Seguridad Pública y Protección Civil
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EEUU exigirá a las
aerolíneas que vuelen con agentes armados
Los
decretos de emergencia estarán en vigor 'sine die' y atribuyen a las
autoridades la facultad de impedir el aterrizaje de los que no obedezcan

El Gobierno
norteamericano exigirá a partir de ahora a las compañías aéreas
extranjeras que lleven agentes de seguridad armados en algunos de sus
vuelos con destino a Estados Unidos, bajo amenaza de no dejarles
aterrizar si no cumplen con los requisitos de seguridad.
Hasta la
fecha, varias líneas aéreas habían accedido a la petición del Gobierno
norteamericano, que ocasionalmente reclamaba la presencia de agentes de
seguridad -normalmente, camuflados- en algunos de los aviones con
destino a Nueva York, Washington, Chicago, Los Angeles o Dallas.
A partir
de ahora, y gracias a tres decretos de emergencia aprobados el lunes, el
Departamento de Seguridad Interior tendrá la facultad de exigir la
presencia de policías o agentes de seguridad en determinados vuelos y de
negar el permiso de aterrizaje en EEUU a las compañías que se nieguen.
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Un agente
demuestra cómo
capturaría a un terrorista en
una simulación |
«Estamos pidiendo a las líneas aéreas internacionales que tomen esta
medida de protección como parte del esfuerzo creciente para mejorar la
seguridad de los vuelos, tanto para los americanos como para quienes
visitan nuestro país», dijo ayer el secretario de Seguridad
Interior, Tom Ridge. Especificó que aunque la medida está relacionada
con la reciente alerta naranja, la intención es que siga en vigor sine
die.
Desde hace
dos años, a raíz del 11-S, el Gobierno norteamericano autorizó la
presencia de agentes armados (Marshals) y camuflados entre el pasaje en
un gran número de vuelos nacionales, sobre todo los que tienen como
destino las principales ciudades o zonas consideradas de alto riesgo por
la presencia de centrales nucleares u otros posibles objetivos
terroristas.
La
presencia en los aviones de Marshals armados provocó en principio la
reacción en contra de las compañías aéreas, que acabaron aceptando la
medida de seguridad y reservando ocasionalmente pasajes para los agentes
en gran número de vuelos.
Desde
entonces, el Departamento de Seguridad Interior ha instruido a decenas
de agentes con la misión exclusiva de velar por la seguridad de los
vuelos y neutralizar a posibles terroristas. En más de una ocasión, los
pasajeros han denunciado incidentes protagonizados a bordo por los
agentes y que nada tenían que ver con el terrorismo. Los pilotos y las
azafatas también han expresado su preocupación por el posible uso de
armas de fuego en pleno vuelo.
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Interior
infiltrará policías en vuelos a EE UU si hay peligro, aunque
azafatas y pilotos se niegan |
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Washington habló con las compañías aéreas pero no con el
Ministerio, que se enteró por Iberia La medida afectaría a
viajes que la Casa Blanca creyese con riesgo terrorista Los
sindicatos exigirían un cambio de legislación
El
departamento de navegación aérea de Estados Unidos comunicó ayer
por correo electrónico a las compañías que vuelan a su
territorio las nuevas medidas de seguridad, que prevén
introducir policías en aquellos vuelos que puedan resultar
peligrosos. Si bien esta medida no ha sentado bien ni a pilotos
ni a azafatas, fuentes del Ministerio del Interior consultadas
por LA RAZÓN aseguraron ayer que en caso de que sea necesario
por haber un riesgo claro y no se pueda abortar el vuelo, el
departamento que dirige Ángel Acebes «colaborará», aunque
aclararon que esta medida no es para todos los vuelos y que
primero se estudiará el caso si el Gobierno de Estados Unidos
pide introducir policías en un vuelo.
