAZÓN trataron de calmar los ánimos de las compañías aéreas y explicaron que esta medida no afectaría a todos los vuelos que viajen a Estados Unidos, sino que el Departamento de Seguridad e Interior americano pedirá a las aerolíneas que introduzcan policías armados cuando prevea que puede producirse una situación de riesgo. Pero las compañías no pueden por sí mismas meter agentes armados en los aviones sin hablar con el Ministerio del Interior, que «estudiará caso por caso» en el momento en que EE UU haga la petición, y en el supuesto de que sea imprescindible, «colaborará», si es necesario, con policías, aunque siempre si existen «sospechas fundadas».

A pesar de esta afirmación, el departamento de Acebes insistió en que con la experiencia que tiene España en asuntos de terrorismo, con las medidas de seguridad que se adoptan en tierra y con las características de nuestro país, no creen que se den casi casos en los que fuera necesaria la presencia policial en los vuelos. Además, señaló Interior, existe la posibilidad de suspender el vuelo, algo que defiende el SEPLA, contrario a que haya armas en los aviones. En todo caso, el SEPLA aseguró que de ser esta medida obligatoria, habría que cambiar la legislación que regula la seguridad en los vuelos.

Asimismo, el Ministerio, que criticó que el procedimiento debería haber sido una «comunicación de Gobierno a Gobierno», mostró su convencimiento de que la medida es para «tomar la temperatura» a las compañías «a ver cómo sienta», y de que va más dirigida a países con mayoría de población árabe, con el fin de presionarles para que refuercen las medidas de seguridad en los vuelos.

La propuesta de EE UU no ha gustado entre pilotos y azafatas, que han rechazado la presencia de armas en los vuelos. Según el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA), «las medidas de seguridad se deben tomar en tierra y consideramos que las armas no son la mejor estrategia». En este mismo sentido se manifestaron las azafatas, que consideran que medidas como ésta «más que solucionar el problema, lo agravan, y añaden que «en el aire es muy arriesgado el uso de armas».

Mil vuelos diarios

Si se aplica la medida, el Gobierno de EE UU hará saber a sus homólogos extranjeros en qué vuelos deberán incluir agentes, ya que la iniciativa no se tendrá que aplicar en todos los aviones que incluyan alguna ciudad estadounidense en su ruta. En caso de que las aerolíneas se nieguen, EE UU podría negar al aparato la entrada en su espacio aéreo. Según los cálculos de los analistas, esta medida podría afectar a alrededor de 800 ó 1000 vuelos de pasajeros diarios. Por el espacio aéreo estadounidense circulan 35.000 aviones diarios entre vuelos internacionales, nacionales, comerciales y de carga. El secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Tom Ridge, quiso resaltar la legalidad de la medida afirmando que «las leyes internacionales permiten que en aviones que tengan como destino y origen cualquier ciudad de Estados Unidos, viajen agentes de la categoría air marshal», según informa desde Nueva York Marta Torres.

 

La exigencia de incluir a policías en los aviones divide a Gobiernos y pilotos

El principal sindicato de pilotos británico se opone, pero también anuncia que ha alcanzado un acuerdo para incluir a agentes bajo ciertas condiciones

Francia y el Reino Unido se inclinan por aceptar la presencia de agentes armados a bordo de aviones civiles, de acuerdo con las recientes exigencias norteamericanas. Pero los sindicatos y organizaciones de pilotos así como las autoridades de Suecia y Rusia continúan oponiéndose a la medida.

Aviones de combate patrullan ayer
en Nueva York y las más importantes
ciudades de EEUU en previsión de
posibles atentados con la entrada del
nuevo año.

Pese a las diferencias políticas habidas en estos meses entre Francia y EE.UU., el ministro galo de Transportes, Dominique Bussereau, se mostró muy conciliador con las exigencias norteamericanas al tiempo que explicó que en la actualidad ya hay agentes armados en «ciertos vuelos muy sensibles que son objeto de especial vigilancia».

Bussereau señaló que tal medida «durará mientras tengamos con nuestros amigos estadounidenses la misma evaluación de una amenaza real en los vuelos con destino a Estados Unidos o en ciertos vuelos procedentes de ese país». El ministro puntualizó, no obstante, que estos agentes especiales van equipados con un armamento «adaptado» que no dañaría el fuselaje del aparato.

Los sindicatos de pilotos, en cambio, se han mostrado contrarios a la propuesta. En España, el Sepla ha insistido en que la medida introduce un «factor de riesgo» y en que su cumplimiento necesitaría un cambio de legislación, que en la actualidad establece que el máximo responsable a bordo de un avión es el comandante de vuelo. En el mismo sentido, la IATA, que agrupa a más de 270 compañías de 180 países, afirmó que «no quiere armas a bordo» en los aviones civiles.

Acuerdo británico

El Gobierno británico se muestra favorable a la exigencia norteamericana. Y aunque el principal sindicato de pilotos británico, Balpa, se opone a la medida, esta organización aseguró que ya ha llegado a un acuerdo con una de las principales aerolíneas del país para el eventual despliegue de agentes armados bajo ciertas condiciones sobre el armamento a emplear y con la garantía de que el responsable del avión seguirá siendo el piloto. El secretario general del sindicato, Jim McAuslan, subrayó a este respecto que la presencia de agentes armados «no hará más seguros los vuelos», pero que si el Gobierno británico «persiste», su organización colaborará para «reducir el riesgo de los pasajeros».

En cambio la polémica decisión norteamericana fue rechazada de plano en Suecia por la «Luftfartsverket», Dirección General del Transporte Aereo. «La seguridad en nuestros aeropuertos es rígida y suficiente. Además, la compañia escandinava, SAS, ha instalado en todos sus aparatos una puerta de acero entre la cabina de mandos y el pasaje que se cierra automática y herméticamente en caso de alarma y que evitará cualquier intento de secuestro del avión», afirmó una responsable del Departamento de Transportes.

En Rusia, la compañía estatal Aeroflot rechazó la medida por unilateral. Al tiempo que explicó que no se podrá cumplir en tanto no se adopte un pacto jurídico internacional y se cambie la legislación rusa, que prohíbe la presencia de armas en los aviones. Borís Yeliséyev, jefe del departamento jurídico de la compañía, puntualizó sobre el particular que la exigencia norteamericana «sólo puede tener carácter de recomendación».

En varios países aún no se ha entrado en el ámbito más político de la polémica, pero ya hay agentes especiales en los aviones israelíes, en algunos vuelos transatlánticos alemanes y de la compañía Swiss, así como en ciertos aparatos australianos.

Fuente: El Mundo
30/12/2003
La Razón
31/12/2003
ABC
02/01/2004

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