Seguridad Pública y Protección Civil
 |
|
| |
 |
|
|
La OTAN simuló un
atentado en Europa con 200 muertos
En el ejercicio,
que concluyó justo un día antes del 11-M, la red Al Qaeda atacaba una
central química holandesa
La OTAN
temía desde hace semanas un ataque de Al Qaeda en Europa y por eso,
basándose en la información del Pentágono, dedicó a la organización
terrorista un gran ejercicio en el que participaron los gobiernos
aliados a alto nivel. Este concluyó el 10 de marzo, la víspera del
trágico atentado de Madrid, y supuso un simulacro contra un teórico
atentado de la rama de Arabia Saudí de Al Qaeda que provocaba «200
muertos en la Unión Europea», según ha podido saber este diario de
fuentes de la OTAN implicadas en el plan.
Estas
atribuyeron a «una terrible coincidencia» su simulacro y la
dramática realidad y subrayaron que la OTAN no dispone de información
sobre la auténtica autoría del atentado en Madrid. Pero aseguraron que
lo que es cierto es que hay ya desde hace tiempo un temor suficiente a
una acción de Al Qaeda en Europa como para diseñar un ejercicio teórico
de respuesta a gran escala.
La similitud del ejemplo diseñado por la OTAN con lo sucedido en
Madrid es escalofriante y ha impresionado a los diplomáticos, militares
y servicios de Inteligencia que participaron en el simulacro apenas
horas antes. Pero hay diferencias. La Alianza centró el atentado en
Holanda, donde Al Qaeda hacía volar una central química, y también
preveía que continuaran con una cadena de atentados en Grecia y en la
zona canadiense de los Grandes Lagos, dado que la OTAN teme un golpe
terrorista a ambos lados del Atlántico.
El ejercicio, cuyo contenido es confidencial, se denominó CMX 2004 de
gestión de crisis y en él participaron los 19 países aliados y, por
primera vez, los siete candidatos del Este de Europa que preparan su
adhesión a la OTAN.
Por parte española, contribuyeron el personal de Presidencia del
Gobierno desde el Palacio de la Moncloa, el Ministerio de Defensa y el
Centro Nacional de Inteligencia de forma activa intercambiando órdenes y
comunicaciones. Se ha tratado, como es habitual en los ejercicios
anuales CMX, de una batalla de papel en la que no ha habido movilización
real de tropas ni policías, pero sí ha habido cruce oficial de órdenes y
reuniones al más alto nivel para tomar supuestas decisiones de
coordinación y respuesta. Al frente del ejercicio estuvo el secretario
general de la OTAN, el holandés Jaap de Hoop Scheffer.
La única información oficial que facilita la OTAN sobre el ejercicio es
que «incluyó una amenaza al medio ambiente con una dimensión
terrorista y de armas de destrucción masiva». Agrega que incluyó
cooperación civil y militar y que participaron todos los mandos
estratégicos aliados, pero se reserva detalles del atentado. Según
fuentes aliadas, el supuesto ataque de Al Qaeda provocaba una matanza y
un daño medioambiental incalculable al destruir la central química
holandesa. El atentado no pudo ser previsto, por la dificultad de los
servicios secretos occidentales de infiltrarse en las células
terroristas islámicas.
El grupo autor del ataque disponía, según el supuesto, de
infraestructura en varios países de Europa y armas de destrucción
masiva.
El ejercicio, realizado como si el ataque hubiera sido real, ha
implicado dos reuniones del Consejo Atlántico. En ellas, el Gobierno
holandés, afectado por la tragedia, invocó el artículo V del Tratado de
Washington. Es el que establece que, en caso de que un país miembro
reciba un ataque exterior, todos los demás deben contribuir con tropas
para defenderlo. Las fuentes consultadas estiman que si Al Qaeda
estuviera finalmente detrás del 11-M, el Gobierno español deberá acudir
a la OTAN como lo hizo el estadounidense tras el 11-S apelando a la
cláusula clave de la OTAN por primera vez en la historia atlántica.
El supuesto del ejercicio CMX implicó que la OTAN desplazaba a Arabia
Saudí su flota para «acabar con el foco de Al Qaeda en una zona del
país». Se dio el caso de que se producía una división política en el
país árabe, de modo que miembros de la Familia Real saudí apoyaban a Al
Qaeda y otros, a la comunidad internacional.
Según fuentes aliadas, el trasfondo era preparar una respuesta de la
OTAN a un ataque de Al Qaeda «porque sabemos que es una organización
que sigue viva, es peligrosa y para la Alianza Atlántica constituye la
primera prioridad». Los informes de EEUU es que, aunque Al Qaeda ha
perdido operatividad, sigue teniendo células armadas y financiadas
capaces de provocar tragedias como la de Madrid.
El coordinador en la Alianza y jefe de la División de Inteligencia es el
estadounidense Richard Sentner. En 2003, éste asistió a una reunión en
Madrid, en la que el director del Centro Nacional de Inteligencia, Jorge
Dezcallar, resaltó que existía un peligro creciente de atentados de Al
Qaeda en los países que estaban apoyando a EEUU en la Guerra de Irak y
mostró su preocupación porque se produjeran en España.
Fuente: El Mundo
14/03/2004
Noticias relacionadas:
*
Noticias relacionadas del 11-M