Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Miércoles, 9 de junio de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

 Portugal: una pretendida fortaleza


La seguridad es la prueba más dura a la que se enfrenta Portugal durante la Eurocopa.

 

Nunca el país tuvo un evento de tales dimensiones. Y, además, en un momento internacional muy complicado. La amenaza terrorista siempre fue una preocupación del comité organizador, pero los atentados del 11-M la hicieron más real y... cercana. Con las fronteras cerradas, todas las fuerzas policiales movilizadas y la ayuda de la OTAN, el territorio luso pretende ser en estos días una verdadera fortaleza.

Portugal no figura entre los países amenazados por los grupos radicales islámicos, pero su primer ministro, Durão Barroso, apoyó la guerra en Irak. Por añadidura, aquí están las selecciones de Inglaterra, Italia y España. El comité de seguridad consideró que algunas precisan un refuerzo del dispositivo, que se traduce en una mayor vigilancia de los hoteles en los que se alojan y de sus lugares de entrenamiento. Cada uno de sus miembros tienen una escolta personal que impiden el acercamiento de los extraños. Los desplazamientos entre el hotel y los estadios tendrán recorridos distintos a cada día. Sus partidos contarán con vigilancia extra.

Hay otra lista que reúne a los conjuntos con aficionados peligrosos. A su frente se hallan Inglaterra y Alemania y detrás Holanda, Croacia e Italia. La policía británica incautó los pasaportes a más de 2.000 hooligans. Además, 22 de sus agentes se han desplazado para ayudar a controlar a sus seguidores. En realidad, los habrá de todos los países para acompañar a sus hinchas. Alemania ha enviado a 18 y Holanda, Italia y España a 12 cada una. Los aficionados españoles no están cuestionados, pero se prevé que sean mucho más numerosos que los restantes.

En los partidos de riesgo, las aficiones de los equipos serán separadas a su llegada a los aeropuertos. Las primeras serán las de Inglaterra y Francia, que jugarán el domingo en Lisboa. Este encuentro fue considerado como uno de los más delicados, por la tradicional rivalidad. Se espera que 30.000 británicos y franceses aterricen en la capital lusa para asistir a esa cita.

Los policías extranjeros colaborarán con los 20.000 lusos movilizados en unos días sin fiestas ni vacaciones. Esta prohibición desencadenó protestas por parte de los sindicatos de las fuerzas de seguridad, que, en general, intentaron aprovechar la Eurocopa para hacer exigencias al Gobierno con la amenaza de huelgas y protestas. En los últimos días, los paros anunciados fueron suspendidos y sólo una de las centrales mantiene la convocatoria de una manifestación para el 14 de este mes. "Ninguna de estas protestas afecta en lo más mínimo a la estructura de seguridad prevista", afirma el general Leonel Carvalho, responsable del comité de seguridad.

Para cada encuentro serán convocados 4.000 policías. Cerca de 1.000 estarán dentro del estadio, ayudados por otros 100 miembros de la seguridad privada. Todos los espectadores serán revisados y pasarán tres controles para entrar en los recintos. Fuera, la tranquilidad de los 10 millones de portugueses y del millón y medio de extranjeros previstos será asegurada igualmente por la OTAN, que controla los cielos con aviones radar Awacs y F-16. Los días de partido, el espacio aéreo será cerrado entre el mediodía y la medianoche. Las ocho ciudades anfitriona tienen además instalado un sistema de vídeo-vigilancia y habrá francotiradores de élite en los puntos estratégicos.

En total, el Gobierno portugués invirtió 40 millones de euros en la seguridad en torno a la Eurocopa, de los cuales 20 se destinaron a comprar nuevos equipos para las fuerzas de seguridad.

Para que nada falle, 1.200 funcionarios judiciales asegurarán el funcionamiento permanente de 20 tribunales. La idea es hacer juicios rápidos a los autores de cualquier tipo de disturbios y proceder a su inmediata repatriación.

