Seguridad Pública y Protección Civil
 |
|
| |
 |
|
|
Castilla-La Mancha cree
que el incendio quedará controlado hoy gracias a un 'macrocortafuegos'
Del incendio que
acabó con la vida de 11 personas y con más de 12.000 hectáreas de bosque
de pinos en la provincia de Guadalajara sólo queda un frente abierto, el
que está entre las poblaciones de Selas y Cobeta.
Los servicios
antiincendios esperan tenerlo controlado a lo largo de la jornada,
según la Consejería de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha.
Para
ello, se ha abierto un 'macrocortafuegos' que rodea la zona de
una longitud de ocho kilómetros y una anchura de 80 metros, unas medidas
mucho mayores de las habituales.
También se cuenta con
la previsión meteorológica. Se espera viento flojo de dirección
Noreste a Sur-Sureste, hacia el área del incendio, que "devolverá el
fuego a la zona quemada", según el Centro de Coordinación de
Operaciones, lo que hará más fácil el control de las llamas.
El Centro de
Coordinación, constituido el pasado domingo para combatir este incendio
entre las administraciones regional, nacional y provincial, "es más
optimista" sobre el desarrollo de los trabajos de extinción, ya que,
aunque siguen activos dos focos, están controlados.
Los
medios que combatían esta mañana el fuego eran 23 retenes, dos
dotaciones de bomberos, 19 unidades de maquinaria pesada, dos cisternas
de agua y una unidad meteorológica. Desde las 8.00 horas, también se
cuenta con 19 aviones, hidroaviones y helicópteros. Un total de 250
personas trabajan en la extinción.
Por otro lado, los alrededor de 150 habitantes de la localidad alcarreña
de Cobeta que fueron evacuados el lunes a Molina de Aragón, podrían hoy
regresar a sus hogares. Estas personas, que fueron trasladadas, por
precaución, alrededor de las 21.00 horas del lunes, han pasado la noche
repartidos entre una escuela hogar, un colegio público y una residencia
de Molina de Aragón.
En otra zona, Maranchón, decenas de vecinos todavía trabajaban durante
la pasada noche con ramas de árboles o de tomillo para sacudir los
rescoldos del fuego, con quejas continuas por falta de medios. El
paisaje se ha convertido en una escenario desolador, una especie de
cráter volcánico tan negro como el luto de esta comarca.

La barbacoa mal
apagada de unos excursionistas, cuyas llamas fueron avivadas por el
viento y que fue encendida a pesar de las advertencias, ha llenado de
lamentos el noreste de Guadalajara. Además de los fallecidos, se han
quemado más de 12.000 hectáreas de pino forestal, robledales, cereal y
pastos, de las que 2.400 pertenecen al Parque Natural del Alto Tajo.
Según las asociaciones ecologistas, este incendio es la mayor catástrofe
ecológica ocurrida en Guadalajara.
|
Castilla-La
Mancha aceptó la colaboración de dos hidroaviones
franceses y rechazó los de Madrid para la sofocación del
incendio de Guadalajara |
El incendio que ha quemado
más de 12.000 hectáreas en la provincia de Guadalajara desde el
pasado sábado continuaba a las ocho de esta mañana con dos focos
activos cerca de las poblaciones de Selas y Ablanque, segun
informaron fuentes de la consejería de Medio Ambiente de la
Junta de Castilla-La Mancha. El incendio, además de la
tragedia de la muerte de once personas, ha destapado la
falta de coordinación de las autoridades de la Junta. El
Gobierno de Castilla-La Mancha aceptó el pasado domingo, un día
después de iniciarse el pavoroso incendio, la colaboración de
dos hidroaviones franceses para la extinción del fuego de la
Cueva de los Casares. A lo largo de esa jornada, la Comunidad
Autónoma de Madrid estuvo ofreciendo su colaboración de todo
tipo de medios, pero de forma "diplomática" las autoridades
manchegas dieron largas a este ofrecimiento, que finalmente no
llegaron a aceptar, según ha admitido un portavoz de la Junta a
este periódico.
El incidente que tuvo que soportar la vicepresidenta del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, cuando los vecinos
de la zona la abuchearon por la falta de medios para extinguir
el incendio, fue motivado precisamente por la falta de
coordinación de las consejerías y de su presidente,
José María Barreda, que conocía el deseo de colaboración de
numerosas provincias y comunidades, pero que finalmente rechazó.
La pregunta es de perogrullo: ¿cómo la Comunidad de Castilla-La
Mancha puede aceptar la colaboración de dos hidroaviones
franceses que procedían de sus bases a varios centenares de
kilómetros del incendio y "aparcar" la colaboración de la
Comunidad de Madrid?
El hecho de que ambas comunidades estén gobernadas una por el PP
(Madrid) y la otra por el PSOE (Castilla-La Mancha) ha podido
contribuir a la magnitud de este incendio, cuya gravedad exige
conocer las reponsabilidades políticas de las autoridades de
Castilla-La Mancha.
