Seguridad Pública y Protección Civil
 |
|
| |
 |
|
|
El fuego arrasó en
Madrid 9.000 hectáreas de monte en 4 años, el equivalente a 70 parques
como El Retiro
El verano más
«negro» fue el de 2003: se registraron 324 siniestros que arrasaron un
total de 3.047 hectáreas, el doble de superficie que el año anterior
«¡Este verano puede
arder Troya!», exclama Mohamed, un marroquí que lleva más de quince años
en España, mientras limpia de hierbas y matojos una pequeña parcela
forestal privada de la sierra madrileña cercana a San Lorenzo de El
Escorial.
-«¡Ojalá que la sospecha de Mohamed no se cumpla, aunque ello nos prive
de ver al mismísimo Brad Pitt en persona!», suspira María, la hija
adolescente del propietario de la parcela mientras observa cómo su padre
abona al operario de la limpieza forestal el importe de su trabajo.
Estamos en verano y eso se llama «peligro de incendios forestales». La
maleza ha crecido como por arte de magia y ello supone que las llamas se
pueden cebar con la superficie forestal madrileña.
El monte se limpia en invierno
Otro año, también, los expertos se han hartado de recordar que «el fuego
se previene en invierno», es decir, una asignatura que se supera
limpiando el monte antes de la llegada del calor para disminuir así el
riesgo de incendios forestales. Al margen de si el Gobierno regional ha
hecho o no sus deberes de prevención durante el curso, sí ha encendido
ya las luces de «máxima alerta» y ha reforzado su dispositivo para
combatir los siniestros. De hecho, el Plan 2004 de Protección Civil de
Emergencias por Incendios Forestales (Infoma) está dotado con 27
millones de euros y supondrá la movilización de 2.300 profesionales.
Las cifras nos colocan ante la cruda realidad. Sólo en los últimos
cuatro años (2000, 2001, 2002 y 2003), el fuego de 1.271 incendios se ha
llevado por delante un total de 8.936 hectáreas de superficie forestal
madrileña-el equivalente a 70 parques como el Retiro- , de las cuales
2.152 (más del 24 por ciento) eran arboladas y de una importante riqueza
ecológica. Llegados a este punto, conviene recordar que de las 802.709
hectáreas que tiene la Comunidad de Madrid, 434.445 (el 54 por ciento)
están cubiertas por superficie forestal, entendiendo como tal la que no
está cultivada o construida. Ello significa que, en esos mismos cuatro
últimos años, la región madrileña se ha quedado sin más del 2 por ciento
de su masa forestal por culpa de las llamas.
Mientras el número de incendios forestales se mantiene más o menos
estable y con ligeras oscilaciones, sí preocupa, y mucho, el total de la
superficie calcinada. Basta con pararse en las cifras de los veranos de
2002 y de 2003.
Daños en una «zepa»
En el primero -2002- hubo 314 incendios: 199 fueron conatos (arde menos
de una hectárea) y 115 incendios en toda regla (se quema más de una
hectárea). En total, el fuego se llevó por delante 1.630,68 hectáreas de
superficie forestal de las que 69,48 eran zona arbolada y 1.561,20 no
arbolada (1.220 matorral y 239 de superficie arbórea).
En 2003 los incendios fueron 324 -10 más que el año anterior- en los que
ardieron 3.047,47 hectáreas -casi el doble que en 2002-, de las que
1.440,27 eran arboladas y 1.607,20 no arboladas.
De los cinco grandes incendios forestales del verano 2003 en la
Comunidad de Madrid, el más importante arrasó 857 hectáreas próximas al
pantano de San Juan y al embalse de Picadas, en los términos municipales
de San Martín de Valdeiglesias, Navas del Rey y Robledo de Chavela,
cerca de una «Zepa» (Zona Especial de Protección de Aves), conocida como
Encinares del Río Alberche y el Río Cofio.
En la región madrileña, una de cada tres hectáreas es superficie
forestal arbolada. De los 179 municipios con que cuenta, 153 están
considerados como zonas forestales.
