Las 10 emergencias del 112 de Castilla-La Mancha
Los trabajadores
del servicio de Castilla-La Mancha denuncian que, tras la caótica
gestión del incendio de Guadalajara, el servicio sigue funcionando
«igual de mal»
«La calidad forma parte
de la cultura y del trabajo bien hecho. Es, por tanto, un sentimiento de
respeto hacia los demás». Encabezando su página web con este almibarado
lema, el centro de emergencias 112 de Castilla-La Mancha se presenta
como un servicio «estructurado» que «garantiza la atención por
profesionales de todas las solicitudes y la respuesta adecuada a cada
situación».
Después del incendio que
en julio causó 11 muertos en Guadalajara, algunas de estas afirmaciones
quedaron en entredicho. Para muchos, el desastre se remonta a diciembre
de 2004, cuando la Junta de Castilla-La Mancha, responsable del centro,
le dio la gestión a MK Plan 21, una empresa de telemarketing. El PP
denunció que, más que actuar como centro estratégico, se había
convertido en una mera «centralita telefónica» sin ninguna capacidad de
gestión y muy poca de coordinación.
Casi cinco meses después, el Comité de Empresa que representa a los
trabajadores cree que el servicio «funciona igual de mal que antes». Han
ido de aquí para allá con sus denuncias , pero en todas partes se han
topado con el mismo cartel: «Todo funciona correctamente. Vuelva
mañana». Estas son las 10 emergencias del 112 de Castilla-La Mancha.
1. ¿Multi qué?
La multisectorialidad -la realización de un seguimiento integral de los
incidentes hasta su resolución- es la piedra angular del servicio. Pero
ya nadie se cree eso de la coordinación integrada. «El 112 se ha
convertido en un lugar donde recibes llamadas y pasas notas», resume
Javier Llorente, jefe de sala y secretario del Comité de Empresa.
«Antes, cuando se producían incendios de grandes dimensiones, salíamos
corriendo al lugar del siniestro y allí repartíamos las dotaciones. A
Guadalajara no fue nadie: los forestales se lo tuvieron que comer con
patatas ellos solos».
2. Telemarketing, dígame
Nadie ha visto con buenos ojos que la Junta prescindiera de la Cruz
Roja, una institución que no busca beneficios económicos y con la que
tenía un convenio de colaboración desde 2001, para subcontratar una
empresa de atención telefónica. Dicen que el servicio se está
«mercantilizando» y que debería ser público porque «no se están
vendiendo seguros, sino una atención de primera necesidad».
3. Llamadas perdidas
Los trabajadores admiten que cada vez dejan más llamadas sin contestar
porque no dan abasto. «A veces hemos llegado a tener entre 80 y 90
esperando», denuncia Llorente.El año pasado, hubo 58.231 llamadas
perdidas. Se quejan de que no hay personal suficiente.
4. La parte contratante...
La laberíntica y piramidal estructura del centro contribuye al caos,
como se puso de manifiesto en el Alto Tajo cuando se retrasaron los
medios por un exceso de burocracia. Los trabajadores echan de menos la
implicación de la Consejería. «No hay nadie de la Junta que esté
permanentemente en el servicio. Al jefe de coordinación, José Arroyo, le
vemos poco porque vive en Guadalajara. La empresa de marketing hace de
cortafuegos».
5. No les salen las cuentas
De los 1.200.000 euros de presupuesto que tenía la Cruz Roja se ha
pasado a 2.390.000 este año. Pero los trabajadores denuncian que los
salarios son inferiores y que los medios no han mejorado.
6. Tecnología del siglo XX
Se producen frecuentes fallos en el sistema informático. En las
recomendaciones aprobadas por la Comisión de Investigación de las Cortes
castellanomanchegas -propuestas por el PSOE- se instó a una mejora de la
red Tetra, el sistema de telecomunicaciones de emergencias, y a una
incorporación del sistema de localización GPS. Dice el Comité que, a
pesar de que el Tetra tiene dotación presupuestaria desde hace dos años,
no se ha implantado. Y la localización de los móviles funciona de
aquella manera.
7. Poco cualificados
Para ser jefe de sala se exige una titulación universitaria. Pero, según
el comité, dos de ellos no la tienen.
8. Desmotivados
De los 80 trabajadores, cuatro causaron baja voluntaria, uno fue
despedido, nueve son eventuales, tres están en excedencia... Hay algunos
que en cuatro meses han llegado a firmar cinco contratos diferentes. No
ven que la cosa mejore.
9. Fronteras blindadas
Entre que el 112 de cada comunidad tiene sus propias reglas y entre que
parece que no existe la suficiente coordinación entre autonomías,
Castilla-La Mancha va a solucionar urgencias que le cogen más cerca a
Madrid sólo porque están dentro de sus límites territoriales.
10. Poca autocrítica
A los trabajadores les duele que sus superiores digan que todo se ha
hecho bien y que se hable de «buen funcionamiento» y «eficacia» cuando
están convencidos de que «el nexo de unión entre la gente de la calle y
el 112 de Castilla-La Mancha ya no funciona».
Fuente: El Mundo
12.12.05
Suplemento Temático: Incendios Forestales.
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