Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio
 |
|
| |
 |
|
|
Navieras y puertos
invertirán 15.000 millones de euros en sistemas antiterroristas
para evitar un 11-S
El sector naval
puso en marcha el pasado día 1 el Código denominado ISPS destinado a la
protección de buques e instalaciones portuarias frente al terrorismo y a
los actos ilícitos en el transporte marítimo. Se trata de establecer
unas medidas de seguridad equivalentes por lo menos a las del sector
aéreo e incomparablemente por encima de las que se aplican en el
transporte terrestre de mercancías o de pasajeros.
Se ha
puesto así en vigor el Convenio Internacional para la Protección del
Buque y de las Instalaciones Portuarias, que fue adoptado por la
Organización Marítima Internacional en diciembre de 2002, mediante el
que se van a reforzar todas las medidas contra los ataques
terroristas, el contrabando, el tráfico de armas y el de personas
vinculado a redes de inmigración ilegal, entre otros actos ilícitos.
Desde los
años 90 se ha producido un incremento espectacular del impacto de la
piratería, acercándose a la cifra anual de 500 en el año 2000, mientras
en 2002 hubo un ataque pirata al día. Estos ataque se producen
principalmente en Indonesia, el estrecho de Malaka, el Golfo de Guinea y
Nigeria.
La
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
realizó un cálculo que cifraba sólo el coste inicial para el sector
naval en todo el mundo entre los 1.667 y los 2.500 millones de euros, a
los que habría que sumar otros 834 millones cada año. Lo cual daría una
cifra estimativa de unos 10.834 millones para los próximos diez años. De
esa cantidad, el coste inicial para las navieras sería de 1.084
millones, además de otros 608 millones anuales.
Sin
embargo, un estudio reciente realizado por el Gobierno australiano
establece que el coste inicial para el sector naval se situaría en unos
2.167 millones de euros, además de unos 1.250 millones anuales, lo cual
nos llevaría hasta casi 15.000 millones —2,5 billones de las antiguas
pesetas—, en los próximos diez años. No obstante, el estudio no incluye
algunas medidas unilaterales tomadas por Estados Unidos, que el año
pasado han supuesto un coste de 235 millones de euros.
Por otro
lado, en una publicación de la firma especializada en el sector naval «Lloyd's
List», se estima que el coste para Estados Unidos de la aplicación del
Código ISPS será de 4.167 millones hasta el año 2014. También detalla
que uno de los más grandes y eficientes puertos del mundo, el de
Rotterdam, ha calculado que necesitará invertir entre 395.833 y 500.000
euros para aplicar correctamente el citado código. Otras estimaciones
relativas únicamente a la implantación de los sistemas de seguridad en
los buques cifran en un coste inicial de 1.500 millones de euros para
todas las empresas navieras, además de una cantidad anual de 375
millones de euros.
El ISPS se
aplica a todos los buques contemplados en el convenio de seguridad
marítima SOLAS (Safety of Life at Sea), del que el nuevo código es una
enmienda, y están obligados a cumplir sus especificaciones aquellos que
naveguen bajo la bandera de alguno de los 108 Gobiernos contratantes
pertenecientes a la Organización Marítima Internacional, que realicen
viajes internacionales. Es decir, buques de pasaje y de carga, incluidos
los de gran velocidad y las unidades móviles de perforación mar adentro.
Asimismo incumbe a las instalaciones portuarias que prestan servicio a
ese tipo de buques. Quedan excluidos los buques de guerra y los
pesqueros, aunque también se recomienda a los Gobiernos que establezcan
medidas adecuadas de protección para estos últimos.
Requisitos generales
Entre los
requisitos generales que establece el Código ISPS se encuentran la
designación de un oficial responsable de la protección en cada empresa
naviera, en los buques y en las instalaciones portuarias. Además, cada
puerto debe disponer de un Plan de Protección habiéndose evaluado las
amenazas, riesgos, zonas y personas vitales a proteger y las medidas ya
existentes. Una vez aprobado por las autoridades, la Administración
deberá realizar una auditoría con la expedición del correspondiente
certificado. Asimismo hay que formar al personal de la empresa en la
nueva normativa y en el contenido del plan aprobado.
