Seguridad
Corporativa y Protección del
Patrimonio
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La discoteca Alcalá 20,
donde 81 personas murieron en un incendio, abrirá de nuevo
El Ayuntamiento ha
concedido la licencia para realizar obras de reforma e instalar una sala
de fiestas
En la
discoteca Alcalá 20 -marcada a fuego por la muerte, el 17 de diciembre
de 1983, de 81 personas por un incendio- volverá a sonar la música. El
Ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta Municipal de Centro, ha
concedido la licencia de instalaciones y obras que permitirá abrir una
sala de fiestas en el mismo recinto. En el Consistorio insisten en
que la empresa, Internacional Hostelería Ansa, cumple todos los
requisitos y que negarles el permiso, pese a los dolorosos antecedentes,
significaría incurrir en prevaricación. Eso sí, la sala perderá uno de
sus pisos y reducirá el aforo a la mitad, 482 personas.
El 17 de
diciembre de 1983, cerca de 300 personas disfrutaban de la noche
madrileña en la discoteca Alcalá 20. A las 4:45 de la madrugada, un
incendio sembró de muerte la sala. 81 personas murieron, 49 de ellas
asfixiadas, y otras 29 resultaron heridas. Ahora, 21 años después, en
ese mismo local se están llevando a cabo obras de reforma para abrir de
nuevo sus puertas como sala de fiestas. El Ayuntamiento de Madrid, a
través de la Junta Municipal de Centro, concedió en julio del pasado año
a la empresa Internacional Hostelería Ansa la licencia de instalaciones
y obras que deja vía libre a los trabajos de reforma. Eso sí, la
nueva Alcalá 20 verá reducido su aforo considerablemente, ya que la
licencia lo fija en 482 personas, alrededor de la mitad del que tenía el
antiguo local. Además, la estancia sólo tendrá un piso y no dos como
originariamente. «Han quitado la planta de abajo, la que daba más
problemas», aseguran fuentes municipales, que aclaran que la solicitud
presentada por la empresa reunía todos los requisitos que la normativa
exige. «Es una decisión reglada y no tenemos discrecionalidad para negar
la licencia. Cumplen toda la normativa y si nos negásemos estaríamos
incurriendo en prevaricación, al aprobar una resolución a sabiendas de
que es injusta».
«Cumple los requisitos». En el Consistorio explican que «se ha tenido
especial cuidado al estudiar todos los condicionantes por lo
desagradable del asunto». Por tanto, la Casa de la Villa insiste en que
el proyecto presentado cumple todos los requisitos de seguridad y las
medidas de evacuación exigidas. Y es que la antigua Alcalá 20 dejaba
mucho que desear en todo lo relativo a la seguridad del recinto. La
Audiencia Provincial de Madrid, y luego el Tribunal Supremo, constataron
en 1994 y en 1995, respectivamente, hasta 19 infracciones del Reglamento
de Espectáculos Públicos, la Ordenanza de Prevención contra Incendios y
otras normas. La discoteca no contaba con salidas directas a la
calle, las vías de evacuación tenían recorridos demasiado largos, todas
las escaleras presentaban deficiencias, las puertas y los cierres no
eran reglamentarios, la salida de humos brillaba por su ausencia...
Un cóctel mortal que se alió con el aterrador incendio para dejar un
reguero de cadáveres en la sala. Las deficiencias, según la sentencia
del Supremo, «eran tantas y tan evidentes para cualquier observador
medianamente despierto -nada digamos para unos empresarios del sector-
que los consiguientes riesgos eran fácilmente previsibles y demandaban
la consiguiente diligencia por parte de los explotadores del negocio».
La
sentencia de la Audiencia Provincial de abril de 1994, ratificada al año
siguiente por el Alto Tribunal, condenó a dos años de prisión a los
cuatro propietarios de la sala como autores de un delito de imprudencia
temeraria con resultado de muerte, lesiones y daños. Además, el
tribunal absolvió al entonces concejal de Seguridad del Ayuntamiento de
Madrid, Emilio García Horcajo, al no considerar delictiva su actuación.
Fuente: La Razón
03/05/2004