Seguridad Pública y Protección Civil
 |
|
| |
 |
|
|
La Policía aumentará el
control en trenes y metro y custodiará las sedes olímpicas hasta la
decisión en Singapur
El Ministerio del
Interior acordó el lunes la puesta en marcha de un plan especial, que
comenzó ayer y acabará el día 7, de refuerzo de la seguridad en
Cercanías, suburbano e infraestructuras vinculadas con Madrid 2012 tras
el atentado del sábado en La Peineta
Tras el
estallido de un coche bomba el sábado en el párking del Estadio Olímpico
de La Peineta, el Ministerio del Interior ha encargado a la Policía
Municipal la custodia de las sedes olímpicas y a la Nacional,
aumentar
los controles.
 |
|
Estadio de la Peineta |
Aquellos que toman el Metro o algún tren de Cercanías todos los días se
habrán dado cuenta de que hay una mayor presencia policial e
incluso habrán observado registros e identificaciones en los
andenes. El
Gobierno ha puesto en marcha un dispositivo especial de seguridad que
durará hasta que los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI)
decidan el próximo día 6 en Singapur si Madrid es o no la ciudad elegida
para organizar los Juegos Olímpicos de 2012. El estallido de un coche
bomba que explosionaron el pasado sábado miembros de la banda asesina
ETA ha hecho saltar todas las alarmas en el Gobierno central.
El terrorismo fue fiel a sus principios: sembrar el miedo y crear una
imagen de inseguridad. Fuentes de la candidatura olímpica de Madrid no
ocultan su preocupación por el asunto pero, de igual forma, sostienen
que «este país y esta ciudad, si algo ha demostrado, es que está
preparada para cualquier eventualidad que pueda surgir».
Protección presencial. El plan especial de seguridad afecta,
esencialmente, a las infraestructuras olímpicas y medios de transporte
de la capital y la región, según pudo saber este periódico. Este extremo
fue confirmado por fuentes del Gobierno regional y el Ayuntamiento de
Madrid, mientras que un portavoz del Ministerio del Interior «por
motivos de seguridad» prefirió no pronunciarse. El dispositivo que se
puso en marcha ayer se planeó el pasado miércoles después de que el
Ministerio del Interior convocase una reunión que asistieron
representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de la
Policía Municipal de Madrid, y en la que se encontraba el secretario de
Estado de Seguridad, Antonio Camacho. En esa reunión se acordó que los
efectivos de la Policía Municipal de Madrid se encargasen de la
protección de las infraestructuras olímpicas de la capital
manteniendo
un dispositivo presencial. Es decir, se trata de que los agentes estén
colocados todo el día en las instalaciones que les toque custodiar. El
objetivo de esta medida no es otro que el de intentar disuadir a los
asesinos en su intención de cometer algún atentado.
Por su parte, los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del
Estado incrementarán su presencia y el número de actuaciones en los
lugares que habitualmente controlan. Las fuentes consultadas precisaron
que los agentes pondrán especial celo en el control de los trenes y
estaciones de Cercanías, en el Metro, así como en los
intercambiadores
de transporte.
De igual forma, a lo largo de estos días de cuenta atrás hasta que los
miembros del COI tomen su decisión, los agentes incrementarán las
labores de inspección, control e identificación de sospechosos. Por
ello, se realizarán controles policiales de tráfico, se revisarán
bolsos, mochilas y fardos que puedan resultar sospechosos.
Expertos a fuerza de dolor. El Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad son
expertos, debido a la multitud de atentados terroristas que ha sufrido
la capital, en el manejo de situaciones críticas. El punto álgido, en el
que todos los servicios se graduaron con honores en dolor y efectividad,
fue el infausto 11-M. Después de esa funesta jornada, las dos
administraciones se pusieron de acuerdo para poner en marcha un plan
especial de seguridad en el Metro para tratar el problema de la
inseguridad y, a la vez, atajar la psicosis que se generó entre la
ciudadanía.
Entre las medidas más llamativas que se adoptaron destaca el incremento
de los controles e inspecciones de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad del Estado a los usuarios, como sucederá ahora, para tratar
de evitar que se volviese a repetir una catástrofe similar a la que
asoló a la capital el 11 de marzo de 2004. Otra medida que se adoptó fue
la obligación de los vigilantes de seguridad a llevar un peto de color
fluorescente.
Fuente: La Razón
30.06.05
Noticias relacionadas:
*
Suplemento
temático: Seguridad en Eventos Deportivos.