La
implantación de todos estos nuevos requisitos en un plazo de sólo 18
meses, desde que se aprobó en diciembre de 2002, está originando grandes
dificultades, sobre todo para las instalaciones portuarias, ya que hasta
el pasado 24 de junio el grado de cumplimiento era sólo del 31,9%.
Asimismo, de los 108 Gobiernos involucrados, sólo habían respondido 39,
y el nivel de aplicación en los buques era del 41,3%.
Ayudas
de Anave
La
Asociación de Navieros Españoles (Anave) ha elaborado una guía para
realizar las evaluaciones necesarias y que ha sido aprobada por la
Dirección General de la Marina Mercante. Además, según indican el
presidente de Anave, Juan Riva, y su director general, Manuel Carlier,
han promovido un plan integral de formación para el personal de a bordo
y han puesto a disposición de las navieras ejemplos concretos de planes
de protección. Asimismo, Anave ha creado un grupo de trabajo con la
Autoridad Portuaria de Algeciras para coordinar entre terminales y
navieras los procedimientos y límites de responsabilidad.
Por su
parte, Bureau Veritas ha sido la compañía autorizada por la Dirección
General de la Marina Mercante para realizar las auditorías de
verificación del Código ISPS a bordo de buques de bandera española
cuando se encuentren en puertos extranjeros, sin necesidad de que
arriben a ningún puerto español.
El número
de buques españoles clasificados por Bureau Veritas es de 900, de los
que el Código ISPS se aplica a un centenar, el resto son pesqueros y
otro tipo de barcos a los que no se aplica la reglamentación SOLAS.
Según esta compañía, ha revisado esos cien buques españoles y todos
cumplen ya con la normativa.
Por
último, Anave critica la regulación introducida en España en febrero
pasado —a raíz del caso del «Prestige»—, relativa a la posibilidad de
que el Gobierno exija unas garantías económicas desorbitadas como
condición previa para autorizar la entrada de un buque en dificultades
en un puerto de refugio. Anave dice que esa regulación es «inadecuada» y
que más que identificar a priori unos puertos concretos, habría que
establecer una autoridad única para tomar las decisiones más adecuadas
en cada caso.
|
El transporte marítimo, el
más barato y seguro, según la CE |
| El
transporte marítimo es esencial para la economía y el comercio
mundial. De hecho, el pasado año aumentó en un 4,3% el número de
toneladas trasportadas por este sistema, hasta alcanzarse las
6.149 millones de toneladas. Por lo que se refiere al tráfico
portuario español, en 2003 aumentó un 3,8%, alcanzando la cifra
de 367 millones de toneladas. Los tres primeros puertos de
nuestro país por movimientos de mercancías fueron los de
Algeciras (60.8 millones de toneladas), Barcelona (35,5
millones) y Valencia (35,3).
El aumento de este transporte
se está produciendo también por los menores costes externos que
produce a la sociedad- contaminación, accidentes y
embotellamientos-, que son un tercio de los del trasporte
ferroviario y la cuarta parte de los de carretera, según la
Comisión Europea. Como dato relevante, la tasa de siniestralidad
en el trasporte marítimo (excluyendo a los barcos pesqueros) es
de 1,4 muertos por cada 100 millones de pasajeros por kilómetro,
siendo de 100 en la carretera y 40 en el ferrocarril. en todo el
mundo, la media de muertes por accidentes de trasporte marítimo
es de 700 al año, mientras que sólo en la UE mueren cada año más
de 40.000 personas en la carretera. |
Fuente: ABC
05/07/04
Noticias relacionadas:
*
Suplemento Temático: Seguridad
Portuaria.