Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
 |
|
| |
 |
|
|
Gadafi reveló a EEUU
información clave sobre Al Qaeda a cambio de su 'perdón'
Washington
y Londres negociaron su acercamiento al líder libio con el presunto
terrorista Musa Kousa
La
metamorfosis de Muamar Gadafi, que le ha permitido pasar de odiado
tirano a entusiasta aliado de Occidente, tuvo un alto precio tanto para
el coronel libio como para los gobiernos Tony Blair y George W. Bush.
Según
publicaba ayer el influyente matutino dominical The Observer, las
administraciones de los primeros mandatarios del Reino Unido y Estados
Unidos debieron negociar durante dos años con un oscuro personaje
cercano a Gadafi y estrechamente ligado a acciones terroristas, con el
fin de obtener información clave sobre los movimientos de Al Qaeda y
otras organizaciones afines.
Musa Kousa,
un allegado al Gobierno libio acusado de apoyar al IRA y participar de
diferentes atentados terroristas, fue el encargado de encabezar la
misión secreta que su país envió a Londres poco después del 11-S.
Desde
ese entonces, este ex-diplomático de facto mantendría intensas y
frecuentes reuniones con representantes de Downing Street (la sede del
Gobierno británico) y de la Casa Blanca. Su papel en la negociación
ha sido clave y ha permitido el acercamiento del aislado régimen libio
hacia Occidente a cambio de de datos cruciales sobre la organización que
lidera Osama bin Laden.
Kousa,
conocido también por el inquietante alias de El Enviado de la Muerte y
antiguo enemigo del Reino Unido, había sido expulsado en 1980 de la
misión diplomática de su país en esta capital por haber amenazado de
muerte a disidentes del Gobierno de Libia.Por este mismo hecho, fue
declarado persona no grata por el entonces subsecretario de Asuntos
Exteriores, Ian Gilmour, en una decisión aprobarada por el Parlamento.
Un
interlocutor válido
Ninguno de
los antecedentes impidió que tanto Downing Street como los
representantes de los servicios secretos MI5 y la misma CIA lo
consideraran un interlocutor válido de un Gobierno que, en los próximos
meses, Blair y Bush sumarían oficialmente a su nómina de aliados.
La
euforia oficial de las autoridades británicas, desatada el viernes tras
conocerse el anuncio de Gadafi de renunciar a sus planes de producir
armas de destrucción masiva, buscó opacar el 15º aniversario del
desastre ocurrido en la localidad escocesa de Lockerbie, que se cumplió
ayer.
En ese
atentado, cuya autoría fue reconocida por el líder libio a mediados de
este año, murieron 270 personas que viajaban a bordo de un avión de
pasajeros de la desaparecida línea aérea Pan Am.
Las culpas
de ese trágico episodio serían lavadas en 2001 por Musa Kousa -quien
también aparece entre los acusados de pergeñar aquella masacre- cuando
el funcionario libio les facilitó a los británicos una lista de
compatriotas sospechados de mantener vínculos con Bin Laden y con altos
responsables de su organización
El caso
Lockerbie sería resuelto entonces por Downing Street con la obtención de
la promesa de Gadafi de admitir su culpabilidad e indemnizar a los
familiares de las víctimas.
El
acercamiento con Libia se profundizaría tras una serie de visitas a ese
país por parte de funcionarios británicos y norteamericanos que en los
últimos dos meses pudieron comprobar que las tareas de desarme
prometidas en secreto (en una primera etapa) por Gadafi se estaban
llevando a cabo.
Pero no
todos vieron con buenos ojos esta reconciliación entre Gadafi y
Occidente, con Estados Unidos a la cabeza. En abierto contraste a las
declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, que tildó
a Gadafi de «valiente estadista», el fundador del opositor Frente
Nacional para la Liberación de Libia, Ashur Shamis, calificó de
«espantoso» al acuerdo.
La
oposición libia
«Los
británicos y los norteamericanos decidieron ir a la guerra para
desmantelar el régimen de Sadam Husein, pero ahora se muestran felices
de cooperar con Gadafi, que no es menos tiránico y represivo (que el
depuesto dictador iraquí)», protestó Shamis. El Gobierno de Libia
ofreció una recompensa de 800.000 a cambio de la captura de este
referente de la oposición.
El acuerdo
con Gadafi y la rehabilitación de Musa Kousa, ha provocado también
cierto malestar en el Gobierno francés. Nueve años después de que Kousa
fuera declarado persona non grata en Londres, las autoridades de París
incluyeron también a este colaborador de Gadafi en la lista de
sospechosos por el atentado contra un avión de pasajeros DC 10 de la
compañía UTA French Airlines cometido en 1989.
El
ataque terrorista supuso el estallido del avión francés en Níger,
causando 170 víctimas mortales.
Fuente: El Mundo
22/12/2003
Noticias relacionadas:
*
Editorial: Temor a otro
11-S (29.12)
*
«Task
Force 121», el grupo creado por Bush para la captura (15.12)
*
Al Qaida amenaza con un atentado que «aturdirá al mundo»
(17.11)
*
Alerta ante el temor de que Al Qaida
estrelle aviones de carga
(11.11)
*
Osama bin Laden
amenaza a España con represalias (20.10)