Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Lunes 24 de mayo de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

Alerta por la entrada de droga en las cárceles

Reclusos de permiso, proveedores, funcionarios corruptos y visitantes son las vías de introducción.  Los responsables de las prisiones admiten que es imposible controlar a todos los presos que regresan

 

El motín en la prisión de Quatre Camins sentó a los directores de los 10 centros penitenciarios catalanes para abordar la lacra, tan histórica como vigente, de la entrada de droga en las cárceles. Los responsables de los centros penitenciarios abordaron cuestiones tan históricas como difíciles de atajar. Cómo controlar las distintos canales de introducción de estupefacientes, desde los reclusos que salen de permiso y los familiares que entran en la cárcel a visitarlos así como los funcionarios corruptos y algunos proveedores habituales de materiales de los talleres.
Uno de los directores presentes en la reunión, se prestó a hacer, desde el anonimato, una radiografía del problema de las drogas en los centros penitenciarios.

Control de los funcionarios

El director de la prisión asegura que los funcionarios que introducen droga en las cárceles "son pocos, pero siempre son los mismos". "Además, todos sabemos quiénes son pero, a la dificultad de sorprenderlos cometiendo el delito, se une que ningún compañero los denuncia por un corporativismo mal entendido", añade.

Este profesional plantea, además, que en España, a diferencia de otros países europeos, no hay un solo control del funcionario cuando entra en la cárcel. "Simplemente, se apela a su buena voluntad porque ni tan sólo pasa su bolsa por un escáner", asegura el director, para añadir: "La presión de los sindicatos para evitar cualquier tipo de control de los funcionarios es muy importante".

Generalmente, los funcionarios corruptos introducen alcohol, hachís, cocaína y fármacos pero huyen de la heroína porque "es difícil para ellos conseguirla fuera". "El funcionario que introduce droga --añade el director avalado luego por un representante sindical -- tiene un preso, sólo uno, que es su contacto". "Cuando las cantidades son importantes --agrega--, el trabajador no cobra dentro de la cárcel sino que la familia del recluso hace transacciones bancarias desde el exterior".

Otra de las puertas de la droga es el suministro de alimentos y mercancías. Las prisiones catalanas más grandes pueden llegar a tener más de un centenar de proveedores. "Las entradas de alimentos están más supervisadas que las de material para los talleres", asegura el director, para añadir: "Son generalmente los chóferes los que contactan con los internos". "Las operaciones no son constantes pero, cuando se producen, son cantidades importantes", explica el director del centro.

Visitas de familiares

Tras el motín del 30 de abril en Quatre Camins, los directores reunidos concluyeron que el subdirector agredido quiso atajar el tráfico de droga en su centro. Pero sostienen que su compañero cometió un error de bulto: registrar a los familiares que iban a visitar a los reclusos.

"Siempre hay que dejar que finalice el contacto y, si hay que controlar a alguien, mejor que sea el interno porque si el control lo ejerces sobre la familia crea mucho malestar", argumenta el director. Las visitas pueden ser íntimas --vis à vis-- o múltiples --de cuatro familiares--.

"Hay que imaginar el malestar que crea en el recluso un control exhaustivo, con desnudo incluido, de un hijo, de la esposa", explica el responsable del centro.

No hay confidentes

Pero uno de los canales más importantes continúa siendo el de los presos que salen de permiso y regresan al centro. El director de la prisión explica que antes se valían de los chivatazos, que ahora escasean. "Cuando el Código Penal permitía redimir pena, la información se pagaba con libertad". "Ahora no se ofrece nada", advierte

Los expertos penitenciarios coinciden en que es imposible controlar a todos los reclusos que vuelven de un permiso. Los controles son aleatorios o se practican previo chivatazo. Además, si el recluso no quiere someterse a la radiografía, hay que pedir autorización del juez.

Los funcionarios, por su parte, reclaman a la Administración un plan antidroga que consiste en evitar que los presos que salen de permiso y pueden entrar droga contacten con los que no tienen beneficios.

 

Fuente: www.elperiodico.com
12/05/2004

Noticias relacionadas:

* Los presos de Quatre Camins simularon el motín para encubrir la paliza al subdirector (04.05.04)
España intercepta el 70% de la droga que entra en la UE (08.03.04)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es