El
Hummer H3, la opción civilizada
Tras los pasos de las dos
versiones de uso civil del famoso Hummer, nacido para uso militar, el
H1, con casi todos los rasgos de vehículo original, y el H2, algo más
domesticado pero de dimensiones poco prácticas, llega a nuestro mercado
el H3, un todoterreno que conserva las señas de identidad de la marca en
su diseño, pero que adopta unas medidas mucho más utilizables y
comparables a los todoterreno del segmento superior.
Con 4,7 metros de largo,
el H3 es es 429 mm más corto, 152 mm más bajo y 165 mm más estrecho que
el H2, lo que permite que se pueda utilizar sin problemas en la ciudad y
entrar en los aparcamientos sin necesidad de utilizar dos plazas. Esta
construido sobre un bastidor soldado de gran resistencia, heredado de un
modelo Pickup de General Motors, por lo que también aporta elementos
similares de suspensión.
En el eje delantero dispone de una suspensión independiente de barra de
torsión y en el trasero hay un eje rígido con ballestas. Esta
disposición le aporta al coche sus mejores y no tan buenas cualidades.
Para el uso en el campo, cuando nos metemos en zonas de gran dificultad
y sobre todo cuando queremos salir de ellas, esta arquitectura de
suspensiones han sido y siguen siendo muy eficaces. Estas cualidades
quedaron sobradamente demostradas en el circuito «off road» de las
cercanías de París donde fue presentado a la Prensa europea el modelo.
Motor de gasolina y 220 CV
La propulsión del H3 está encomendada a un motor de la familia GM Vortec
de cinco cilindros, 3,5 litros y 220 CV, que puede estar acoplado a una
caja de cambios manual de cinco velocidades, como equipo de serie, y
como opción (2.300 euros) una caja automática de 4 marchas, que era el
caso de las unidades de prueba. Esta caja, denominada Hydra-Matic,
debería ser un complemento ideal para el H3, pero lo cierto es que con
sólo cuatro marchas no siempre se encuentra la desmultiplicación óptima,
sobre todo cuando se rueda en carretera, pues además los pasos no son
especialmente suaves.
Todo el conjunto motriz está a su vez acoplado a un sistema de tracción
total permanente de control electrónico. El H3 dispone de varias
posibilidades para sacar el mayor partido a la transmisión en carretera
y fuera de ella. Es posible bloquear el diferencial central tanto cuando
se circula con la posición de marchas largas como cortas. En esta
segunda opción es también posible bloquear el diferencial trasero, que
es una forma de obtener el mejor rendimiento cuando hay que salvar
obstáculos de gran dificultad.
Con todo este armamento mecánico, el sistema de control electrónico de
tracción, que permite que una sola rueda siga traccionando cuando el
resto no lo hace, y como opción el sistema StabiliTrak, es posible salir
de cualquier terreno por difícil que parezca. Para ello también es
importante su ángulo máximo de aproximación de 40 grados y el ángulo
máximo de salida de 37 grados. Además el H3 está preparado para vadear
masas de agua de hasta 407 mm a 32 km/h o atravesar corrientes de hasta
610 mm a una velocidad de 8 km/h, así como trepar por escalones
verticales y rocas de hasta 407 mm.
Siendo este coche heredero de los famosos H1 y H2 no era posible poner
en duda las cualidades en el campo, pero ciertamente esperábamos más de
su comportamiento en carretera, lugar en donde el sistema de suspensión
por ballestas deja algo que desear, tanto por el confort de marcha como
en la efectividad a la hora de abordar una carretera virada.
Lo mismo se puede decir del rendimiento del motor, que requiere llevarlo
en la parte alta de su régimen para que mueva con alegría las dos
toneladas y media que pesa el vehículo. General Motors ya ha anunciado
que este modelo tendrá un motor diésel, que con seguridad será la opción
más demandada en Europa, pero éste no llegará hasta finales de 2007.
Muy atractivo
Lo que no defrauda en absoluto es la fuerza de su diseño, que a pesar de
haber comprimido sus dimensiones mantiene todos los rasgos
característicos que han hecho que este modelo sea muy atractivo, al
menos para la mayoría de los usuarios que demandan este tipo de coches.
El H3 gustará a pesar de que lo que por fuera es atractivo, como son las
pequeñas ventanillas, que recuerdan el origen militar del coche, desde
el interior hace un poco agobiante al habitáculo. El interior, aparte de
este factor, que seguro sus dueños pasarán pronto por alto, está muy
bien resuelto para lograr un buen equilibrio entre los aspectos más
funcionales, que proporcionan el justo toque de elegancia y los guiños
al estilo más aventurero y deportivo. Todo está en su justa medida.
Quizá lo único criticable es la habitabilidad de las plazas traseras, un
poco justa para tres adultos de talla grande.
El Hummer H3 es la versión con dimensiones y prestaciones más adaptada
para el uso de turismo y ocio, de un modelo que nació como vehículo
militar. Se inicia ahora su venta en España
Fuente: ABC
20/08/2005
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