Efectivos terrestres
Los efectivos terrestres han continuado luchando contra el fuego
durante toda la noche y se han organizado turnos que han
trabajado en levantar un cortafuegos de 8 kilómetros de
longitud y entre 40 y 50 metros de ancho para controlar las
llamas, añadió la misma fuente.
Los medios aéreos han ido incorporándose a las tareas de
extinción con las primeras luces de la mañana.
La previsión inmediata del viento es que será "flojo del
sureste", lo que puede permitir que las tareas de extinción del
fuego sean más efectivas y se pueda comenzar a controlar las
llamas a lo largo del día, precisaron las mismas fuentes.
Asimismo, anunció que se esta valorando si los 150 vecinos de
Cobeta, que anoche fueron evacuados de sus casas ante la
cercanía del incendio, puedan regresar a sus hogares en las
próximas horas, si se mantiene la actual evolución del fuego.
Por otra parte, los medios terrestres que trabajan en la
extinción del incendio han abierto un cortafuegos de ocho
kilómetros y entre 50 y 80 metros de ancho, cuando lo normal es
que tengan unos seis metros de ancho, durante la noche, desde la
localidad de Selas a la de Cobeta.
Asimismo, la consejería de Medio Ambiente de la Junta de
Castilla-La Mancha informó de que un total de 19 medios aéreos
trabajan desde las 8.00 horas de hoy en la zona del incendio.
Según informaron fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, en
la extinción del incendio trabajan dos helicópteros Kamov,
cuatro aviones de carga en tierra, seis hidroaviones, un avión
de coordinación y seis helicópteros. |
|
Los
vecinos de Guadalajara denuncian su abandono ante el incendio
que acabó con once vidas |
Los habitantes de
algunos pueblos rechazaron la evacuación y estuvieron horas
trabajando solos contra el fuego - Las llamas obligaron anoche a
desalojar Cobeta y se encaminaban al corazón del Alto Tajo
No había agua. Los pocos vehículos que trabajaron las
primeras horas se perdieron en un laberinto de caminos sin nadie
que los guiara. En algún pueblo los bomberos tardaron ocho horas
en llegar. No hubo casi avionetas.
«Si no es por el viento arde todo el pueblo. Los bomberos no han
salvado esto», explica un vecino de Ciruelos. Lágrimas de
impotencia y quejas, muchas quejas de sus habitantes. «Nos han
dejado tirados, nadie se ha preocupado de nosotros», repiten,
cuando el paisaje era ya irremediablemente ceniza, humo y madera
quemada.
De las palabras de los
vecinos se desprenden tres ideas: hubo pocos medios para apagar
el incendio; hubo improvisación y desconcierto en las primeras
horas; hubo un viento tan veloz que propagó el fuego más rápido
de lo que las ideas funcionaron. Sólo el trabajo conjunto de los
habitantes de los pueblos y de los miembros de los medios de
extinción evitó que algunas poblaciones no sean ahora un saco de
polvo.
¿Qué pasó cuando se
avistó el fuego? En todas las poblaciones el humo sirvió de
señal de alarma. Los vecinos de Luzón, Ciruelos del Pinar o
Santa María del Espino llamaron rápido a la Guardia Civil, al
mediodía, para avisar del, entonces, peligro lejano. La
situación era más grave en Cuevas de los Casares, donde llegaron
bomberos en treinta minutos, según explica el alcalde de Riba de
Saelices, y en más de dos horas, según algunos vecinos. «Si
llegamos diez minutos antes habíamos apagado nosotros el fuego»,
cuenta uno de las primeras personas que se enfrento a las
llamas.
Desde ese instante, una
cadena de despropósitos e infortunios consiguió que el fuego se
comiera miles de hectáreas en cuestión de horas. «Los bomberos
se perdían y no encontraban los caminos para acceder al fuego»,
cuentan vecinos de Ciruelo. El problema fue que por un lado la
Guardia Civil se encargaba de evacuar todas las poblaciones y,
por otro, los miembros de los equipos de extinción se
encontraban localidades vacías, en las que hay un laberinto de
caminos y en las que nadie quedaba para guiarlos. Eso, al menos,
pasó durante horas, ya que los vecinos, viendo que las llamas
arrinconaban sus casas decidieron hacer caso omiso a las
autoridades y volver a sus pueblos para ayudar a apagar el
incendio o a guiar a los bomberos. «Vino la Guardia Civil a
echarnos y les dijimos que no nos íbamos. Decidimos quedarnos
para hacer cortafuegos con nuestros tractores y poder guiar a
los retenes», cuenta una vecina de Tobillos. Otros, como Miguel,
un vecino de avanzada edad de Ciruelos, se quejaba de que no se
dejaran aconsejar por las personas que conocían la zona. «No nos
dejaban que les explicáramos cómo sortear los caminos».
