Seguridad Medioambiental
y Protección del Entorno
 |
|
| |
 |
|
|
La Audiencia de Alicante
condena a seis años a un ex alcalde por delito ecológico
La sentencia culpa
al político de dañar 600 hectáreas del parque natural de Pego-Oliva
La
Audiencia de Alicante ha condenado al ex alcalde del municipio
alicantino de Pego, el independiente Carlos Pascual, a una pena de seis
años de prisión y a otros tantos de inhabilitación por alterar el Marjal
de Pego-Oliva, un humedal declarado parque natural 1994. Pascual
ordenó la quema de vegetación del parque y la rebaja del nivel de agua
del humedal, y construyó caminos y diques que alteraron en un 50% la
superficie del parque. La sentencia, que va a ser recurrida al Tribunal
Supremo, establece la mayor pena para un cargo público dictada por
delito ecológico. La Audiencia Provincial de Alicante considera que
Carlos Pascual, ex alcalde de Pego (Alicante), fue autor e instigador de
un grave atentado contra el medio ambiente que puso en peligro la
existencia del Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva, entre las
provincias de Alicante y Valencia, y que afectó a unas 600 hectáreas del
humedal.
La
Sección Tercera de la Audiencia condena al ex alcalde por estos hechos a
tres años de prisión, y a otros tres, por atentar contra el
director-conservador del humedal, quien trató de impedir los actos
ordenados por el alcalde. La sentencia contra el ex alcade de Pego
establece una pena idéntica para el ex teniente de alcalde, José Orihuel,
acusado por los mismos hechos. Ambos deberán responder de la
indemnización de 1,2 millones de euros impuesta en la sentencia y de la
que el Ayuntamiento de Pego y la Comunidad de Regantes de las Tierras
Arrozales de la Vilal de Pego son responsables civiles subsidiarios.
El
fallo absuelve a tres colaboradores del alcalde que fueron detenidos
cuando trataban de causar diferentes incendios en el parque, aunque abre
una vía para posibles sanciones administrativas.
Carlos
Pascual presentó ayer su renuncia al acta de concejal de Pego tras
conocer la sentencia que le inhabilita como cargo público, y su abogado
anunció que recurrirá la sentencia en casación al Tribunal Supremo. Tras
las últimas elecciones municipales se creó en Pego un gobierno
tripartito (PP, PSPV-PSOE y Bloque Nacionalista Valenciano) para
desbancar a Pascual de la alcaldía. El partido independiente que lidera
éste obtuvo ocho ediles en los comicios frente a los nueve de las otras
tres formaciones. El municipio de Pego, de 10.230 habitantes, se
encuentra dividido entre detractores y defensores de su ex alcalde. Más
de 5.000 vecinos desfilaron por el pueblo exigiendo su dimisión. Agredió
al jefe de la policía local, ocupó la radio local para retransmitir un
pleno municipal, convocaba las sesiones a las siete de la mañana y, en
ocasiones las prolongaba durante doce horas, hasta lograr el agotamiento
de la oposición. Todos los grupos políticos de las Cortes Valencianas
reprobaron la peculiar forma de gobernar de este ex alcalde.
Carlos
Pascual, junto a su teniente alcalde José Orihuel, que aglutinaba los
cargos de concejal de Agricultura y presidente de la Comunidad de
Regantes de las Tierras de Arrozales de la Villa de Pego, atrajo a los
agricultores a su causa contra el humedal, "para tratar de dar una
cierta apariencia de legalidad", según establece la sentencia. Con
estas intenciones, los dos acusados lograron animar a los arroceros a
que cultivaran en suelo protegido. Los agricultores, en una Asamblea
General celebrada en junio de 1996, acordaron ceder suelo en propiedad
dentro del Parque Natural al Ayuntamiento para que éste actuara a su
antojo. Todas las actuaciones lesivas, como obras, construcción de
diques o bombeos de agua, fueron aprobadas en plenos municipales entre
enero de 1996 y abril de 1998 y ejecutadas, a cargo del presupuesto
municipal.
La
actuación del ex alcalde alicantino fue más allá de la instigación,
según recoge la sentencia. Carlos Pascual protagonizó incidentes contra
agentes de la Guardia Civil y contra los bomberos que acudían a sofocar
los incendios intencionados, y también atentó contra el
director-conservador del Parque. En ocasiones, Pascual utilizó a la
Policía Local para impedir el acceso de autoridades y funcionarios del
parque durante la quema intencionada de diferentes zonas del paraje. Así
ocurrió en marzo de 1997, cuando el director del parque, Vicente Urios,
fue bloqueado por Pascual cuando intentaba acercarse a una zona
incendiada.
La
condena contra Pascual es posiblemente más alta dictada en España a un
político por un delito ecológico. Entre los antecedentes judiciales
figura la condena al alcalde de Xeresa (Valencia), Ciprià Fluixà (PP), a
un año de prisión y ocho de inhabilitación especial por un delito de
prevaricación medioambiental y otro contra el medio ambiente. Asimismo,
el Supremo ratificó una condena de cuatro años a un empresario, José
Puigneró Sargatall, propietario de la empresa catalana textil Hilaturas
Puigneró, por verter las aguas residuales de su empresa al cauce del río
Sorreig, sin la depuración adecuada y de forma incontrolada.
Fuente: El País
14/01/2004