Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Martes, 4 de enero de 2005


Seguridad Pública y Protección Civil

Seguridad Medioambiental y Protección del Entorno

Los países asiáticos establecerán un sistema de prevención de desastres

El sistema se discutirá en la conferencia sobre las consecuencias del seísmo que tendrá lugar en Yakarta el próximo jueves

 

El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, anunció que la región establecerá un sistema de prevención de desastres, cuando la cifra de muertos por el maremoto en este país supera ya los 94.000. «Indonesia y otros países vecinos planean establecer un sistema de alerta para prevenir los desastres naturales, incluidos seísmos y maremotos», dijo Yudhoyono a la prensa en Yakarta.

Las olas gigantes provocadas por el terremoto de 9,0 grados del pasado 26 de diciembre, cuyo epicentro se localizó en Sumatra, arrasaron las costas de once países bañados por las aguas del Océano Indico y provocaron la muerte de casi 150.000 personas, además de otros miles de desaparecidos.

«El objetivo es prevenir pérdidas masivas de vidas humanas y hacer frente a futuros terremotos y desastres naturales», manifestó Yudhoyono.

Se espera que la planificación de este sistema de alerta, que podría ser similar al ya implementado en los países bañados por el Pacífico, se discuta en la conferencia sobre las consecuencias del seísmo que tendrá lugar en Yakarta el próximo jueves.

A la cumbre asistirán los mandatarios asiáticos, además del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, y el secretario norteamericano de Estado, Colin Powell.

El Gobierno indonesio cree que esta reunión extraordinaria permitirá recaudar más ayudas para proteger a los centenares de miles de damnificados.

La provincia de Aceh, al norte de la isla indonesia de Sumatra, ha sido la más afectada por el maremoto al ser la más cercana al epicentro del seísmo, el más fuerte de las últimas cuatro décadas.

Banda Aceh, la capital provincial, sigue sumida en el caos aunque poco a poco va recuperando la normalidad: el suministro de alimentos es mayor cada día y los negocios y oficinas comienzan a reabrir sus puertas.

Aún así, más de 250.000 personas siguen hacinadas en centros de refugiados, al tiempo que militares y voluntarios siguen con las tareas de recogida de cadáveres.

«Aún quedan unos 30.000 cuerpos por recoger en Banda Aceh y sus cercanías», declaró a EFE Agus Salim, funcionario del Ministerio de Información.

«Pedimos al Ejército que haga el máximo esfuerzo. Si consiguiesen retirar unos 5.000 cadáveres por día, en una semana se habría acabado», dijo Salim.

Los cuerpos están siendo enterrados en fosas comunes en las afueras de la ciudad, cerca del aeropuerto, para evitar la propagación de epidemias.

Por el momento, están siendo enterrados todos los cadáveres, pero no se descarta que algunos de ellos sean incinerados: «Vamos a hacer todo lo posible para no quemar los cuerpos», manifestó el funcionario.

En las regiones más remotas, donde todavía se tardará más de una semana en restaurar los accesos por carretera, los supervivientes han empezado a quemar cadáveres porque no tienen medios para enterrarlos.

Gran parte de los 230 kilómetros de la franja costera noroccidental de Sumatra, entre Banda Aceh y Meulaboh, ha quedado completamente destruida.

En algunos casos, como en la población de Calang, que contaba con unos 10.000 habitantes antes del maremoto, más del 70 por ciento de la población ha perecido.

El único modo de acceder a estos pueblos costeros, cuyos residentes están incomunicados desde hace ocho días, es en helicóptero, lo que retrasa las tareas de evacuación.

«Hemos entregado diez teléfonos con transmisión por satélite a zonas remotas pero es insuficiente», subrayó Gandi Prayitno, director contable de la compañía de telecomunicaciones indonesia Pacific Satellite Nusantara.

«Es necesario hacer todavía más. La gente necesita comunicarse, necesitan encontrar a familiares desaparecidos o superar el trauma que han pasado contándolo a los demás», dijo a EFE Prayitno.

En los campos de refugiados y en la oficina gubernamental se han instalado cabinas públicas gratuitas por las que pasan a diario más de 250 personas.

«Acabo de hablar con mi amigo en Yakarta para ver si me puede ayudar. Quiero irme a vivir allí, buscar un sitio seguro para mi bebé, encontrar trabajo», comenta Nurdin, de 26 años, con su hija de dos meses en brazos.

