Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Lunes, 12 de julio de 2004


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional

La rama de Al Qaida en Argelia, herida de muerte

El Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), brazo argelino de Al Qaida, pasa por sus peores momentos.


El 18 de junio el Ejército argelino asestó uno de sus mayores golpes al terrorismo islámico, que desde principios de los noventa ha bañado en sangre al país magrebí. Nabil Sahraui, líder del GSPC, cayó abatido junto a la cúpula de la organización, que permanecía rodeada por las Fuerzas de Seguridad en un bosque desde la emboscada en la que mataron a una docena de militares a principios de junio. Queda así herida de muerte la principal conexión de Al Qaida en Argelia y probablemente el grupo terrorista más mortífero del norte de África. Según el diario Le Quotidien d`Oran, que se refiere al golpe como una «hecatombe» para los salafistas, esta operación llevada a cabo en la región de la Kabilia, al este de la capital, no habría sido posible sin el chivatazo de algún arrepentido.

Argelia está considerado el centro de una nueva zona de operaciones de los terroristas islámicos que se extiende en torno al desierto del Sahara. Este «nuevo Afganistán», que ocupa tierras de Marruecos, Argelia, Sahara Occidental, Mauritania, Mali, Chad, Níger y Sudán, es uno de los principales focos de atención de la guerra contra el terrorismo impulsada por Estados Unidos desde los ataques del 11 de septiembre.

Washington está llevando a cabo una serie de programas en algunos de estos países para entrenar a sus Fuerzas de Seguridad en la lucha contra los terroristas, que encuentran en el inhóspito desierto un caldo de cultivo ideal para esconderse y preparar sus células. De hecho, fue al sur de Argelia donde en 2003 el GSPC mantuvo casi medio año secuestrados a un grupo de 32 turistas que finalmente fueron liberados tras el pago de un rescate que invirtieron en la compra de armamento.

Según el profesor Rohan Gunaratna, uno de los mayores especialistas en Al Qaida, los argelinos son los miembros más numerosos de esta red terrorista después de los egipcios. «La infiltración de Al Qaida entre los islamistas argelinos se explica por la sofisticada organización secreta de éstos en Europa», asegura.

Bin Laden y los salafistas

El GSPC nació en 1998 a instancias de Osama Bin Laden, patrón de Al Qaida, cuando el Grupo Islámico Armado (GIA), por entonces organización terrorista dominante en Argelia, radicalizó tanto sus ataques que se ganó la enemistad hasta de los propios extremistas islámicos. Al millonario saudí no le parecía bien que bajo los efectos de una «yihad» (guerra santa) descontrolada se llegara a pasar a cuchillo a pueblos musulmanes enteros o se asesinara y violara a mujeres por el simple hecho de no cubrirse la cabeza. Por eso Bin Laden ordenó a Hasán Hatab, alias Abú Hamza, jefe de la rama europea del GIA, fundar el GSPC con un grupo de individuos formados en Afganistán. Pero las luchas internas por el poder en la organización hicieron que Sahraui se hiciera con los mandos a lo largo de 2003 en un intento de dar un nuevo empujón a la lucha armada para conseguir un estado islámico en Argelia.

En los últimos meses se ha especulado con la muerte de Hatab, que incluso podría haber sido ajusticiado por sus propios compañeros de filas. El diario L`Expression ha llegado a informar de que su cuerpo apareció a pocos metros de donde fueron abatidos los jefes del GSPC.

Coincidiendo con las horas más bajas del GIA, dado casi por desaparecido, Argel ha logrado su golpe más efectivo contra los salafistas, ya heridos por las crisis internas que acabaron con Hatab, al dejar huérfana su cúpula. Junto a Sahraui, alias Abú Ibrahim, murieron el 18 de junio Abbi Abdelaziz, alias Okacha El Para, que dirigió el golpe interno contra Hatab; Khatab Murad, alias Abdelber Abú Omar, jefe del aparato de comunicación, y Drukdel Abdelmalek, alias Abú Musad Abdeluadud, considerado por algunos especialistas como segundo de a bordo al ser jefe de los emires que mandan en las diferentes zonas y verdadero cerebro en la sombra. Aparte de estos cuatro, queda con vida Abderrezak El Para, oficialmente el número dos, pero que ha sido capturado por la guerrilla chadiana y podría ser entregado en breve al Gobierno de Abdelaziz Buteflica.

El presidente, que afronta su segundo y último mandato, ha tenido siempre al terrorismo islámico como el principal problema. Desde que las autoridades argelinas tuvieron que hacer frente al GIA -y después al GSPC- a raíz de impedir a comienzos de los noventa que el Frente Islámico de Salvación (FIS) se hiciera con las riendas del país con una victoria segura en las elecciones, los muertos se han sucedido por decenas de miles.

 

Fuente: ABC
05/07/2004

Noticias relacionadas:

* Unos 300 agentes más lucharán contra Al Qaeda desde septiembre (24.06.04)
* El FBI advierte sobre posibles ataques terroristas en EE.UU. (26.05.04)
* Una empresa israelí desarrolla un detector de atacantes suicidas (18.05.04)
* Ben Laden ha infiltrado «kamikazes» en Europa para atentar después de la tregua (23.04.04)
* La UE decide, al fin, tomarse en serio la amenaza del terrorismo (01.04.04)
Atenas se blinda contra el terrorismo (16.04.04)
* La OTAN promete usar todos sus medios contra el terrorismo (25.03.04)
* La Europa de los 25: Preocupados por la Seguridad (06.04.04)
*
11S, dos años después
*
Especial Atentado 11-M.

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es