Seguridad Medioambiental
y Protección del Entorno
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La falta de gas natural
en Argentina provoca cortes de electricidad para grandes consumidores
Las secuelas de la
crisis y la recuperación económica en el último año se han cruzado en
una "delicada situación", según el Gobierno argentino, por la escasez de
gas.
La Compañía
Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico de Argentina (Cammesa)
informó al Ejecutivo que, debido a la "falta de gas para producir
electricidad", la próxima semana cortarán el suministro a los grandes
consumidores hasta reducir la oferta el 6%.
Los cortes imprevistos
de energía eléctrica comenzaron a aplicarse hace dos semanas en más de
treinta plantas industriales y afectaron a las empresas más importantes
del país. Cammesa advirtió además de que en el invierno (en el
hemisferio Sur empieza el 21 de junio) podría llegarse al racionamiento
eléctrico en todo el país si no se produce un aumento de al menos cinco
millones de metros cúbicos en la provisión de gas para atender a las
centrales eléctricas de ciclo combinado. La situación se agravó además
en el último mes por la sequía que afecta a las centrales
hidroeléctricas y será aún más delicada la semana próxima, cuando la
generación se reducirá en 700 megavatios por el cierre transitorio de
dos centrales.
El Gobierno argentino acusa a las empresas de no realizar "las
inversiones necesarias" desde 1996. El presidente Néstor Kirchner
dijo que "han ganado bien y ahora tienen que cumplir sus compromisos".
El portavoz de Repsol YPF, Fabián Falco, aseguró que la compañía había
invertido 250 millones de dólares en el sector del gas "pese a que el
precio del gas, en pesos devaluados a la tercera parte con relación al
dólar, sigue congelado desde hace dos años. Lo que sucede es que una
sola empresa no puede atender una demanda que se ha desbocado por el
crecimiento de la economía". Las bajas tarifas del gas y la electricidad
y la reciente recuperación dispararon el consumo. Las centrales
eléctricas aumentaron un 43,8% su demanda de gas, mientras que la
industria lo hizo en un 28%. El consumo de GLP subió un 27%.
El Ejecutivo autorizó ya por decreto alzas en las tarifas de
electricidad para los grandes consumidores y se comprometió en la carta
de intención enviada al FMI a aplicar los aumentos de entre el 10% y el
35% en las del gas desde el 1 de mayo, pero debe antes llegar a un
acuerdo con las empresas y convocar a una audiencia pública.
El Ministerio de Planificación reclamó a las compañías un aumento del
suministro, aunque ya autorizó la importación de gas de Bolivia y ahora
también analiza reducir la exportación a Chile. Los técnicos del
Gobierno creen que aun con estas medidas la provisión de gas será escasa
para cubrir la demanda, por lo que será imposible evitar restricciones
en el suministro para las grandes ciudades al menos en los próximos dos
años.
Fuente: El País
26/03/2004