Seguridad Pública y Protección Civil
 |
|
| |
 |
|
|
ETA cuenta en América
Latina con más de 130 militantes para misiones de logística
La policía
intervino a un comando en Valencia temporizadores facilitados por el
colectivo mexicano
ETA
cuenta en América con un colectivo de 130 militantes del que una cuarta
parte viene desempeñando funciones de logística y de financiación.
En la actualidad, la colonia etarra se concentra, mayoritariamente, en
tres países: México, Venezuela y Cuba. También hay una presencia
testimonial en Uruguay, Panamá y Argentina.
La
dirección de ETA mantiene el control de su red exterior por medio de un
delegado que se desplaza semestralmente a los distintos países. Ese
delegado lleva el dinero, imparte las instrucciones de la organización y
hace un seguimiento a la situación de la colonia de fugados y
deportados. A su vuelta a Francia emite un informe sobre la situación
del colectivo americano.
El
responsable de toda esta red es el número uno de ETA, Mikel Albizu,
Antza, quien delega en un responsable de logística para América.
Hasta 2002 el emisario de la organización era Mikel Corta, quien había
sido candidato de HB al Parlamento Europeo en las elecciones de 1999.
Corta era dirigente del grupo Xaki, que daba apoyo a los deportados y
refugiados.
Conexión mexicana
El
colectivo etarra más numeroso está radicado en México, donde ETA dispone
de una amplia cobertura facilitada por simpatizantes de ese país. En
la actualidad, la policía española ha detectado la presencia de más de
80 etarras en el estado azteca, de los cuales 20 colaboran activamente
con la banda terrorista en operaciones de logística. Se mueven desde la
clandestinidad y viajan a menudo a Venezuela y Cuba. Unos 8 ó 10 están
en la lista de espera para regresar a Francia a la lucha armada,
mientras el resto se mantiene en una situación de durmientes. Otros
seis, que fueron detenidos en el verano de 2002, permanecen en prisión a
la espera de que las autoridades mexicanas concedan su extradición.
Las
investigaciones de Garzón sobre los movimientos de capitales de los
etarras residentes en aquel país sólo han permitido aflorar la cantidad
de 121.000 euros, unos 20 millones de pesetas, depositados en varias
cuentas bancarias.
Sin
embargo, las mismas pesquisas judiciales pudieron determinar que la red
mexicana de ETA había participado en la compra de temporizadores para
cometer atentados con coches bombas en España. Llegaron a proporcionar
180 temporizadores analógicos y algunos de ellos fueron después
intervenidos en un piso de Valencia tras los atentados en Benidorm y
Alicante en agosto de 2003.
La
conexión mexicana de ETA se ha visto diezmada gracias a la colaboración
de la policía de aquel país. Los 150 activistas que residían allí
hace cinco años, se han visto reducidos a unos 80.
Hace dos
años la policía azteca, en colaboración con la española, realizó una
gran operación contra el entramado logístico- económico de ETA que logró
su desarticulación y la detención de seis significados militantes.
La
célula mexicana de ETA estaba controlada por el histórico Juan Angel
Otxoantesana Badiola, quien también fue detenido en Francia.
Entonces, Otxoantesana desempeñaba el cargo de jefe del aparato
logístico y financiero en Iberoamérica con sede en México.
El
segundo colectivo americano más importante de ETA está asentado en
Venezuela. Los expertos antiterroristas calculan una presencia de 30
militantes, de quienes una decena está integrada en el aparato logístico
de la banda.
Venezuela
es también un lugar de paso en el que algunos terroristas, como sucede
con México, se convierten en durmientes durante un par de años para,
después, regresar a la lucha armada.
La
situación política en Venezuela está propiciando la llegada de nuevos
ilegales de la banda. El Gobierno de Hugo Chávez no reacciona ante las
quejas de España por su absentismo en la colaboración policial. Sin
embargo, una fuente de la lucha antiterrorista aclaró que, al margen de
razones políticas, esa falta de colaboración policial está motivada por
la carencia de medios y por la descoordinación de la policía venezolana.
Cuba es el tercer gran refugio de ETA en América. Fidel Castro
firmó en 1984 un acuerdo con el Gobierno de Felipe González para acoger
a media docena de etarras que fueron deportados de Francia, vía Panamá,
pero ese pacto ha sido roto tanto por ETA como por las autoridades
cubanas. En la actualidad residen en la isla unos 20 activistas. Sobre
uno de ellos, José Angel Urtiaga Martínez, incluso pesan una orden
internacional de detención y una solicitud de extradición del Gobierno
español, pero las autoridades cubanas se oponen a su entrega a Madrid.
Urtiaga es el responsable del colectivo de etarras en Cuba y controla
una serie de sociedades que sirven para financiar la organización. El
etarra, que fue miembro del comando Madrid en los 80, vive en la zona
residencial de Miramar y está considerado por los cubanos como un hombre
de negocios.
El resto de la colonia vive repartido entre Vista Alegre, Santiago de
Cuba y Matanzas, en una granja próxima a la playa.
Cuba, la más cerrada
La colonia cubana de ETA es la más cerrada de las existentes en América.
Se resisten a admitir a cualquier miembro de la organización. Se ha dado
el caso de que la cúpula les ha enviado a un fugado y ellos después lo
han obligado a trasladarse a Venezuela.
En el documental El Comandante, realizado por Oliver Stone, Fidel
Castro declara que ETA sólo cuenta en Cuba de una media docena de
miembros y que están en la isla por razones humanitarias y alejados de
actividades terroristas.
Sin embargo, los datos en poder de la policía española son muy
distintos. Los militantes de ETA, además de disponer de un importante
entramado de sociedades que aportan beneficios a la organización,
desempeñan una labor de logística. Tienen prohibido salir de la isla,
pero ello no les impide recibir a miembros de la banda que se desplazan
desde México o Venezuela.
Los dirigentes etarras en Cuba mantienen unas excelentes relaciones
con los servicios de información cubanos con quienes se reúnen en un
piso de El Vedado.
El cuarto estado con etarras es Uruguay. En Montevideo permanece una
pequeña colonia formada por seis militantes, que viven del negocio de la
restauración.
Por último, en Panamá y Argentina residen otros dos activistas de la
organización. El argentino se encuentra en prisión pendiente de su
extradición a España.
Fuente: El País
12/02/04
Noticias relacionadas:
*
ETA tenía datos precisos para
atentar contra el Gobierno navarro (16.01.04)
*
El Ministerio del Interior buscará
durante 2004 la «derrota absoluta» de ETA «sin atajos ni
negociación» (09.01.04)
*
La caída en Francia del jefe
militar de ETA facilitó los arrestos de Nochebuena
(29.12.03)
*
Europol sostiene que ETA
se encuentra debilitada pero busca realizar acciones a gran escala
(23.12.03)
*
Francia cortará la «ruta de la
dinamita de ETA» a petición de España (03.11.03)