Gestión y Protección del
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Agatha Ruiz de la Prada
denuncia la falsificación de sus creaciones
Agatha
Ruiz de la Prada convocó ayer una rueda de prensa para denunciar la
venta de falsificaciones de sus diseños. Un fraude cuyo «perjuicio es
muy grave y difícil de evaluar», a nivel de imagen de marca y económico.
Según
datos de la firma, en los dos últimos años, algunos de los 40
licenciatarios de la marca han visto cómo sus ventas han caído en torno
al 17,5% por culpa de las copias.
La
situación es tan «escandalosa» que incluso «no nos atrevemos a
enseñar la colección», reconoció Agatha Ruiz de la Prada. Y es que,
en la anterior edición de la recién terminada Feria de Valencia de
Textil Hogar, el 60% de los expositores tenían copias o inspiraciones
del estilo de la diseñadora. Desde la Asociación Nacional de Defensa de
la Marca se reconoce que la situación de la firma es «preocupante»,
porque «sus diseños son muy notorios, tremendamente distintivos y
fáciles de copiar, al tratarse de una simbología que se puede reflejar
en diferentes productos».
Y no es
precisamente en los mercadillos donde más copias se venden, sino en la
única gran superficie donde se pueden adquirir sus diseños: El Corte
Inglés. «En España no existe conciencia de que fusilar o copiar sea
una cosa mala», dijo la diseñadora, quien señaló estar «indignada»
por la situación que vive la marca en este establecimiento. Agatha Ruiz
de la Prada reconoció que «la dirección de El Corte Inglés ha apoyado
mucho a la compañía en este sentido, pero por debajo hay mucho desastre
en este tema».
La
diseñadora no sólo se enfrenta a copias, también a unas «60 tiendas
piratas» que compran a los licenciatarios productos originales. La
firma estudia si «legalizarlas o cerrarlas».
Para
luchar contra estas práctica fraudulentas, Agatha Ruiz de la Prada ha
emprendido acciones legales. La compañía ya cuenta con una sentencia
firme favorable y está a la espera de la resolución de dos demandas y
varias denuncias. Además, la diseñadora se ha tenido que acostumbrar a
visitar el registro cada vez que hace un nuevo diseño, lo que el año
pasado supuso un coste de 120.000 euros.
Fuente: El Mundo
14/01/2004
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