Dirección y Gestión de la
Seguridad Global
 |
|
| |
 |
|
|
El mayor riesgo
geopolítico le costará a la economía mundial un billón de dólares en
2004
El terrorismo se ha
convertido en un nuevo "impuesto geopolítico".La incertidumbre política
restará al PIB mundial un 20 por ciento más que en 2003, según la
aseguradora norteamericana Aon.
El terrorismo y la incertidumbre
política a escala planetaria están pasando una onerosa factura a las
empresas y a la economía mundial. Según la aseguradora Aon, el riesgo
geopolítico ha mermado el PIB mundial en más de 800.000 millones de
dólares en 2003, un 0,25 por ciento del PIB global. Más aun: el coste
podría dispararse hasta el billón de dólares en 2004, vaticina Michel
Leónard, director del Departamento Económico de Aon Trade.
 |
|
Pulsar
encima para ampliarlo |
Desde 2001, año en que los
miembros de Al Qaeda derribaron las Torres Gemelas y convirtieron el
planeta en un lugar sustancialmente más inseguro, los costes asociados
al riesgo político no cesan de crecer. La factura de entonces -200.000
millones de dólares- se ha multiplicado por cuatro.
Aon valora en sus estimaciones los
efectos negativos sobre los gastos corporativos, las inversiones y el
cremiento económico.En este sentido, Léonard considera que el riesgo
político se traduce en la práctica en un "impuesto geopolítico".
Más allá del terrorismo, 2003 ha
estado marcado por un recrudecimiento de los riesgos políticos
tradicionales, como las huelgas generales en Nigeria, la sublevación
popular en Venezuela o la guerra de Irak. Aon también considera que la
debilidad del dólar favorece la agudización de la incertidumbre,
particularmente que los grupos terroristas ataquen intereses
norteamericanos fuera y dentro de Estados Unidos. De hecho, a diferencia
de lo ocurrido en 2001, es el dólar y no la bolsa el que sufriría con
más fuerza el impacto de nuevos ataques terroristas en Estados Unidos.
Mercados emergentes
El informe de Aon pasa un repaso por
los principales mercados emergentes. En Lationamérica, "las
inversiones extranjeras directas han disminuido por cuarto años
consecutivo." En Oriente Medio, por su parte, el escenario político
es algo más inestable por la crisis de Irak, la posibilidad de nuevas
coaliciones en la zona y la amenaza de nuevos ataques terroristas. En
África, sin embargo, "el riesgo ha disminuido y la situación se va
estabilizando gracias a la necesidad de los países desarrollados de
conseguir nuevas fuentes de petróleo y gas fuera de Oriente Medio,
siendo la zona del Golfo de Guinea la que ha concentrado la mayor parte
de las exploraciones y prospecciones".
Para Manuel García Riestra, director
de la División de Créditos y Financiación de Riesgos, de Aon Gil y
Carvajal, "la situación es bastante más estable, sobre todo en la
zona de inversión de las empresas españolas. Así Lationamérica apenas ha
variado, salvo Brasil, que ha mejorado su riesgo político".
Helena Fernández de Bobadilla,
responsable de riesgo político de la aseguradora, recuerda que "los
flujos de inversión se ven paralizados durante las etapas electorales y
esto es lo que ocurrirá en 2004 por ejemplo, en la República Dominicana",
economía importante para los inversores españoles. En los próximos
meses, se celebrarán comicios en mercados emergentes de envergadura como
Argelia, Indonesia, la India o África del Sur. Fernández de Bobadilla
también constata que desde la crisis de Argentina, "se está
intentando reconducir las inversiones hacia Asia: China, Turquía...".
Riestra cree que el mercado se ha internacionalizado bastante en los
últimos años para los inversores españoles. Por zonas, García Riestra
cree que Irak y la zona de Oriente Medio serán las regiones más
inestables. "Hasta que se despeje la situación de posguerra iraquí,
no volverán las inversiones a la zona", dice el analista.
|
Amenazas
poliédricas |
| Los riesgos
políticos actuales no son los del siglo XX: golpes de Estado
comunistas, sublevaciones de colonias, enfrentamientos entre
Washington y Moscú, guerras bien definidas entre Estados...
Las amenazas son más numerosas,
poliédricas y sutiles. Van desde los cambios legales y
regulatorios en los mercados, hasta las transiciones políticas,
pasando por las cuestiones medioambientales y de derechos
humanos, las crisis cambiarias y el terrorismo internacional.
Este último es el fenómeno que más preocupa al presidente Bush,
que ha lanzado una verdadera cruzada internacional contra los
grupos que lo alimentan. En los mercados emergentes, los
sistemas legales suelen sufrir la lacra de la corrupción y no es
raro que tengan un cierto sesgo antiextranjero. En algunos se
manifiesta una fuerte propensión al proteccionismo económico.
Pese al fin de la Guerra Fría,
todavía subsisten numerosos conflictos nacionales o
internacionales, motivados, entre otros factores, por cuestiones
ideológicas, religiosas o étnicas. Para Martine Stone, analista
de Aon, los inversores deben asesorarse exhaustivamente ante de
tomar cualquier decisión. "Aunque está claro que invertir en
estas zonas de alta rentabilidad es una oportunidad de negocio,
los errores pueden costar muy caro. Los inversores deben contar
con toda la información disponible, con una buena cobertura de
seguros y con una estrategia definida de gerencia de riesgos".
|
Fuente: Expansión
04/02/2004
Noticias relacionadas:
*
El 33 Foro de Davos convoca a las élites para hablar de
seguridad y prosperidad (23.01.04)
*
La industria se enfrenta a mayores
gastos en seguridad por los atentados (12.01.04)
*
Los puertos estadounidenses gastarán
1.3 billones de dólares en seguridad (01.09)