 

Seguridad y desorganización en Portugal días antes de la Eurocopa

Los visitantes del hotel de la selección española tienen que superar la exhaustiva vigilancia y los «cacheos» de la Policía. Las excavadoras todavía trabajan junto al estadio Dragao.

Llegar hasta el hotel de la selección española no es fácil. Escondido en los montes de Braga, la residencia de Falperra es una verdadera concentración, un lugar remoto custodiado por la Policía portuguesa. Los bolsillos se vacían, hay que mostrar monedas, móviles, llaves y cualquier objeto que abulte en el pantalón. Los bolsos de las mujeres son registrados con la delicadeza con la que se supone hay que manejar materiales explosivos. Si los policías no se muestran totalmente satisfechos de la exhibición de las tristes monedas que quedan de las míseras dietas de algunos periodistas, los «intrusos» se exponen a un «cacheo». Rapidito y sin sentimiento. Cuando se convencen de que el visitante es inofensivo, consienten en abrir las vallas. Ya es posible entonces acercarse a los seleccionados por Iñaki Sáez.

Las medidas de seguridad no impiden que los escasos aficionados españoles presentes en el entrenamiento, pocos y controlados, puedan saludar a sus ídolos. Sin autógrafo es como si no hubiera visita. Cuando queda constancia garabateada, los aficionados se marchan tranquilos.

La organización se ha preocupado de que nada moleste a las selecciones que compiten en la Eurocopa. Las protegen y las cuidan como material sensible. Más complicado es encontrar el centro de acreditación para algunos viajeros que se convierten en enviados especiales vagabundos. Los centros oficiales de la Euro 2004 son un arcano bien guardado que la organización no se presta a descubrir alegremente con carteles indicativos. Los estadios, al menos, sí están señalizados desde las autopistas, aunque los indicativos no difieren en absoluto de los que señalan el camino hacia los estadios de pueblo. Tampoco es extraño encontrarse con los estadios en obras. El Dragao, donde juega el Oporto, está rodeado de grúas excavadoras que preparan el terreno para la construcción de edificios donde antes se levantaba Das Antas.

Las obras dificultan la salida. Al menos, el problema del césped está solucionado. En febrero hubo que replantarlo porque donde se suponía que debía haber una alfombra, había un «nido de topos». El de ahora sí parece un césped digno de un campeón de Europa. El mismo que se encontró el Dépor en su visita al Oporto en las semifinales. El viajero tiene suerte de encontrar un centro oficial y más si todo está en regla. Acreditaciones que se pierden o pases de aparcamiento que no existen son los problemas que se han encontrado los enviados especiales. Las sonrisas de los empleados no faltan. Lo que faltan son papeles.

Fuentes: El País
09.06.04
La Razón
08.06.04

Noticias relacionadas:

* Está Atenas preparada para las Olimpiadas? (02.06.04
* Varios países tendrán seguridad propia en los Juegos de Atenas (11.05.04)
* Entrevista: Gianna Angelopoulos. Presidenta del Comité Organizador de Atenas 2004 (10.05.04)
* Atenas da miedo en EE UU (06.05.04)
* Explotan tres bombas en una comisaría de Atenas cien días antes del inicio de los Juegos Olímpicos (05.05.04)
* Juegos Olímpicos de Atenas. Un fortín contra el terrorismo (01.04.04)
* La OTAN promete usar todos sus medios contra el terrorismo (25.03.04)
* Seguridad a tres bandas en la Eurocopa de Portugal (25.02.04)
* Agentes de EEUU burlan los controles de las instalaciones olímpicas que acogeran los juegos de Atenas (03.10.03)
* La seguridad en los estadios: qué presidentes de fútbol tenemos...(24.02.04)
* Seguridad en los estadios de fútbol (09.12.03)
*
El plan del Real Madrid reduce la agitación de Ultras Sur (16.10.03)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es