Muchos acehnenses esperan abandonar la provincia lo antes posible y centenares de personas se desplazan hasta el aeropuerto para tratar de encontrar un billete que les lleve lejos de este desastre sin precedentes.

Una cadena de errores en la India impidieron adoptar medidas a tiempo

Los expertos creen que un método adecuado de prevención, como el existente en Estados Unidos desde hace medio siglo, hubiera podido salvar miles de vidas.

Se espera que la planificación de este sistema de alerta, que podría ser similar al ya implementado en los países bañados por el Pacífico, se discuta en la conferencia sobre las consecuencias del seísmo, que tendrá lugar en Yakarta el jueves.

Asimismo, parece ser que los científicos que trabajan para la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos sí que avisaron con bastante antelación a la base militar estadounidense de Diego García, que no ha sufrido daños, pero no hicieron lo propio para avisar a los Gobiernos de Asia y se limitaron a enviar un correo electrónico a Indonesia, según denunciaron los estadounidenses Sara Flounders y Dustin Langley, del International Action Center.

Negligencia india

La prensa india denunció que la burocracia de su país malogró las primeras alertas del tsunami. La aviación india fue avisada de que su base de la remota isla de Nicobar, cercana al epicentro del seísmo, estaba inundada mucho antes de que las gigantescas olas alcanzaran el continente cientos de kilómetros más lejos, según Indian Express.

Además, el Departamento Meteorológico envió un fax de advertencia a las 8.45 horas locales, pero lo hizo al ex ministro de Ciencia, Murli Manohar Joshi, y no al actual, Kapil Sibal. La remodelación del Gobierno se produjo en mayo.

El Departamento Meteorológico envió otro fax al Ministerio del Interior, a la sala de control de catástrofes, a las 9.41 horas, pero la secretaría de Gobierno fue informada a las 10.30, cuando miles de personas ya habían muerto. El responsable científico del país, V.S. Ramamurthy, dijoa Times of India que su departamento supo lo ocurrido por televisión, y que los científicos indios registraron a tiempo el terremoto de Sumatra, pero no reaccionaron.

La semana pasada, el diario británico The Independent informó de que los científicos conocían con anticipación que el sur de Asia iba a ser azotada por un maremoto, pero los intentos de dar la alarma se vieron frustrados por la falta de sistemas de alerta en la región.

El ministro de Exteriores tailandés, Surakiart Sathirathai, dijo que es fundamental instalar un sistema de alerta cueste lo que cueste.

Seis tribus indias se percataron del tsunami

Gracias a sistemas ancestrales de detección de cambios en la naturaleza, las seis tribus primitivas de las islas de Andaman y Nicobar han sobrevivido a los tsunamis.

Los aborígenes del archipiélago indio de Andaman y Nicobar, en el golfo de Bengala, sabían que un desastre iba a ocurrir, según V.R. Rao, director de la Inspección Antropológica de la India (ASI).

«Los tribales perciben un peligro inminente a través de señales biológicas como el canto de los pájaros y el cambio en los patrones de conducta de los animales marinos», afirmó Rao.

Según Rao, los aborígenes se adentraron en los bosques de la isla en busca de seguridad y por eso no ha habido víctimas entre las comunidades de los jarwas,Foto: La Voz de Galicia onges, shompens, sentenaleses y gran andamaneses. Estas tribus datan del alto paleolítico y del mesolítico (entre 20.000 y 60.000 años). La de los nicobareses, que data del neolítico (entre 5.000 y 7.000 años) y que habita en 12 de las islas del archipiélago indio, incluyendo la devastada Car Nicobar, sí han perdido a varios de sus miembros.

La agencia de noticias india PTI indicó que al menos 656 nicobareses murieron y que unos 3.000 están desaparecidos, pero dado que este grupo tribal está compuesto por cerca de 30.000 personas, su supervivencia no estaría amenazada.

Otros grupos tribales son mucho más pequeños, -los shompenes (200 miembros), la única tribu mongoloide de la región, o los 270 jarwas, y la de los onges (100)- lo que había hecho temer a la ASI por su supervivencia.

Subsistencia

Rao informó de que «las áreas del los jarwas y los shompens están intactas» puesto que habitan en los bosques del interior, y mostró su preocupación por la situación de los sentenaleses, ya que las olas gigantes han dejado muy dañadas las reservas marítimas que les sirven de subsistencia.

