Seguridad Pública y Protección Civil
Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio
 |
|
| |
 |
|
|
El «gran hermano» de los
túneles
Si entra en un
túnel con su vehículo, sonría, porque posiblemente su paso por el
subterráneo permanecerá grabado, al menos, 72 horas, suponiendo que no
sufra ningún percance, en cuyo caso quedará para la posteridad por si la
grabación pudiera servir de prueba en un juicio.
De ello se
encarga la empresa SICE, adjudicataria de la conservación de los túneles
de tráfico de la capital que además gestiona las imágenes y los
sistemas de detección de incidencias de los ocho túneles más modernos:
María de Molina, Ríos Rosas, Cuatro Caminos, Cristo Rey, Costa Rica,
Sinesio Delgado, Santa María de la Cabeza y Pío XII. Los demás –hay 57–
se controlan de forma manual y presencial para garantizar el
mantenimiento y la seguridad, pero las ciencias adelantan y las nuevas
técnicas constructivas permiten instalar detectores de gases y de
visibilidad, cables detectores de incendios y circuitos de televisión
que informan sobre cualquier incidencia. El centro de control de
todos estos indicadores está en un discreto edificio del Área de Medio
Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, en la calle de Guatemala, donde
diez personas, durante las 24 horas, en turnos de tres que van rotando
–más un coordinador–, son el «gran hermano» de los subterráneos de
Madrid. Según explicó a Efe el director de Vías Públicas, Fermín Oslé,
«recientemente se ha incorporado la información de esta sala a las
pantallas del Gabinete de Control del Tráfico», para incluirlas en la
gestión de la información viaria que ofrece, aunque «los bomberos ya
contaban con esto desde el principio para que, ante cualquier incidente,
sepan sus dimensiones y envíen los medios adecuados». Por ahora sólo
ocho túneles son vigilados en tiempo real por más de 30 cámaras de vídeo
y el ordenador que detecta –mediante un sistema de máscaras de imagen–
cualquier anomalía y da la alarma para que luego un
operador compruebe cuál es la situación real.
Kamikazes. Las anécdotas en estos dos años y cuatro meses de
funcionamiento del centro abarcan un amplio espectro, desde peleas entre
conductores hasta kamikazes quizá involuntarios que, últimamente con
cierta frecuencia, entran por error en dirección contraria en el túnel
de Pío XII. Todo queda registrado durante 72 horas, pasadas las cuales,
si no hay nada extraño, se va sobreescribiendo sobre la grabación,
aunque cualquier incidencia se guarda en vídeo «por si pudiera servir de
prueba a la hora de esclarecer un accidente» u otra situación, como
intentos de robo de vehículos dentro de los túneles, que también hay.
El centro
guarda una buena colección de imágenes
espectaculares, dignas de la saga
cinematográfica «Arma Letal», en cajones repletos de cd’s con alcances
–muchos, algunos interminables–, choques contra el gálibo o los
ventiladores, volteretas de motoristas y despistes que, con mejor o peor
fortuna, dan cuenta del exceso de velocidad con que se acometen los
viajes subterráneos.
Desde este
centro también se modifica la señalización en los túneles para, a
través de los paneles informativos o de megafonía, advertir a
los conductores de las incidencias. Este privilegiado balcón
subterráneo ha sido utilizado en ocasiones por distintos servicios de
seguridad, como los de Presidencia del Gobierno o la Guardia Real, para
saber cómo se circula y tomar la ruta más despejada, o durante eventos
como la visita del COI o la boda de los Príncipes de Asturias.
Imaginemos la peor
situación: una alarma de incendios. "El ordenador es el
primero que avisa con un mensaje emergente en pantalla", explicó Pablo
España, "el operador tiene un minuto para pararla tras comprobar las
verdaderas dimensiones de la situación, y si sigue adelante, se cierra
el túnel, se da máxima potencia al alumbrado y unos algoritmos
matemáticos regulan la intensidad y dirección de la ventilación, todo de
forma automática".
Además, se avisa al 112 y se advierte a los usuarios de la
situación, abriendo las puertas de emergencia y reduciendo el límite de
velocidad.
Cada sensor se auto-chequea al minuto, y los circuitos de luz y
de comunicaciones son dobles para evitar que un fallo deje fuera de
servicio los sistemas, aunque en los túneles más antiguos se utilizan
grupos electrógenos por si fallara el suministro eléctrico.
Este privilegiado balcón subterráneo ha sido utilizado en ocasiones por
distintos servicios de seguridad, como los de Presidencia del Gobierno o
la Guardia Real, para saber cómo se circula y tomar la ruta más
despejada, o durante eventos como la visita del Comité de Evaluación del
COI o la boda de los Príncipes de Asturias.
Fuentes: El Mundo
La Razón
Belt Ibérica S.A.
24.04.05
25.04.05
Noticias relacionadas:
*
El plan de emergencias del túnel de
Somport es un "referente" a nivel nacional (23.011.04)
*
El túnel del Somport, en Los Pirineos,
pasa el examen de seguridad y ya está listo para su apertura (18.12.02)
El túnel urbano más largo de España 812.05.03)
El túnel de Sóller, en Mallorca, el más peligroso de Europa(28.04.03)
* Experto:
Ensayos para la seguridad ante incendio
en túneles, por Jesús de la Quintana (29.10.04)
*
Experto: Plan de Emergencia del túnel de
Somport, por Francisco J. Ruiz (enero de 2001)