Seguridad Medioambiental
y Protección del Entorno
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Se anuncian medidas
urgentes para
ahorrar agua en España tras uno de los otoños más secos en 30 años
Medio Ambiente
aplicará acciones incluidas en el Plan Hidrológico derogado por el
Gobierno ante el bajo nivel de los embalses
España se
seca. La ausencia de lluvias durante el otoño ha provocado que los
embalses estén en sus cotas más bajas. Los niveles de agua de los
pantanos están entre los peores de los últimos ocho años. Medio Ambiente
asegura que todavía no se puede hablar de sequía y que hay que esperar a
primavera. «De todas maneras –continúan fuentes del ministerio– si la
tendencia se confirma, si no hay precipitaciones, habría que adoptar
medidas de ahorro». La media de aguas embalsadas es del 56 por ciento.
El reparto, como en todo, es desigual. La peor parte se la lleva el
sureste, y la mejor, el norte. Narbona, que se reúne mañana con los
presidentes de las cuencas hidrográficas, dice que no hay motivo para
alarmarse, pero anuncia medidas urgentes.
Si en los próximos meses los pluviómetros siguen marcando cero, el
Ministerio de Medio Ambiente deberá marcar las pautas de comportamiento
y los consumidores tendrán que acatar una serie de medidas de ahorro de
agua. El otoño ha sido seco. Tanto que se podría hablar de
precipitaciones nulas en casi todo el territorio nacional. Así, ninguna
cuenca ha alcanzado en los últimos meses los niveles de lluvia que se
habían logrado durante los últimos diez años. Fuentes del ministerio de
Cristina Narbona aseguran que «hablar de sequía ahora es demasiado
precipitado y que no hay que crear alarma, pero que si la tendencia
perdura, si en primavera sigue sin llover, habrá que tomar cartas en el
asunto».
La Cuenca del Segura, semiseca. Los embalses están al 56 por ciento de
su capacidad. Dicho así, no parece preocupante. Pero lo cierto es que el
dato corresponde a la media nacional. El reparto por cuencas
hidrográficas no es equitativo. La del Segura, al 15,2 por ciento de su
capacidad, o la del Júcar al 34,9 por ciento, están muy, muy alejados de
poder cubrir las necesidades de los consumidores. Esto, traducido al
lenguaje estival, significaría restricciones en los grifos.

Aunque
desde el Ministerio de Medio Ambiente se pide cautela, Cristina Narbona
ha anunciado ya una batería de actuaciones que se pondrían en marcha «en
caso de...». Entre las medidas contempladas está la instrucción a todas
las Confederaciones Hidrográficas para que preparen medidas. «El
Gobierno –dijo Narbona– hará los planes de sequía de cada una de las
Confederaciones, de acuerdo con la Ley del Plan Hidrológico Nacional que
tendrían que haber estado elaborados ya».
La ministra también ha convocado a la Federación Española de Municipios
y Provincias (FEMP) a una reunión urgente para instar a los alcaldes a
que adopten las medidas necesarias ante casos de ausencia de lluvia con
repercusiones en aspectos de contaminación.
Según Narbona, la situación en estos momentos «no es preocupante»,
aunque en el sureste de España algunos sectores sí están sufriendo ya el
impacto de la escasez de lluvias.
Aunque desde el ministerio se ha lanzado un mensaje de «tranquilos, hay
agua para abastecer a todos», el dato es uno de los peores de los
últimos ocho años.
El Instituto Nacional de Meteorología (INM) va más allá. Así, Eduardo
González, responsable de Meteorología del INM, asegura que «las
precipitaciones acumuladas en la mayor parte del territorio español
durante el primer tercio de año hidrológico (del 1 de septiembre al 10
de enero) se situaron por debajo de la media registrada en los últimos
30 años». Desde luego, es preocupante. Más si se tiene en cuenta a
finales de la semana, y según previsiones del INM, entrará otro
anticiclón en la Península Ibérica.
«No podemos decir qué pasará a largo plazo», aseguran fuentes del INM.
«Lo único que podemos afirmar –continúan– es que la sequía va a seguir
esta semana prácticamente en toda España. Las únicas zonas en la que
habrá precipitaciones serán el tercio norte peninsular y el archipiélago
canario. En el resto, nada».
Ante un horizonte tan poco alentador hay quien ha empezado a preparse
para lo peor. Una de las medidas que ya se han adoptado es la puesta en
marcha de un bombeo de 300 metros de altura en las aguas del río
Alberche, explica el subdirector de Recursos Hídricos del Canal. Si las
precipitaciones se retrasan, las siguientes actuaciones a seguir pasan
por una reducción de los caudales ambientales de los ríos, así como por
la utilización de aguas subterráneas.
Teniendo en cuenta que siete de las 15 cuencas hidrográficas de España
están por debajo de la mitad de su capacidad, las actuaciones de
urgencia y las medidas de ahorro –restricciones– podrían extenderse a
casi todas. Ahora, como dicen los regantes, sólo queda esperar. «Si la
primavera de la esquina nos quiere regalar lluvias, bien. Si no,
tendremos que limitarnos a abrir el grifo cuando nos digan», asegura un
regante murciano.
Fuente: La Razón
19.01.04