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Las aseguradoras rechazan
asumir pólizas de vida en actos terroristas
Los atentados de
Londres y de Madrid han incrementado las reticencias de las
reaseguradoras extranjeras para cubrir riesgos en España
Los
atentados terroristas masivos están transformando el sector asegurador
en todo el mundo y también en España. Las compañías internacionales de
reaseguros rechazan seguir asumiendo seguros de vida en caso de atentado
terrorista en España tras el ataque del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Y
sin reaseguro internacional, el coste es tan elevado para las compañías
nacionales que el sector privado asegurador ha solicitado al Gobierno no
seguir asumiendo estas pólizas.
El Ministerio de Economía ha aceptado y, a partir de 2006, la cobertura
de este tipo de riesgos será responsabilidad del Consorcio de
Compensación de Seguros, una entidad pública adscrita al departamento
que dirige Pedro Solbes.
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Este consorcio asegurador estatal se nutre fundamentalmente de los que
se aplican en los millones de pólizas que contratan los españoles cada
año.
«El sector asegurador nos lo ha pedido por el daño económico que pueden
sufrir en sus cuentas ante las nuevas formas de terrorismo masivo,
nuclear o químico o bacteriológico», explicó a este diario el director
del Consorcio de Compensación de Seguros, Ignacio Marchetti.
Las aseguradoras privadas han aceptado hasta ahora afrontar el coste en
operaciones puntuales de la banda terrorista ETA y parte de los, en su
mayoría, humildes trabajadores y estudiantes que se encontraban el 11 de
marzo en los trenes de Cercanías de Renfe atacados en Madrid.
Pero el riesgo es cada vez mayor de que haya atentados aún más masivos o
contra un elevado número de personas de más alto perfil económico y, por
tanto, con cuantiosos seguros de vida contratados.
La destrucción, por ejemplo, en España de un avión cargado de altos
ejecutivos de empresa, todos ellos habitualmente dotados de seguros de
vida de alto capital, podría ser una catástrofe multimillonaria para el
sector asegurador. También en caso de un eventual atentado con armas de
destrucción masiva o nucleares contra un gran número de ciudadanos.
Decisión del Gobierno
El Ministerio de Economía ve razonable este temor y ultima un proyecto
de ley que podría llegar al Consejo de Ministros antes de las vacaciones
de agosto, según espera Marchetti. Posteriormente, una vez aprobada la
ley por las Cortes, será necesario un reglamento de desarrollo «de modo
que el sector deje de asumir estos seguros en 2006», afirma el
responsable del Consorcio. Los recientes atentados en Londres no han
hecho sino acrecentar la inquietud del sector privado por este asunto.
Hasta ahora, esta entidad pública empresarial se hace cargo de todos los
daños materiales y también personales cubiertos por seguros de
accidentes, pero no los de vida. Por ejemplo, el Consorcio se ha hecho
cargo en el 11-M de las indemnizaciones por fallecimiento a cargo del
seguro de accidentes de Renfe. O también por el de personas que habían
pagado el transporte de cercanías con tarjeta de crédito que cubría
muerte por accidentes.
Pero no ha sufragado seguros de vida de los afectados, como el habitual
de pago de hipotecas pendientes en caso de fallecimiento. Estos seguros
de vida han tenido que ser pagados por las compañías de seguros.
Dada la modestia de la mayoría de ellos, el Consorcio no cree que haya
sido un alto dispendio para el sector. Pero el futuro es incierto y cada
vez hay más españoles con seguro de vida para el pago de la hipoteca. O
empresas que cubren un seguro de riesgo de fallecimiento de sus
empleados, no sólo los de alta dirección.
Se estima que en España hay contratados seguros de este tipo por un
valor que ronda los 600.000 millones de euros.
Marchetti cree que el consorcio estatal habría terminado asumiendo este
riesgo tarde o temprano como consecuencia del atentado del 11 de
Septiembre de 2001 en Nueva York, «pero qué duda cabe que nuestro 11-M
ha acelerado el proceso para que el sector asegurador nos lo pidiera
tras encontrarse con la reticencia de los reaseguradores
internacionales». Fuentes de Unespa admitieron el problema a este diario
y subrayaron que, «sin reaseguro, las primas en las pólizas serían mucho
más elevadas», porque lo habitual es que las compañías reaseguren su
riesgo en el mercado internacional para poder hacer frente a los
siniestros. Por tanto, «la fórmula del Consorcio de Compensación da
garantía y estabilidad al sistema», afirman en la patronal del sector.
