Dos de cada tres niños españoles se entretienen con videojuegos
violentos
Un tercio reconoce
que tiene títulos destinados a mayores de 18 años sin que sus padres lo
sepan
Uno de cada tres menores reconoce que
juega con videojuegos clasificados para mayores de 18 años y un 38 por
ciento, fundamentalmente varones, afirma que si sus padres conocieran el
contenido de algunos de los productos que ven, no les dejarían usarlos.
Así consta en un estudio presentado ayer por el Defensor del Menor de la
Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, en el que se advierte a los
padres sobre su responsabilidad a la hora de conocer los contenidos del
ocio de sus hijos.
Con este objetivo, el Centro de
Investigaciones Sociales Civertice y la Asociación Protégeles han
editado una guía destinada los padres en la que se informa sobre los
contenidos de 51 populares videojuegos que se regalarán estas Navidades.
El presidente de Protégeles, Guillermo Cánovas, insistió en la necesidad
de que en las grandes superficies no se permita la venta a niños de
títulos para mayores de 18 años y apeló a la implicación de las
instituciones en esta «batalla» contra la violencia.
Responsabilidad en los «híper».
Cánovas recordó que los videojuegos se autorregulan por el código
europeo Pegi (Información Paneuropea sobre videojuegos), el sistema
voluntario de clasificación por edades de la industria del ocio digital,
pero «las grandes superficies comerciales permanecen ajenas a la
obligación de no vender productos inadecuados a una edad determinada».
De acuerdo con el estudio, un 69 por
ciento de los encuestados juega habitualmente con videojuegos-más los
niños (85 por ciento) que las niñas (52)-, de los cuales el 43% les
dedica al menos una hora diaria, aunque un 15 por ciento confiesa pasar
más de dos al día. Más de la mitad de los encuestados ha comprado o
descargado ilegalmente videojuegos sin pagar por los derechos de autor,
y un 23% afirma que casi todos los títulos que tienen son piratas.
Respecto a los conflictos familiares
que plantea la afición a las videoconsolas, Cánovas destacó que la
mayoría se deben al número de horas o el momento en el que juegan los
niños, pero sólo un 6 por ciento de los encuestados afirmó discutir por
el tipo de videojuego o su contenido. En este sentido, un 57 por ciento
de los encuestados admitió que juega con videojuegos en los que se daña,
tortura o mata a personas y un 20 por ciento reconoce que las «víctimas»
de la violencia virtual son en muchas ocasiones niños, ancianos y
mujeres. Un 15 por cien confiesa además que en determinados títulos se
reproducen situaciones de maltrato hacia las mujeres o de consumo de
drogas.
A juicio de Cánovas, estas cifras son
todavía «pequeñas pero preocupantes» y subrayó la necesidad de
sensibilizar a los padres que en ocasiones adquieren, sin saberlo,
títulos no adecuados para sus hijos. El estudio refleja que la mitad de
los varones y un 27 por ciento de las mujeres considera que si sus
padres conocieran el contenido de los títulos que ven, no les dejarían
utilizarlos. Asimismo, señala que un 14 por ciento de los menores
encuestados reconoce estar «enganchado» a los videojuegos y un 11 por
ciento cree que pueden «volverles más violentos».
El director de Civertice, Fernando
García, subrayó por su lado que «no se trata de transmitir mensajes
alarmistas, ya que la mayoría de los videojuegos son válidos e incluso
pueden servir como instrumento educativo», pero «se da la circunstancia
de que los “top” venta no son precisamente los más recomendables».
«Rapero» ex presidiario. Los
realizadores del estudio citaron el nuevo juego «50 Cent», en el que se
narran las aventuras de un «rapero» cuyo mayor mérito en la vida real
consiste en haber pasado de la cárcel por asesinato y tráfico de drogas
a convertirse en ídolo de masas gracias a sus éxitos musicales.
Conscientes de la preocupación
generada por el contenido violento o sexual de algunos títulos, las
consolas de nueva generación ya incluyen sistemas de control parental.
La Xbox 360, última en salir al mercado, permite a los padres limitar el
acceso de sus hijos a juegos y películas no toleradas. Los padres
preocupados pueden consultar las clasificaciones en la página
www.pegi.info.
Fuente: La Razón
14.12.05