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Lunes, 1 de agosto de 2005


Seguridad Pública y Protección Civil

El sumario del 11-M: los terroristas ofrecieron 3.000 euros por colocar una mochila-bomba en los trenes

En el piso de «El tunecino », donde estaban censadas 17 personas, se adoctrinaba a «muyahidines »

 

Los terroristas que planearon la matanza del 11-M ofrecieron a dos personas 3.000 euros por colocar sendas mochilas-bomba en los trenes de Cercanías. Ésta es una de las conclusiones policiales de la declaración de uno de los imputados en esta causa, Soufiane Raifak,- detenido el pasado 12 de abril en un centro de inmigrantes de Algeciras. Tal y como consta en el sumario instruido por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo respecto a los atentados de Madrid, la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía mantiene que Zohir M. «presuntamente pudo saber, cuando menos, que se iba a cometer el atentado del 11-M, pues según las fuentes se le habría ofrecido la cantidad de 3.000 euros por colocar una de las mochilas, y habría estado por lo tanto en contacto con el ex confidente de la Guardia Civil Rafa Zouhier y con Soufiane Raifak, además de compartir centro penitenciario con Hicham Roussafi ».

A renglón seguido, en el sumario se hace constar que ésta fue «la misma cantidad que le ofrecieron presuntamente a Soufiane Raifak ». Reclutamiento de «muyahidines » . Raifak (actualmente en prisión acusado de colaboración con organización terrorista y tráfico de armas), en conversaciones dentro de su círculo de amistades dejaba entrever «que habría manipulado una sustancia explosiva en compañía de otras personas de rasgos árabes (pudiera ser el mismo día en el que, al parecer, - algo- le explotó a Rafa Zouhier), uno de ellos llamado - Jamal- , y del hermano de éste último, conocido como - Rachid- , así como que daba explicaciones muy detalladas del modo de proceder para que, a través de los teléfonos móviles se pudiera activar un artefacto explosivo ».

Lo cierto es que los autores del 11-M se tomaban muy en serio su labor de reclutamiento. Según los informes de la Dirección General de la Policía, el domicilio de Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, «el Tunecino » - al que se le considera clave en los atentados «como la persona con más capacidad intelectual, religiosa y de liderazgo » del 11-M »- , se convirtió en un centro de «adoctrinamiento» en el que figuraban al menos 17 personas censadas. En el domicilio, situado en el número 41 de la madrileña calle Francisco Remiro, los futuros «muyahidines » justificaban las acciones violentas.

"Humillar y matar a los infieles me hace feliz"
"¿Cuáles son las acciones que al realizarlas me hacen feliz? Humillar y asesinar a los infieles, a los tiranos , al os renegados ya los embusteros". Así es como confiesa encontrar la felicidad uno de los terroristas que participaron en los atentados del 11 de marzo. En un decálogo personal hallado en uno de los registro en el local Virgen del Coro de Madrid alquilado por Muhannad Almallah Dabas, imputado por los atentados y quien junto a su hermano es considerado por la Policía "una referencia fundamental e insustituible del proceso manipulador que desembocó en los atentados del 11-M", los islamistas plasmaron en un cuestionariol sus metas personales. Así escribieron "¿Cuál es el contenido de tu proyecto? Derrocar a los regímenes gobernantes en nuestros países islámicos. Las cosas que necesito: la bendición de Alá, dinero y fuerza y eficacia primicias".

 

La Policía cree que la célula se guió por un texto islamista que instaba a atacar en las elecciones
Un informe fechado en marzo de la Unidad Central de Información Exterior de la Policía, especializada en terrorismo internacional, concluye que Yousef Belhadj, supuesto portavoz de Al Qaida en Europa y a quien se atribuye un papel preponderante en la organización de los atentados, tomó como referente ideológico para la planificación de la matanza un documento aparecido en una web islamista en diciembre de 2003 en el que se establecía la necesidad de golpear a España durante las elecciones de marzo de 2004 para así dar un vuelco al panorama político español y propiciar la salida de las tropas españolas entonces desplegadas en suelo iraquí.