La ASI ha propuesto que se estudien y documenten los conocimientos ancestrales que han ayudado a los tribales a detectar la catástrofe, para que otras poblaciones costeras puedan usarlos en el futuro. «Los antropólogos han estado estudiando estos aspectos durante mucho tiempo, pero la cuestión es documentarlos conocimientos y crear una base de recursos nacional desde la que se puedan poner en marcha sistemas de alerta de riesgos en las costas», añade Rao.

 

¿Podría pasar lo mismo en Canarias?

Olas de más 100 metros. Mareas que se desplazan a 700 km/h. Pueblos bajo el mar... El escenario lo pinta un grupo de expertos que teme que el volcán de Cumbre Vieja, en La Palma, se derrumbe sobre el Atlántico

Foto: El MundoEs el hombre más temido y odiado en las agencias de turismo de La Palma. Se llama Bill McGuire, es científico, y aunque su aspecto recuerda al de una persona amable y tranquila, sus predicciones hacen temblar a los habitantes de la isla y sus alrededores.No es de extrañar. McGuire y el equipo de vulcanólogos que dirige en el Benfield Research Hazard Centre, dependiente del Colegio Universitario de Londres, están convencidos de que un día, impreciso en el tiempo, un maremoto similar al que ha devastado Asia podría despertar en la isla canaria. Y todo empezaría, según él, en las entrañas del volcán de Cumbre Vieja, el más activo del archipiélago.Una potencial erupción podría desplazar las rocas que sostienen intacta a esta montaña de fuego, y hacer caer, parcial o totalmente, el resto de la ladera (un trozo de roca de 500 kilómetros cúbicos) a las agitadas aguas del Atlántico. Y de esa manera comenzaría a escribirse el génesis del apocalipsis para la isla de La Palma.

La secuencia de la hipotética catástrofe, cuya primera versión gráfica fue publicada en septiembre de 2001 en un artículo de la revista Geophysical Research Letters, permitía ver cómo la masa rocosa, de caer en su totalidad, produciría con su violenta inmersión una serie de tsunamis (olas gigantescas de entre 100 y 900 metros de altura) que arrasarían, a velocidades de hasta 700 km/h, con todo lo que hallaran a su paso.

El escenario que describe McGuire podría incluso superar al de estos días en Asia. «Si se desprendiera la totalidad de la ladera occidental del volcán de Cumbre Vieja, las olas podrían superar en 100 metros de altura, cerca de las Canarias, a las provocadas por el maremoto en el Indico. Y casi en 20 metros a las que alcanzarían las costas de América del Norte. Esto significa que los tsunamis serían, respectivamente, entre 10 y 20 veces más elevados que los que han azotado Asia», declaraba el jueves a CRONICA.

Los tsunamis también se harían sentir en las costas del oeste de Africa, España, Portugal, Francia y el Reino Unido. Y entre siete y 10 horas más tarde podrían alcanzar el litoral de América del Sur y del Norte. Una catástrofe natural cuyo número de víctimas se estima en unos 100 millones de personas. «Esto únicamente se produciría», puntualiza McGuire, «si toda la ladera del Cumbre Vieja se precipitar al mar. Sólo es una posibilidad».

La pesadilla no tiene fecha. El vulcanólogo inglés habla de 20 ó 200 años para la llegada de la mortífera ola gigante, una estimación que otros expertos califican de ficción. «Nadie puede jugar con las fechas de una hipotética catástrofe. Y menos aún cuando se habla de la aparición de tsunamis tras la caída al mar de una parte del volcán de Cumbre Vieja. No podemos saber cómo va evolucionar esta montaña. Es muy probable, según nuestros estudios, que lo haga hacia configuraciones estables. En este caso, no habría problemas. Pero aún poniéndonos en el peor de los escenarios, que el volcán empezara a romperse de forma preocupante, el proceso duraría miles o centenares de miles de años. Estamos hablando de un tiempo geológico admitido por todos los científicos serios, y no del que habla McGuire», explica el vulcanólogo Juan Carlos Carracedo, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Canarias. Fue él, precisamente, el que ayudó al investigador inglés a analizar en profundidad la actividad del temido volcán canario. El último deslizamiento de rocas que formó el volcán ocurrió hace 560.000 años.

¿Se puede predecir con exactitud esta eventual catástrofe con la antelación suficiente como para evacuar a los habitantes de la isla? El profesor McGuire asegura que la única manera de pronosticarla es analizando constantemente la zona. Algo, asegura él, que no se hace desde 1999 «porque el Gobierno español dejó de subvencionar nuestros estudios». Aunque el Benfield Hazard Research Centre está financiado por la multinacional de seguros Benfield Group, en el caso de la isla de La Palma el trabajo fue encargado por las autoridades españolas, sin participación de empresas aseguradoras.Esta decisión dejó «muy preocupado» a McGuire, pues insiste en que sólo a través de controles permanentes de radiosatélite se pueden predecir las erupciones hasta con 15 días de anticipación.

