Seguridad Pública y Protección Civil
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El transporte y los
parques de ocio refuerzan la seguridad en sus centros
Los atentados del
11-M han provocado una alerta en todos los lugares frecuentados por
turistas. Las seguridad privada y las fuerzas públicas han multiplicado
su presencia.
Desde
los atentados del pasado 11 de marzo, muchas cosas han cambiado en
España. Entre ellas, las fuertes medidas de seguridad que han
empezado a aplicarse en cualquier lugar donde se prevé una llegada
masiva de turistas.
Las empresas españolas que se han visto afectadas, como Renfe, Aena
–gestora de aeropuertos–, aerolíneas y parques de ocio no desvelan
las medidas de seguridad puestas en marcha desde el día de los
atentados, pero reconocen que hay un plan de urgencia en marcha.
Desde Renfe aseguran que se ha aumentado de forma drástica el número de
vigilantes privados en las estaciones de tren y que se están
desarrollando actividades conjuntas con el cuerpo de Policía. Las nuevas
líneas del AVE han incorporado en sus andenes escáners por que los
viajeros deben pasar sus maletas y pertenencias. Esta medida no
funciona, sin embargo, en el resto de líneas de largo y corto recorrido,
y tampoco en los trenes de cercanías. “En principio no se prevén
cambios a corto plazo. Tampoco hay estas medidas de seguridad en el
metro”, señalan en Renfe, haciendo referencia a la complejidad que
supondría establecer controles en unos medios de transporte que son
utilizados a diario por millones de españoles.
En la estación de tren y autobús de Sants, en Barcelona, los
pasajeros notan ya más controles. Dos jóvenes que intentaron dejar sus
maletas en consigna fueron requeridas para pasar por el escáner sus
pertenencias, algo que antes no se solicitaba.
En
Barajas las nuevas medidas de seguridad también se perciben entre los
viajeros. Los pasajeros que en los últimos días han tenido que coger
un avión a la Unión Europea deben mostrar hasta cuatro veces su
pasaporte o DNI en diferentes controles, cuando antes era frecuente que
no se solicitara ninguna acreditación personal. La seguridad también
queda patente en pequeños detalles, como la obligación de los viajeros a
quitarse los abrigos y pasar la prenda por el escáner, algo que nunca se
requería hasta la semana pasada.
Las medidas también se han endurecido a la hora de llevar equipaje en el
avión. Ahora, todo son trabas para intentar subir la maleta, aunque sea
de pequeño tamaño. Esta limitación ya funciona en Estados Unidos, desde
el 11 de septiembre.
Equipaje
Los
pasajeros que vuelan a cualquier destino estadounidense, incluso los que
utilizan la clase business, son alertados con antelación por las
compañías aéreas de que sólo pueden llevar un bulto de mano en el
interior del avión. Esta medida afecta a todas las aerolíneas, incluidas
las españolas.
Los
parques de ocio también notaron durante el fin de semana una menor
afluencia de público de la esperada. Desde Port Aventura, que ayer
abrió sus puertas, explican que las medidas de seguridad en el centro
apenas han cambiado porque siempre han sido máximas. En el Parque de
Atracciones de Madrid, por el contrario, sí se han reforzado los
vigilantes privados y los medios públicos. En el extranjero, las medidas
de seguridad también han aumentado, a pesar de que, desde hace varios
meses, países como Reino Unido habían montado un fuerte dispositivo de
seguridad. En Londres, la policía registraba las mochilas de los
viajeros del metro, mientras que en Francia se siguen barriendo las
redes ferroviarias ante el temor de que un grupo terrorista desconocido
cumpla su promesa de poner bombas en las vías.
Las empresas que harán negocio
El
sector de las empresas de seguridad puede vivir en los próximos meses un
importante crecimiento de su negocio tras los atentados del 11-M y la
necesidad de reforzar las medidas para combatir el terrorismo.
Prosegur, una de las mayores empresas del sector en España, ya anunció
la pasada semana que, en los últimos días, se han producido más
peticiones de cobertura de seguridad y que muchas empresas han pedido
refuerzos. Esta misma situación podría afectar a otras empresas
europeas, que han empezado a vivir un proceso de concentración en los
últimos meses. La compañía danesa Group 4 Falck, la segunda mayor
compañía del mundo de servicios de seguridad, se fusionará con su rival
británico Securicor, tercera del ránking, en una operación valorada en
más de 1.000 millones de dólares(797 millones de euros). La operación
dará lugar a una empresa con una facturación agregada de 3.800 millones
de libras (5.650 millones de euros) en 2003 y una plantilla de 340.000
trabajadores. La nueva empresa, que se llamará Group 4 Securicor,
supondrá un desafío para el líder del sector, la sueca Securitas. La
operación ha sido el últimos paso en el proceso de concentración vivido
por el sector en los últimos años. Otro sector que promete mejorar de
forma notable sus resultados es el de los escáner, un sistema de
seguridad que aumentará su presencia en muchos lugares públicos. General
Electric, una de las mayores empresas del mundo con intereses en
sectores que van desde motores de avión a electrodomésticos, acaba de
anunciar la compra de InVision Technologies, el mayor fabricante de
detectores de bombas para uso en aeropuertos y recintos de alta
seguridad de Estados Unidos por 900 millones de dólares (735,65 millones
de euros).
Fuente: Expansión
22/03/2004
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