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Viernes 23 de enero de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

Construir búnkers en las casas, la última tendencia en Río de Janeiro

Por el temor a los secuestros y a los robos violentos, una empresa ofrece un servicio que transforma en inviolable una habitación. Cuesta entre 14.000 y 90.000 dólares. En San Pablo, ya hay 320.

 

La empresa nació en San Pablo y ahora se abre camino en Río de Janeiro. Sus dueños explotan un filón: construir refugios inviolables en el interior de las casas de familias de clases altas.

Con nombre mitad en inglés y mitad en portugués, Absolut Blindagem Arquitetonica promete blindar paredes que se vuelven resistentes a tiros de ametralladoras y de fusiles automáticos.

Su objetivo, reza la publicidad empresarial, es proveer "un refugio seguro y absolutamente inaccesible" para intrusos. Blindan puertas, ventanas, paredes, garajes y también "un cuarto entero". En el departamento de marketing aseguran que el cuarto blindado "funcionará como un nido".

Según la empresa, en San Pablo ya construyeron 320 búnkers. Y ya cuentan con 15 nuevos pedidos en Río de Janeiro. Como "la seguridad es un tema de moda", los ambientes blindados deben ser pensados como parte de la casa. De eso trató la presentación que hizo el año pasado en la muestra de decoración más importante de Brasil, bautizada Casa Cor.

El "safe room", tal como se lo llama al cuarto de seguridad, cuenta con una línea telefónica exclusiva, un sistema de radio telefonía, por las dudas, video para observar el interior de la casa, refrigeración y ventilación autónoma.

A esto se suma, según la firma constructora, "muebles y adornos que promueven el confort personal y familiar: TV, microondas, frigobar y baño". Todo equipado "para aguantar una semana".

Esto recuerda al fenómeno de principios de los años 60, cuando la Administración Federal de Defensa Civil de Estados Unidos distribuyó 400 millones de folletos con instrucciones de cómo construir refugios contra ataques nucleares. Por entonces, según testimonios fílmicos de la época, empresas especializadas publicitaban la construcción de búnkers en los jardines de las casas.

Pero las nuevas versiones de refugio doméstico tienen otras explicaciones: el terror frente al secuestro y al robo violento. Quiénes venden estos búnkers justifican su construcción en los indicadores de delincuencia de Río de Janeiro.

La ciudad figura entre las ciudades más inseguras y con mayor cantidad de homicidios del mundo. Rodeada de morros desde donde se domina el narcotráfico, con altos índices de robo, es hasta lógico que en los barrios ricos las familias busquen la seguridad máxima.

A ese sector están dirigidas las ofertas del búnker propio, con un precio base de 14.000 dólares que puede ascender a 90.000, según el grado de sofisticación.

Si el pánico nuclear cedió terreno, otros miedos lo reemplazan. El arquitecto Geraldo Lamego, consultor de Absolut Blindagem, citado en una nota del diario O Globo, fue llamado por una celebridad carioca para levantar un búnker en la casa, "porque había sido secuestrada y entró en pánico por la violencia". Lamego declara: "Desgraciadamente es una tendencia. Muy triste, pero es la realidad que vivimos".

No deja de ser llamativa la publicidad de Absolut Blindagem cuando apela a la seguridad de los niños. "Es posible proyectar un cuarto de seguridad en la habitación de los chicos. Así, los padres pueden salir de noche dejando a los pequeños seguros y confortables durante el sueño".

Según Lamego, hay una explicación para esa oferta: "Con el aumento de la violencia, las personas se sienten cada vez menos seguras dentro de la casa". El arquitecto reconoció que el "safe room" tiene éxito entre altos ejecutivos de multinacionales, diplomáticos y empresarios.

La mayor demanda por los cuartos blindados tiene una ubicación geográfica precisa: edificios y casas de la zona sur de Río y de Barra de Tijuca, donde se concentran las clases altas.

Pero la empresa Absolut cree que el cuarto blindado podrá popularizarse en la clase media. Apuntan a ese segmento con ofertas más económicas: por ejemplo, un minibúnker construido en un cuarto de baño.

Fuente: www.clarin.com
19/01/2004

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