En Tenerife, después de que los instrumentos de medición del Instituto Geográfico Militar detectaron en abril último una serie de 230 terremotos de baja intensidad (cerca de 10 veces más de lo normal), se declaró el estado de alerta y, en consecuencia, se creó un comité científico para asesorar a Protección Civil. En junio, el instituto pasó a ser el cerebro de la emergencia volcánica en las islas. A pesar de que estos temblores conforman la primera crisis volcánica de la última centuria, diversos especialistas de la región han pedido calma a la población, ya que, según ellos, el riesgo real de una erupción es «muy bajo».

Tampoco faltan quienes discrepan sobre la eficacia de los métodos empleados por el departamento de Catástrofes Naturales que McGuire dirige en el Benfield Hazard Research Centre. En un artículo publicado recientemente en el diario The Guardian, dos científicos del Centro de Oceanografía de la Universidad de Southampton, Russell Wynn y Doug Masson, califican de «tremendamente exagerado» el estudio del equipo de McGuire.

«El escenario de megatsunamis responde a un caso extremo e hipotético, y está basado en modelos de ordenador especulativos sobre el movimiento de la falla y la generación de tsunamis. No trabaja con depósitos reales de material, como lo hacemos nosotros», critica Wynn. Dice más: «Las Canarias son archipiélagos volcánicos que se colapsan en intervalos regulares según los tiempos geológicos.Es importante recordar que en los últimos 200.000 años sólo ha habido dos desplazamientos en los flancos de estas islas.

El profesor McGuire apoya su disidencia en la idea de un desprendimiento lento y gradual de la ladera del Cumbre Vieja, como ya ocurriera en la isla del Hierro, hace casi 100.000 años, cuando un gran bloque rocoso cayó casi 300 metros, sin llegar al mar. «Aquella mole no provocó tsunamis, pero las marcas que dejó en su trayecto y los rastros de roca derretida dan cuenta de la alta velocidad de su caída y del desastre que hubiera provocado. Además nos sirvió para corroborar algunos datos. Estamos convencidos tanto de la gran velocidad que tendría la potencial caída de la ladera del volcán en La Palma, como de los tsunamis que esta inmersión produciría. La única manera de comprobar la efectividad de nuestro modelo sería que la catástrofe sucediera, algo que esperamos que no pase jamás».

-Sabiendo esto, ¿se compraría una casa en La Palma?

- Lo estoy pensando seriamente. Canarias me gusta tanto por el paisaje como por su gente, que siempre me ha recibido bien.

-¿También la del sector turístico?

-Por ahora, sí. Es más, creo que deberían explotar el volcán como atracción turística. ¿Una catástrofe? Puede pasar en 20, 200 ó 5.000 años.

Si él lo dice

 

Fuentes: El Diario de Navarra
La Voz de Galicia
El Mundo
Belt Ibérica S.A.
03.01.05
04.01.05

Noticias relacionadas:

* Como predecir los tsunamis (30.12.04)
* Un sistema de alerta temprana podría haber reducido el número de víctimas en Asia (29.12.04)
* La catástrofe de Asia sigue cobrándose vidas (28.12.04)
* El mayor terremoto en 40 años y una cadena de maremotos causan miles de muertos en el sur de Asia (27.12.04)
* Algo se mueve bajo el Teide (23.09.04)
*
Seísmos tan destructivos como el de Lisboa en 1755 pueden sacudir la Península Ibérica cada mil años (22.09.04)
* Las autoridades temieron que la isla de La Tortuga hubiera desaparecido (22.09.04)
* Haití teme que la tormenta 'Jeanne' haya provocado la desaparición de la isla La Tortuga (21.09.04)
*
Alerta temprana de volcanes y tornados por infrasonido (21.03.03)
* Terremoto en Alhucemas (24.02.04)
* Un terremoto de 3,8 grados sacude Ripoll y Campdevànol, en la provincia de Girona (27.02.03)
*  Un fuerte terremoto deja al menos 158 muertos en el norte de China (25.02.03)
Estimación de los daños producidos en España por terremotos. Simulación de Escenarios Sísmicos. SES 2002 (15.01.03)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es