Seguridad Pública y Protección Civil
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Las
instalaciones energéticas extreman su vigilancia tras los sucesos del
11-M en Madrid
Las centrales nucleares
aumentaron la presencia policial en sus instalaciones y se revisaron los
almacenamientos de gas
Las principales instalaciones estratégicas del país incrementaron
ayer su seguridad tras producirse el sangriento atentado de Madrid.
Los sectores de las telecomunicaciones y energía aumentaron la
vigilancia de sus infraestructuras básicas. Según indicaron ayer a este
diario fuentes del Consejo de Seguridad Nuclear, las centrales españolas
aumentaron la vigilancia física de las mismas y se realizó una profunda
revisión, aunque no llegó a ponerse en funcionamiento el plan de
emergencia. Enagás, el gestor técnico del sistema gasista, también
incrementó su volumen de seguridad. REE y Unión Fenosa, que controlan el
suministro de la zona, aseguraron que no hubo problemas.
Las
petroleras aumentaron su seguridad.
Los principales sectores económicos del país se pusieron ayer en guardia
para garantizar la seguridad de sus instalaciones estratégicas.
La intención de los terroristas de poner una bomba en Madrid para
provocar un gran apagón el día antes de la boda del Príncipe Felipe con
doña Letizia Ortiz todavía permanecía en la mente de todos, por lo que
ante la salvajada perpetrada ayer por los terroristas. El Gabinete de
crisis del Gobierno no quiso dejar ningún cabo suelto. Las
telecomunicaciones y el sector energético, como sectores básicos de todo
país, refozaron sus medidas de seguridad en las instalaciones más
vulnerables. No obstante, el Gobierno no convocó los sistemas de
emergencia, ya que no se esperaba que se pudiera producir ningún
problema de suministro.
Según fuentes del Consejo de Seguridad Nuclear, las principales
compañías eléctricas incrementaron la vigilancia de las centrales
nucleares españolas, al igual que lo hicieron el 11 de septiembre de
2001 durante los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York.
Las
mismas fuentes explicaron que no llegó a activarse la conocida como Sala
de Emergencias del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), sino que
simplemente se reforzó la vigilancia física, mediante un incremento de
la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y una
revisión profunda de las instalaciones.
Desde Red Eléctrica de España (REE) se aseguró ayer que la red de
transporte no había sufrido ningún problema por el atentado puesto que
en la zona de la explosión no se encuentra ninguna conexión de
relevancia para el sistema.
No obstante, REE dispone de unos mecanismos de crisis, que no llegaron a
ponerse ayer en funcionamiento. El operador del sistema trabajó con la
tensión habitual y se mantuvieron las mismas reuniones que había
previstas.
Unión Fenosa, principal distribuidora de la zona afectada por el
atentado no registraba ninguna incidencia en el suministro eléctrico,
según informó la compañía, ya que la subestación eléctrica situada en
Méndez Álvaro no se vio afectada por las trece bombas.
No
obstante, el principal riesgo para el suministro se encuentra en la
línea de alta tensión del aeropuerto, que recientemente ha sido
soterrada y que tienen una gran importancia para el abastecimiento
eléctrico de la capital.
Enagás, el gestor técnico del sistema gasista, explicó ayer a este
diario que se tomaron las medidas de seguridad habituales ante estos
casos mediante una profunda revisión de las instalaciones principales,
ya de por sí protegidas cuidadosamente. Gas Natural, por su parte,
mantuvo sus habituales medidas de seguridad, pero desde la propia
compañía se explicó que las instalaciones son poco vulnerables.
Del mismo modo, se añadió que se cuenta con un importante sistema de
alarmas en las estaciones de regulación y medida así como sistemas de
telecontrol que hacen que sea muy difícil dañar los departamentos
estratégicos de la empresa.
Las
plantas petroquímicas reforzaron también sus controles, según pudo saber
este diario, pese a que cuentan con importantes medidas de seguridad.
No obstante, ayer se declinó comentar si se implantó algún método
adicional por la trágica situación vivida en Madrid.
Por
otro lado, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han dedicado
estos dos últimos años a definir el Plan Integrado de Protección Física
de las centrales nucleares.
La Comisión Nacional de Protección Civil analizó recientemente el
borrador final de dicho documento, conocido como Plaben.
El actual Plan Básico de Emergencia Nuclear es la directriz básica de
emergencias nucleares, en el que se recogen los criterios y principios
básicos de planificación y protección radiológica y las estructuras,
organización y principios operativos que deben contemplar los planes de
emergencia nuclear. Siguiendo las directrices del Plaben se elaboran los
Planes Exteriores de Emergencia Nuclear de las 5 provincias en las que
están ubicadas las nucleares: Plan de Emergencia Nuclear de Burgos
(PENBU), Plan de Emergencia Nuclear de Cáceres (PENCA), Plan de
Emergencia Nuclear de Guadalajara (PENGUA), Plan de Emergencia Nuclear
de Tarragona (PENTA) y Plan de Emergencia Nuclear de Valencia (PENVA).
La
organización de los planes exteriores supone una Dirección del mismo,
que estará asesorada y apoyada para realizar las actuaciones que
corresponda por tres grupos operativos (grupo logístico, sanitario, y
radiológico) y los grupos municipales.
Todas las compañías energéticas y de telecomunicaciones mostraron ayer
su más enérgica repulsa y su solidaridad con las víctimas del atentado.
Fuente: La Razón
12/03/2004
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