El documento, redactado en septiembre y en diciembre en la página «Global Islamic Media », señalaba a España como el eslabón más débil de la coalición internacional que ocupó Iraq tras la guerra y establecía la necesidad de golpear los intereses españoles, refiriéndose explícitamente al proceso electivo de marzo de 2004 como el más idóneo. El informe policial afirma que «Abú Dujana », como es también conocido también Belhadj, «hacía uso de internet y se introducía en páginas webs de idéntico contenido », pese a que, en primera instancia, negó que supiera usar un ordenador, lo que convierte en casi segura su consulta de esta página. La Policía detalla una serie de indicios que apoyan su tesis de que el citado documento influyó en este presunto responsable del 11-M.

En primera lugar, afirma que sólo un día después de que Osama Ben Laden, el 18 de octubre de 2003 - un mes después de la publicación del informe- , amenazara con represalias a España por invadir Iraq, Belhadj mandó un mensaje de móvil con la fecha 11/03/1921. «Así pues, la fecha de comisión del atentado estaría preestablecida desde al menos el 19 de octubre de 2003, lo que hace prácticamente imposible que se trate de una casualidad, puesto que habrían de haberse producido dos casualidades consecutivas [el mensaje de Ben Laden y la publicación del artículo en internet]. «La elección de la fecha del atentado con tanta antelación, y coincidiendo con el momento señalado por el documento - Yihad iraquí: esperanzas y riesgos- , documento que recordemos no se colgó en la red hasta diciembre de 2003, supone que Youssef Belhadj tuvo previo acceso a las recomendaciones del estudio », concluye la Policía.

 

Un estudiante de "Telecos" ideó la forma de activar los explosivos mediante móviles
Un estudiante de Telecomunicaciones con vocación de mártir de Alá. Su nombre es Abdelhak Chergui (detenido en abril de 2005 por su presunta relación con los atentados del 11-M) y, según la Policía, ideó el mecanismo para activar los explosivos mediante los teléfonos móviles. Según consta en el sumario, Chergui «reparaba y preparaba teléfonos móviles y ordenadores, siendo además partidario de la Yihad, llegando a manifestar que estaría dispuesto a inmolarse ».

Las investigaciones policiales apuntan que los conocimientos en Telecomunicaciones alcanzados durante sus estudios en la Facultad de Telecomunicaciones de Linares (Jaén), «su extremismo radical y la posesión de un teléfono móvil con cables que sobresalían por su parte superior » en el verano de 2003, «junto con algo que el testigo reconoció como detonadores hace pensar que, en presunta connivencia con - El chino- y - El tunecino- ideara la forma de activar un artefacto explosivo mediante un teléfono móvil ».

Según las declaraciones de un testigo protegido, tanto él como su hermano Abdelhalak tenían contactos con radicales islamistas vinculados posteriormente con los atentados del 11-M. Además, la Policía le define como una persona «muy radical en sus creencias llegando incluso a manifestar que sería capaz de inmolarse y a favor de la Yihad ». Tráfico ilícito de vehículos . Según declaró el testigo, en el verano de 2003 vio a Chergui manipular un móvil del que sobresalían por su parte superior un cable negro y otro rojo y en otra ocasión un «cilindro plateado » que identificó con un detonador que le mostraron los agentes en una fotografía.

Las investigaciones policiales recogidas en el sumario apuntan a que Chergui, presuntamente, «ideó la forma de activar los explosivos con un teléfono móvil, y habría participado en el tráfico ilícito de vehículos » con la finalidad de financiar la compra de explosivos y/o armas que se facilitaron a los implicados en los atentados del 11-M. En su declaración ante el juez Del Olmo, Chergui se declaró inocente de la masacre y «juró ante Dios » que sus manos «nunca han matado » y negó que en alguna ocasión manifestase su intención de convertirse en mártir.

Fuente: La Razón
29.07.05

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* Especial Atentado 11-M.

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