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Miércoles, 27 de octubre de 2004


Seguridad Pública y Protección Civil

La policía detecta en Madrid 160 bandas delictivas internacionales

La presión de los agentes en la capital hace que las redes mafiosas se muevan a la periferia

 

La mayor presión desatada por la policía en la capital ha hecho que la delincuencia se desplace a los municipios de la periferia. Eso se destaca de los últimos estudios efectuados por la Jefatura Superior de Policía, que reflejan que las bandas organizadas prefieren estos municipios porque cuentan con menor presencia de agentes. Los mandos policiales mantienen que en la capital y en las localidades de la periferia operan unas 160 redes criminales que se dedican a todo tipo de delitos: desde la extorsión al tráfico de seres humanos, pasando por el blanqueo de dinero y los robos. Las estadísticas muestran una amplia actividad policial, tanto el año pasado como el actual. La Brigada de Policía Judicial desarticuló en 2003 un total de 74 grupos criminales organizados en los que fueron detenidos 537 supuestos delincuentes. Este año, la racha de arrestos va por la misma tendencia y, según los datos facilitados por la Jefatura Superior de Policía de Madrid, 56 grupos criminales han sido puestos fuera de la circulación, lo que ha llevado a 346 personas a los calabozos. "La actividad delictiva sigue muy alta, pero también creo que los agentes de las brigadas de Policía Judicial y de Extranjería y Documentación están dando buena respuesta a estos fenómenos delictivos. Además hay un alto grado de ingreso en prisión de estos sospechosos porque los jueces también están respondiendo muy bien", declara el jefe superior de Policía de Madrid, el comisario Miguel Ángel Fernández Rancaño.

Los agentes de la Policía Judicial han resuelto un gran número de delitos con estas detenciones, en especial estafas y falsificaciones de documentos, seguidos de robos y secuestros. Los integrantes de estas bandas suelen acumular más de un delito, ya que, además de la actividad principal, suelen portar armas de fuego y conducir coches de alta cilindrada robados. Esto motiva que los años de condena aumenten en caso de ser hallados culpables por los tribunales.

Este tipo de organizaciones no suele dedicarse a una sola especialidad, sino que optan en su mayoría por diversificar sus delitos. Así, las bandas dedicadas al tráfico de drogas (en especial de cocaína y sintéticos) también operan con el blanqueo de capital y el envío del dinero a las bandas que les nutren del estupefaciente.

"Negocio lucrativo"

La Brigada Provincial de Extranjeria y Documentación también ha tenido una gran actividad, ya que logró desarticular el año pasado 73 grupos integrados por 369 delincuentes. En este caso se trata de redes dedicadas a introducir clandestinamente inmigrantes (en su mayoría mujeres) bajo el engaño de un contrato de trabajo, y que luego son obligadas a prostituirse en la Casa de Campo o en clubes de alterne. "Es el negocio más lucrativo que hay. Pagan por el transporte y luego pagan por la estancia aquí. Les hacen un préstamo leonino que [los inmigrantes] tardan media vida en pagar. Eso es mucho más lucrativo que el tráfico de drogas... y con menos sanción penal", comenta Fernández Rancaño.

Otras bandas desarticuladas por los agentes de Extranjería y Documentación son los que se dedican a facilitar falsas ofertas de trabajo a los inmigrantes, a los que aseguran que conseguirán los papeles para permanecer en España. Para ello tienen que pagar altas cantidades (hasta 3.000 euros en algunos casos) y siempre se trata de fraudes y estafas que no llevan a ningún solución para los afectados.

Los datos de la Jefatura Superior de Policía recogen que en la actualidad están operando unas 160 bandas criminales organizadas en todo el territorio de la Comunidad. Últimamente ha subido mucho el número de rumanos que se dedican a robar tarjetas de crédito y que luego las duplican para efectuar enormes reintegros y compras en comercios con cargo a las cuentas de las víctimas. Otro delito que está en alza son las bandas dedicadas a los robos de vehículos de alta cilindrada y de todoterrenos que son destinados a los mercados de países del Este, donde tienen una gran salida a un precio mucho más bajo que su coste real en un concesionario. Los propios ladrones son los encargados de llevar los turismos a sus compradores en viajes que duran 36 o 48 horas. Otras veces venden los vehículos por piezas.

Gráfico: El País.

"Reto ante el futuro"

"Tampoco hay que olvidar la enorme circulación de personas por Madrid y que estamos en el centro del país. Por el aeropuerto de Barajas pasan cada año 35 millones de personas. Creo que ahí es donde tenemos el gran reto ante el futuro para acabar con la delincuencia", añade el jefe superior de policía.

Y ¿por dónde se mueven esas bandas? En los últimos meses la presión policial, en especial por las noches, ha motivado que estos grupos hayan cambiado sus hábitos delictivos. Desde marzo está funcionando un grupo especial de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, denominados centauros, que se dedica a patrullar en los lugares más conflictivos de la capital. A ello se une el refuerzo de efectivos de las últimas promociones de policías formados en la Academia de Ávila, de los que la región ha recibido un importante número. Este acoso que sufren los delincuentes ha motivado que se trasladen a lugares menos vigilados de la periferia (Alcorcón, Alcobendas, Coslada, etcétera), donde las estadísticas delictivas no están bajando al ritmo de Madrid.

Otra opción que han elegido los delincuentes es desplazarse a provincias limítrofes -Toledo, Segovia y Ávila- gracias a las amplias autovías que unen la región con otras comunidades autónomas. En una o dos horas y gracias a los potentes vehículos que llevan, cubren la distancia con los nuevos objetivos. De este modo, hacen un alunizaje (empotrar un vehículo contra un local comercial), se apropian de todos los objetos de valor y regresan a sus bases operativas en la Comunidad de Madrid. De este modo, en capitales como Burgos, Cuenca o León también están sufriendo las repercusiones del acoso policial en la capital.

Estructura piramidal

Para que una banda delictiva funcione sin fisuras tiene que funcionar con una estructura piramidal muy clara. Junto a un líder que dirige el negocio siempre hay un guardaespaldas o matón que se dedica a proteger al jefe frente a eventuales disensiones dentro del grupo o ante posibles ataques externos de bandas rivales.

Otros miembros del grupo suelen dedicarse a vigilar los objetivos delictivos: siguen a representantes de joyerías o entran en los bancos, donde anotan todas las medidas de seguridad (cámaras, vigilantes, arcos detectores de metales) de que dispone la entidad bancaria. Otros son los encargados de ejecutar el golpe y hacerse con el botín.

Un tercer grupo son los responsables de vender los productos robados. Para ello, contactan con miembros de otras bandas o se ponen de acuerdo con peristas a los que no les importa ser culpados de receptación (compra de objetos robados a sabiendas). En el caso de la prostitución, los miembros de la banda se dedican a vigilar a las mujeres.

En todos los grupos hay integrantes dedicados a blanquear el dinero obtenido de la actividad delictiva. De este modo garantizan la persistencia del grupo y el que pueda llevar un alto nivel de vida, siempre superior al que permite un trabajo honrado. Este hecho (el gastar más de lo habitual) es el que ha llevado a la policía a desarticular más de un grupo delictivo que ha levantado la sospecha de los vecinos: la falta de una profesión conocida y, a la vez, conducir coches de lujo siempre despierta algunas alertas.

Fuente: El País
22/10/2004

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* El 70 por ciento de las bandas organizadas tiene su base de operaciones en la capital (01.09.04)

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