Desde la organización Ecologistas en Acción se apunta un hecho «muy
significativo». «Los años -dicen- en los que disminuye aparatosamente la
superficie quemada, los responsables de la Consejería de Medio Ambiente
aluden a la «eficacia» de los métodos de prevención y extinción de
incendios. Cuando esa superficie se incrementa, se achaca a las adversas
condiciones meteorológicas de ese año, es decir, primaveras muy
lluviosas y/o veranos muy secos».
Recalificación imposible
Uno de los aspectos más desconocidos, y distorsionados, de la lucha
contra los incendios forestales es conocer las causas de los mismos. Hay
que partir de la base de que en Madrid no vale de nada prender fuego a
un suelo rústico para conseguir su recalificación. La Ley del Suelo
considera como urbanizable cualquier suelo que no esté protegido.
«Además -recuerdan en Ecologistas en Acción-, en su artículo 16, la
misma Ley prohíbe el cambio de uso de una zona quemada durante un
periodo de treinta años». Lo que más llama la atención, incluso hoy, es
el desconocimiento de las causas en el 75 por ciento de los incendios
forestales, algo básico para establecer una auténtica política de
prevención de los mismos.
Del 25 por ciento restante, de los que sí se conocen las causas, se sabe
que el 47 por ciento tiene que ver con una negligencia y que el 24 por
ciento son intencionados. Hay un misterioso 18 por ciento de siniestros
debidos a «otras causas». Y atención porque el término «negligencia»
incluye incendios causados por trabajos forestales, hogueras, fumadores,
quema de basuras, escape de vertederos y quemas autorizadas con fines
agrícolas y ganaderos.
Ni hogueras ni colillas encendidas
De poco sirve movilizar a 2.300 personas en el Infoma 2004 si no hay
suficiente vigilancia para obligar a los visitantes a que respeten la
naturaleza.
De esta cuestión ya se encargan la Consejería de Medio Ambiente y el
Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona),
que desde este fin de semana, han puesto en marcha un plan para evitar
que se haga fuego en zonas forestales.
El dispositivo, que estará operativo hasta septiembre, vigilará las
áreas más frecuentados por los madrileños durante los fines de semana.
La sanción media por realizar un fuego en verano -época de mayor riesgo-
es de 300 euros si se hace en espacio protegido y 150 si es en monte
común.
Infracciones y denuncias
Un total de 131 agentes del Seprona y agentes forestales impedirán que
se hagan barbacoas en lugares no autorizados, que se tiren colillas,
basuras y cristales u otras acciones que supongan peligro de incendio.
Basta recordar que la lgislación regional ha prohibido estas acciones
así como arrojar fósforos sin apagar, restos industriales y transitar
con vehículos fuera de las vías de circulación. El pasado año, se
tramitaron más de 525 denuncias por infracciones a la Ley Forestal.
Hace pocos días ya ardieron dos hectáreas en Aldea del Fresno. Como
dicen los taurinos, «es hora de atarse bien los machos».
Fuente: ABC
04.07.04
Noticias relacionadas:
*
Los Bomberos de
Madrid piden precaución para evitar el incendio de pastos (14.06.04)
*
Cuatro cámaras de
infrarrojos han evitado quince incendios forestales en el Saler
(Valencia) en un año (10.06.04)
*
Blindaje contra el fuego: la
Comunidad de Madrid dobla las patrullas y crea dos
helipuertos (28.04.04)
*
Problemas entre las radios de la
policía y los bomberos (14.04.04)
*
Los 39 incendios forestales de
Ibiza en 2003 destruyeron 5,2 hectáreas de bosque
(09.01.04)
*
España
y Portugal abren sus fronteras para luchar juntos contra los incendios
forestales (19.11)
*
El área peninsular quemada en cuatro
días casi duplica la del resto del año (07.08)
*
Los medios contra incendios del Ministerio de Medio
Ambiente han intervenido en 418 misiones (21.08)
*
El primer incendio forestal importante en Madrid
arrasa una gran superficie de monte bajo en Cadalso (31.07.02)
*
La superficie forestal quemada se incrementa un
55% en lo que va de año (29.07.02)
*
La Junta de Castilla y León pone cerco a los
incendios forestales a través de varios acuerdos (09.07.02)
*
La Junta de Castilla y León pone a punto la
campaña contra incendios forestales de este año (05.07.02)