Seguridad Medioambiental
y Protección del Entorno
 |
|
| |
 |
|
|
Treinta kilos de plutonio
«se esfuman» en una central nuclear británica
Un total de treinta
kilos de plutonio, suficiente para fabricar siete u ocho bombas
atómicas, se han esfumado misteriosamente en la principal planta nuclear
británica, la de Sellafield, cuyos responsables lo atribuyen a un simple
error contable.
La
auditoría anual del material nuclear en todas las instalaciones atómicas
civiles da cuenta de la misteriosa desaparición, según el diario "The
Times".
Esa revelación, dice el periódico, pondrá en aprietos al Grupo Nuclear
Británico y al Ministerio de Comercio e Industria, que llevan a cabo
estos días una profunda reestructuración de ese sector.
Según "The Times", la compañía British Nuclear Fields, que opera esa
planta nuclear, trata de justificar lo ocurrido como un simple error
contable, pero algunos expertos independientes consultados por el
periódico han expresado preocupación.
Los responsables "dicen que se trata de un
problema de auditoría, pero
deberían ser mucho más cuidadosos en un momento de grave preocupación
por el terrorismo", declaró al diario el experto independiente John
Large.
Según Frank Barnaby, especialista en bombas nucleares, aunque siempre
existe la posibilidad de que no se de cuenta plenamente de cierto
material, lo sucedido "es preocupante".
Todo el material nuclear de Sellafield, incluido el contenido de las
piscinas contaminadas por los residuos nucleares y las eventuales
emisiones, es objeto de medición anual de acuerdo con las instrucciones
del Organismo Internacional de la Energía Atómica.
El hecho de que no salgan esta vez las cuentas es más penoso para los
responsables que inquietante porque la supuesta desaparición no
significa necesariamente que se haya desviado ese material o que se haya
producido un fallo de seguridad.
El registro del material presente en todo momento en Sellafield no es
precisamente fácil y pueden producirse errores, reconoce el periódico.
En esa planta se reciclan las varillas de combustible nuclear gastado de
otras centrales: ese material se refrigera durante un máximo de cuatro
años en piscinas antes de ser sometido a un proceso que incluye su
disolución en ácido y su conversión en uranio, plutonio y residuos de
alto nivel radiactivo.
Al final de todo el proceso, el peso del plutonio recuperado debería
corresponder en cierto modo a la cantidad inicial y aunque pueden
producirse discrepancias, nunca suelen ser de la magnitud de la
observada este año.
Según expertos citados por el periódico, el material "esfumado"
representa aproximadamente un 0,1 por ciento del total procesado el año
pasado en Sellafield.
Fuente: ABC
17.02.05
Noticias relacionadas:
*
La peligrosa odisea del plutonio (02.11.04)
*
La
mafia rusa del plutonio opera desde España (27.02.04)