El responsable del Consorcio aseguró que la asunción de este nuevo
riesgo, que se extenderá también a los seguros de vida afectados por
inundaciones o terremotos, no preocupa a su entidad.«Actualmente
disponemos de reservas para afrontar catástrofes por valor de 3.015
millones de euros», aseguró Marchetti, lo que supone dinero para 100
atentados como el del 11 de Marzo (ver información adjunta). Incluso
cree que, dado el saneamiento de su entidad, será posible recortar a la
mitad el recargo del que se nutre el Consorcio en el futuro. Pero
Ignacio Marchetti apunta la cautela de que puede haber atentados masivos
mucho más costosos que el de Madrid. El grupo reasegurador Swiss Re ha
estimado en hasta 39.000 millones de euros el coste del ataque contra
las Torres Gemelas el 11 de Septiembre.
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El 11-M costó 38 millones al Consorcio |
El Consorcio de Compensación de Seguros cifra en 38 millones de euros el
coste de las indemnizaciones tras el atentado del 11 de Marzo en Madrid.
«Es un récord en daños personales, nunca habíamos tenido que afrontar un
gasto de esta magnitud», afirma el director de este organismo público,
Ignacio Marchetti.
En total, el Consorcio estatal ha abierto 1.262 expedientes, de los que
192 corresponden a fallecimientos y los restantes 1.009 a lesiones de
distinta consideración. De esta cifra, se ha pagado ya la mayor parte,
«aunque en algún caso de afectado extranjero no ha sido aún posible
encontrar a familiares para el pago», explica el responsable del
Consorcio asegurador.
También se han abierto 61 expedientes correspondientes a daños
materiales, de los que hay 17 vehículos, 36 corresponden a viviendas y
oficinas, siete a efectos personales (ropa, móviles) y uno a Renfe. La
empresa ferroviaria estima que el coste de reparaciones en las
estaciones afectadas ascendió a 596.756 euros y, en reparaciones y
gastos derivados de trenes afectados, a 1.504.986.
Se da el caso de que el Consorcio asegurador estatal no ha atendido el
pago de los trenes, «porque Renfe no disponía de póliza en vigor para
ello», explica Ignacio Marchetti.
Fuentes oficiales del grupo ferroviario declinaron comentarios en este
sentido y se remitieron a la compañía Mapfre, su empresa aseguradora.
En un informe distribuido el pasado día 5, la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advertía a las empresas de
la necesidad de suscribir pólizas contra actos terroristas y lamentaba
que ni siquiera en Estados Unidos se ha cubierto al 50% de las que
razonablemente podrían sufrir los efectos de atentados terroristas.
Por otra parte, instaba a buscar pactos entre el sector público y el
privado para abordar el problema del coste del seguro y recomendaba
particularmente seguir los ejemplos de países como Estados Unidos, Reino
Unido, Francia, Australia o España. En su opinión, «la intervención del
Estado puede ser necesaria si la capacidad del sector privado se revela
insuficiente, para restablecer o mantener la oferta de seguros a un
precio asequible». |
Un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid estima que
los atentados del 11-M tuvieron un coste económico de 211 millones de
euros, informa Europa Press. El capítulo de mayor coste es el de las
indemnizaciones a las víctimas, que asciende a 134 millones de euros. De
esta cantidad, el 41% corresponde a las indemnizaciones de la Ley de
Solidaridad que se gestiona desde el Ministerio del Interior. A
resarcimiento de daños se han destinado 29 millones; la Comunidad de
Madrid adjudicó 4 millones a los fallecidos; el Consorcio de
Compensación de Seguros suma 37 millones entre indemnizaciones pagadas y
previstas; la Seguridad Social 2,76 millones por accidente en el
trayecto al trabajo y los seguros privados 5,62 millones de euros.
Fuente: El Mundo
11.07.05
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