El
ministro atribuye el siniestro a un accidente pero defiende la calidad
del helicóptero y de los pilotos
Bono eludió ayer
ofrecer una "respuesta indiscutible" a la pregunta de qué causó el
siniestro del helicóptero Cougar, pero consideró el accidente como la
opción más probable. Agregó que, aunque se trata de una "posibilidad
remota", se investigará "en todo lo posible" la hipótesis de un ataque.
Citando al presidente de
la comisión de investigación, el general Enrique Pina, dijo que "no
existe ninguna evidencia de un ataque"; y que "no hubo ningún ataque
sobre el segundo helicóptero y que la causa de su accidente [el aparato
quedó encajonado entre dos colinas al hacer un aterrizaje de emergencia]
fue el intento de realizar una agresiva maniobra de evasión para escapar
de la zona [donde] creía que estaban atacándoles".
Respecto a las causas del accidente, se limitó a explicar que "el tipo
de vuelo que se lleva a cabo en la zona es de un riesgo elevado", sin
comparación con los vuelos de entrenamiento, y que "las condiciones
ambientales de fuerte viento racheado y elevada temperatura añadían
dificultad para un vuelo de baja cota [a unos 10 metros del suelo],
aumentada en este caso por tenerlo en cola".
El ministro defendió el modelo Cougar, del que dijo que "es el más
moderno" que tiene el Ejército, una versión más moderna del que utiliza
el Rey, entre otros jefes de Estado, y con características (transporte
medio y gran capacidad para el vuelo táctico) "que se ajustan a las
necesidades de nuestras tropas en Afganistán". Recordó, además, que los
Cougar, cuya idoneidad había sido cuestionada por el popular Zaplana,
fueron desplegados por el Gobierno del PP en Irak entre agosto de 2003 y
abril de 2004.
El aparato siniestrado, el ET-657, se fabricó en 1999, fue sometido a
una profunda inspección en diciembre de 2004, renovó su certificado de
aeronavegabilidad en enero pasado y llevaba 1.237 horas de vuelo.
De los pilotos aseguró que "tenían una experiencia elevada". El capitán
Guitard contaba con 470,5 horas de vuelo, 247 en Superpuma o Cougar,
11,3 en los últimos seis meses y 67,6 en Afganistán. El brigada Morales
tenía 1.986,70 horas de vuelo, 1.760 en Superpuma o Cougar, 105,5 en el
último semestre y 69,6 en Afganistán.
Sin embargo, alegó, la tripulación no estaba cansada, ya que llevaban
seis días sin volar, salvo el teniente Navarro, comandante del segundo
helicóptero, que llevaba cuatro días.
El ministro eludió comentar la posibilidad de que el accidente fuera
producido por una imprudencia, al volar más bajo de lo recomendado.
"Nadie va a defender la honorabilidad de esos pilotos como el Ministerio
de Defensa", proclamó.
Fuente: El País
25/08/2005
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