En lo que casi todos
coinciden es en que los medios de extinción fueron escasos o
inexistentes. «Hasta las once de la noche estábamos sólo
trabajando los vecinos, haciendo cortafuegos. No se veían ni
avionetas ni helicópteros. Estábamos solos». Esta frase, este
relato, es el más extendido entre todos los vecinos. Casi ocho
horas en las que lucharon palas y tractores contra un fuego
devastador.
Riba de Saelices.
Un grupo de vecinos salió, al ver las llamas, a sofocar el
incendio. «Vimos que el fuego era muy fuerte y nos retiramos».
Se quedaron junto a los primeros retenes a ayudar en las tareas
de extinción. El viento jugó a su favor y, a pesar de ser la
localidad más cercana al primer foco, hizo que el fuego se
alejara.
Sin embargo, fue allí
cerca, en el valle de Los Milagros, donde once personas
perdieron la vida. Una trampa mortal que actuó como la explosión
de una bombona de gas butano. La falta de oxígeno en el valle,
la parte baja, hizo que las llamas subieran de golpe y atraparan
a dos vehículos y un coche de bomberos que quedaron calcinados.
Sólo una persona sobrevivió al infortunio. Lo último que es
escuchó fueron pequeñas bombas de agua que explotaban, creen,
como último recurso, para intentar evitar que el fuego no les
devorase. Sus cuerpos se encontraron horas después.
Luzón. Las llamas
cercaron la localidad. A última hora del domingo los vecinos
trabajaban a destajo, casi en solitario, con el fuego. «Tenemos
heridas en las piernas y el humo en todo el cuerpo, pero no nos
vamos», explicaban. Fue una de las poblaciones en las que
decidieron no evacuar para poder salvar sus casas. La
indignación con lo ocurrido era general. «No tenían que haber
muerto esos chicos, ni haberse quemado los pinares si se hubiera
trabajado bien», contaba Martín, un hombre que junto a su
«máquina» consiguió hacer un cortafuegos en la montaña.
Ciruelos. El
pueblo fue evacuado en cuatro ocasiones. «Llegamos a media tarde
y los miembros de los equipos de extinción estaban en la plaza
sin hacer nada, decían que corrían peligro. Les dije que así no
se apagaba un fuego y que iría yo sólo a luchar para que las
llamas, que estaban a metros de las casas, no entraran en el
pueblo. Entonces, todos se pusieron a trabajar. El incendio
alcanzó las ramas de algunos chalés», cuenta Jesús López, el
alcalde, que, sin embargo, cree que «más que falta de medios
hubo un viento que convirtió el fuego en intratable».
Tobillos. La
Guardia Civil ordenó desalojar pero sólo lo hicieron ancianos y
niños. «Nos quedamos para poder guiar a los coches ya que se
perdían en estos caminos», cuenta una vecina. Hasta las once de
la noche no vino ningún bombero y sólo vimos una avioneta»,
explica.
A última hora de ayer,
se había desalojado el municipio de Cobeta. Continuaba un frente
abierto, el que afecta a los términos municipales de Selas y
Ablanque y Cobeta, aunque los técnicos que trabajaban en la zona
eran optimistas porque las previsiones apuntan a que el viento
va a amainar en las próximas horas, lo que evitaría que
penetrara en el auténtico corazón del Parque Natural del Alto
Tajo. |
Fuentes: El Mundo
Estrella Digital
La Razón
Belt Ibérica S.A.
19.07.05
Experto: Once muertos son demasiados, por
Rafael Vidal (19.07.05)
Noticias relacionadas:
*
El Gobierno estudia un cambio legal urgente para
prohibir hacer fuego en el monte (19.07.05)
*
Mueren al menos 11
personas durante las labores de extinción del
incendio de Guadalajara (18.07.05)
*
Planes de guerra contra el fuego (13.07.05)
*
Los incendios se apagan en invierno (30.06.05)
*
Preparados para el fuego: simulacro de incendio forestal en Tenerife
(28.06.05)
*
La
sequía obliga a adelantar en 15 días el operativo máximo contra
incendios en Castilla y León (17.06.05)
*
Satélites
en la lucha contra el fuego (14.06.05)
*
Una
red de sensores toma el puso a un bosque (08.06.05)
*
Un
proyecto europeo crea equipos robotizados para detectar y combatir
incendios (03.06.05)
* El
Gobierno presenta el Plan Especial de Prevención de Incendios Forestales
2005 (02.06.05)
*
Los ojos que vigilan la tierra (17.01.05)
*
Agentes del Seprona patrullan por los montes
madrileños para evitar que los excursionistas hagan fuego (03.08.04)
*
Portugal recurre a la ayuda europea para combatir
los incendios forestales (30.07.04)
|