Seguridad Pública y Protección Civil
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Las autoridades
'engañaron' a la población durante una hora para poder poner en marcha
sus planes de crisis
El truco de la
sobrecarga se utilizó para poner en marcha los planes de crisis
La
versión inicial de que una sobretensión transitoria de energía eléctrica
era el origen del caos de los transportes registrado a primera hora de
la mañana dio a las autoridades una hora más para impedir que cundiera
el pánico, lo que les permitió poner en marcha planes detallados para
situaciones de emergencia.
En
ausencia de Tony Blair, Charles Clarke, el ministro del Interior, asumió
la responsabilidad de convocar una reunión de urgencia del Cobra, el
comité gubernamental de respuesta a las crisis, en una sala de reuniones
de las oficinas del gabinete ministerial, en el centro de Londres.
A partir de los informes y de los datos, en un principio
confusos, facilitados por altos cargos de la policía, de los
servicios de seguridad y de los expertos del Gobierno en temas de
resistencia, el comité empezó por examinar cuáles eran los poderes de
emergencia que era preciso invocar para hacer frente a la situación.
El plan estratégico de crisis de Londres, que había sido revisado
en abril por última vez, contiene procedimientos detallados para todo
tipo de contingencias, incluso la aplicación de la denominada operation
Sassoon, que implica la evacuación de la capital.
El atentado se clasificó como «incidente catastrófico», lo que otorgaba
a los ministros la facultad de paralizar el sistema de transportes,
disponer el acordonamiento de zonas urbanas y poner en marcha planes de
evacuación. Dicha clasificación implicaba asimismo que, a media tarde,
las comunicaciones intragubernamentales habrían quedado centralizadas.
El plan de crisis de Londres confiere a su alcalde, Ken
Livingstone, el papel de «actuar como la voz de Londres» para
proporcionar información a los habitantes de la ciudad. Sin embargo, el
alcalde estaba en Singapur para la elección de la sede de los Juegos
Olímpicos y tuvo que regresar a toda prisa.
En lugar del alcalde, el papel de tranquilizar a la opinión
pública recayó en Sir Ian Blair, el comisario jefe de la Policía
Metropolitana, que convenció a todo el mundo de que no se acercara nadie
al centro de Londres para permitir que los servicios de emergencia
realizaran su labor.
Evitar el pánico
Se han suscitado interrogantes acerca del origen del anuncio sobre la
sobretensión eléctrica que contribuyó a impedir que cundiera el pánico.
«Cuando oí que hablaban de una sobretensión me di cuenta de que se
trataba de una estratagema a efectos informativos», manifestaron fuentes
del London Underground [la empresa que gestiona el metro de Londres].
«Las tres estaciones afectadas [Liverpool Street, King's Cross y Edgware
Road] dependen de redes eléctricas independientes entre sí», añadieron.
«De acuerdo con los planes previstos, lo que no deseábamos era infundir
miedo a la gente.Lo último que uno quiere es ver a todo el mundo echando
a correr para alcanzar las calles».
Ha habido igualmente algunos interrogantes sobre el tiempo que la
policía tardó en montar una oficina central de víctimas dotada de una
línea telefónica de atención exclusiva para facilitar información
precisa a los familiares y amigos de las víctimas.No se vio tampoco que
los equipos médicos, con sus monos de protección de color anaranjado,
entraran inmediatamente en las estaciones afectadas de la red del metro,
sino que se demoraron hasta pasadas tres horas de los atentados.
La labor policial sí se ha visto facilitada por el funcionamiento de una
red exclusiva de comunicaciones digitales, denominada Airwave, cuya
instalación completa se terminó en diciembre pasado.La existencia de
esta red implica que, cuando las redes comerciales de teléfonos móviles
experimentan sobrecargas, la policía dispone de su propio sistema.
Desgraciadamente, el sistema no estaba ayer operativo para los servicios
de ambulancias, que no dispondrán de él hasta el año 2007.
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El apagón
informativo elimina las imágenes de los asesinados
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La
cobertura de los atentados contrasta con la realizada en España
con ocasión del 11-M
Mientras ayer mismo todavía era posible ver escalofriantes
fotografías –heridos o cadáveres desfigurados– «colgadas» en
Internet para ilustrar con todo lujo de detalles la masacre del
11-M en Madrid, las imágenes que llegaron a las televisiones
españolas procedentes del canal británico Sky News (Telecinco) y
agencias como Eurovisión, Reuters o APTN (Antena 3 y TVE), se
caracterizaron exactamente por lo contrario: ni sangre, ni
heridos –salvo muy contadas excepciones– ni cadáveres, ni
detalles del caos vivido en el centro de Londres. Sólo imágenes
fijas y lejanas –aéreas en su mayoría– de la labor policial y
sanitaria, salpicadas de vez en cuando con las impresiones de
algún testigo directo de la tragedia, coparon los informativos
especiales, más cerca de la asepsia de los que se emitieron con
la caída de las Torres Gemelas del 11-S que de los del 11-M.

Sensibilidad extrema. La cobertura de los canales y
agencias británicas, con la BBC, la televisión pública
británica, a la cabeza, contrastó con la ofrecida por las
cadenas españolas a raíz de los actos terroristas del 11-M o con
motivo de los atentados de ETA, hace ya más años, en las que se
abusó de los primeros planos. Tras la masacre de Madrid, las
cadenas españolas han modificado la línea de actuación en estos
casos después de las críticas recibidas sobre todo por parte de
los familiares de las víctimas. En este sentido, la BBC aprobó,
el pasado 24 de junio, a raíz de las impactantes imágenes que
llegaron del secuestro en el colegio ruso de Beslán, una
revisión de sus Pautas Editoriales –su código de trabajo–.

Esta revisión otorga potestad al encargado de los informativos
para «retardar» la emisión de informaciones consideradas
especialmente sensibles. Una portavoz de la cadena en Madrid
aseguró a este periódico que «la BBC evita mostrar cadáveres,
sangre o heridos», y añadió que «es la línea habitual; entra
dentro del código deontológico de la Corporación». A nivel
interno, TVE adoptó medidas similares tras la cobertura del
11-M. Según un portavoz de la cadena, de las imágenes que
llegaron sobre los atentados de ayer a través de las agencias
contratadas «algunas destacaban por su dureza pero fueron
suprimidas».
Ayer mismo comenzó el éxodo de periodistas a Londres. A-3,
incluso, modificó la parrilla prevista para hoy para incluir un
especial de «Ruedo ibérico» (09:00). La cadena, que ha enviado a
tres equipos de enviados especiales, amplía, además, la duración
de «Las noticias de la mañana». Tele 5, por su parte, desplazó a
Jon Sistiaga y al presentador de «Informativos 14:30» Hilario
Pino. TVE reforzó su presencia en Londres con dos nuevos
equipos, que acompañarán a Enrique Peris y Luis Pérez.
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Fuentes: La Razón
El Mundo
Belt Ibérica S.A.
08.07.05
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Especial Atentado 11-M.
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11-S. Operación global contra el
terrorismo: El análisis de los profesionales
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Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad.
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Especial:
Terror en Londres
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