La
psicosis producida por el atentado terrorista del 11-S contra
las Torres Gemelas de Nueva York y el temor a un nuevo ataque
por aire de Al Qaida ha llevado al Gobierno de Estados Unidos a
plantear a las compañías extranjeras la posibilidad de
introducir policías armados en los vuelos que tengan como
destino una ciudad estadounidense. Y lo ha hecho con un
«procedimiento curioso», como lo califi- caban ayer fuentes del
Ministerio del Interior. En vez de dirigirse al Gobierno, el
Departamento de navegación aérea estadounidense envió un correo
electrónico a las compañías aéreas informándoles de la medida,
sin hacer lo propio con el departamento de Ángel Acebes y ni
siquiera con su embajada en España, que ayer por la mañana
desconocía este plan.
Fuentes del Ministerio consultadas por LA RAZÓN trataron de
calmar los ánimos de las compañías aéreas y explicaron que esta
medida no afectaría a todos los vuelos que viajen a Estados
Unidos, sino que el Departamento de Seguridad e Interior
americano pedirá a las aerolíneas que introduzcan policías
armados cuando prevea que puede producirse una situación de
riesgo. Pero las compañías no pueden por sí mismas meter agentes
armados en los aviones sin hablar con el Ministerio del
Interior, que «estudiará caso por caso» en el momento en que EE
UU haga la petición, y en el supuesto de que sea imprescindible,
«colaborará», si es necesario, con policías, aunque siempre si
existen «sospechas fundadas».
A
pesar de esta afirmación, el departamento de Acebes insistió en
que con la experiencia que tiene España en asuntos de
terrorismo, con las medidas de seguridad que se adoptan en
tierra y con las características de nuestro país, no creen que
se den casi casos en los que fuera necesaria la presencia
policial en los vuelos. Además, señaló Interior, existe la
posibilidad de suspender el vuelo, algo que defiende el SEPLA,
contrario a que haya armas en los aviones. En todo caso, el
SEPLA aseguró que de ser esta medida obligatoria, habría que
cambiar la legislación que regula la seguridad en los vuelos.
Asimismo, el Ministerio, que criticó que el procedimiento
debería haber sido una «comunicación de Gobierno a Gobierno»,
mostró su convencimiento de que la medida es para «tomar la
temperatura» a las compañías «a ver cómo sienta», y
de que va más dirigida a países con mayoría de población árabe,
con el fin de presionarles para que refuercen las medidas de
seguridad en los vuelos.
La
propuesta de EE UU no ha gustado entre pilotos y azafatas, que
han rechazado la presencia de armas en los vuelos. Según el
Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA), «las
medidas de seguridad se deben tomar en tierra y consideramos que
las armas no son la mejor estrategia». En este mismo sentido
se manifestaron las azafatas, que consideran que medidas como
ésta «más que solucionar el problema, lo agravan, y añaden que
«en el aire es muy arriesgado el uso de armas».
Mil vuelos diarios
Si
se aplica la medida, el Gobierno de EE UU hará saber a sus
homólogos extranjeros en qué vuelos deberán incluir agentes, ya
que la iniciativa no se tendrá que aplicar en todos los aviones
que incluyan alguna ciudad estadounidense en su ruta. En caso de
que las aerolíneas se nieguen, EE UU podría negar al aparato la
entrada en su espacio aéreo. Según los cálculos de los
analistas, esta medida podría afectar a alrededor de 800 ó 1000
vuelos de pasajeros diarios. Por el espacio aéreo estadounidense
circulan 35.000 aviones diarios entre vuelos internacionales,
nacionales, comerciales y de carga. El secretario de Seguridad
Nacional estadounidense, Tom Ridge, quiso resaltar la legalidad
de la medida afirmando que «las leyes internacionales
permiten que en aviones que tengan como destino y origen
cualquier ciudad de Estados Unidos, viajen agentes de la
categoría air marshal», según informa desde Nueva York Marta
Torres. |
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La exigencia de
incluir a policías en los aviones divide a Gobiernos y pilotos |
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El
principal sindicato de pilotos británico se opone, pero también
anuncia que ha alcanzado un acuerdo para incluir a agentes bajo
ciertas condiciones
Francia y el Reino Unido se inclinan por aceptar la presencia de
agentes armados a bordo de aviones civiles, de acuerdo con las
recientes exigencias norteamericanas. Pero los sindicatos y
organizaciones de pilotos así como las autoridades de Suecia y
Rusia continúan oponiéndose a la medida.
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Aviones de combate patrullan ayer
en Nueva York y las más importantes
ciudades de EEUU en previsión de
posibles atentados con la entrada del
nuevo año. |
Pese a las diferencias políticas habidas en estos meses entre
Francia y EE.UU., el ministro galo de Transportes, Dominique
Bussereau, se mostró muy conciliador con las exigencias
norteamericanas al tiempo que explicó que en la actualidad ya
hay agentes armados en «ciertos vuelos muy sensibles que son
objeto de especial vigilancia».
Bussereau señaló que tal medida «durará mientras tengamos con
nuestros amigos estadounidenses la misma evaluación de una
amenaza real en los vuelos con destino a Estados Unidos o en
ciertos vuelos procedentes de ese país». El ministro
puntualizó, no obstante, que estos agentes especiales van
equipados con un armamento «adaptado» que no dañaría el
fuselaje del aparato.
Los sindicatos de pilotos, en cambio, se han mostrado contrarios
a la propuesta. En España, el Sepla ha insistido en que la
medida introduce un «factor de riesgo» y en que su cumplimiento
necesitaría un cambio de legislación, que en la actualidad
establece que el máximo responsable a bordo de un avión es el
comandante de vuelo. En el mismo sentido, la IATA, que agrupa a
más de 270 compañías de 180 países, afirmó que «no quiere armas
a bordo» en los aviones civiles.
Acuerdo británico
El
Gobierno británico se muestra favorable a la exigencia
norteamericana. Y aunque el principal sindicato de pilotos
británico, Balpa, se opone a la medida, esta organización
aseguró que ya ha llegado a un acuerdo con una de las
principales aerolíneas del país para el eventual despliegue de
agentes armados bajo ciertas condiciones sobre el armamento a
emplear y con la garantía de que el responsable del avión
seguirá siendo el piloto. El secretario general del sindicato,
Jim McAuslan, subrayó a este respecto que la presencia de
agentes armados «no hará más seguros los vuelos», pero que si el
Gobierno británico «persiste», su organización colaborará para
«reducir el riesgo de los pasajeros».
En
cambio la polémica decisión norteamericana fue rechazada de
plano en Suecia por la «Luftfartsverket», Dirección
General del Transporte Aereo. «La seguridad en nuestros
aeropuertos es rígida y suficiente. Además, la compañia
escandinava, SAS, ha instalado en todos sus aparatos una puerta
de acero entre la cabina de mandos y el pasaje que se cierra
automática y herméticamente en caso de alarma y que evitará
cualquier intento de secuestro del avión», afirmó una
responsable del Departamento de Transportes.
En
Rusia, la compañía estatal Aeroflot rechazó la medida por
unilateral. Al tiempo que explicó que no se podrá cumplir en
tanto no se adopte un pacto jurídico internacional y se cambie
la legislación rusa, que prohíbe la presencia de armas en los
aviones. Borís Yeliséyev, jefe del departamento jurídico de la
compañía, puntualizó sobre el particular que la exigencia
norteamericana «sólo puede tener carácter de recomendación».
En
varios países aún no se ha entrado en el ámbito más político de
la polémica, pero ya hay agentes especiales en los aviones
israelíes, en algunos vuelos transatlánticos alemanes y de la
compañía Swiss, así como en ciertos aparatos australianos.
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Fuente: El Mundo
30/12/2003
La Razón
31/12/2003
ABC
02/01/2004
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