Seguridad Pública y Protección Civil
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Muere un vigilante y
desaparece otro en un incendio provocado en la Hacienda guipuzcoana
El diputado general
de Guipúzcoa asegura que los indicios apuntan a que el fuego es
consecuencia de la delincuencia habitual y no de un acto terrorista
Un
vigilante ha fallecido y otro ha desaparecido en el incendio
intencionado que se registró la pasada noche en el edificio
principal de la Hacienda Foral de Guipúzcoa de San Sebastián, donde se
comprobó que las alarmas y cámaras de seguridad fueron manipuladas desde
el interior del inmueble.
El
fallecido, según fuentes de la investigación es Florencio Parra Barrios,
de 41 años y residente en Rentería (Guipúzcoa), uno de los dos
vigilantes que trabajan por la noche en la sede de Hacienda. La
Ertzaintza trata de localizar al otro trabajador, que, por el momento,
se encuentra desaparecido y sobre el que se ha dictado una orden de
busca y captura.
El
incendio comenzó hacia las 22.50 horas de anoche en la torre ubicada en
el número 2 del paseo de Errotaburu de San Sebastián, un edificio de
once plantas en superficie y otras cuatro subterráneas, donde se
inició en fuego en varios focos, algunos de ellos en las plantas
situadas bajo tierra y otro en el cuarto piso.
Intencionado
La
existencia de varios puntos de origen del fuego y el hecho de que se
comprobara que las cámaras de seguridad y las alarmas fueron
desactivadas desde el interior del edificio han llevado a los
investigadores a concluir que el incendio fue provocado, según
confirmó en una rueda de prensa el diputado general de Guipúzcoa, Joxe
Joan González de Txabarri.
Además, más de 300 monitores de ordenador, algunos coches oficiales
aparcados en las plantas subterráneas y material informático del
edificio presentan destrozos que, según el concejal delegado de
Seguridad Ciudadana de San Sebastián, Ernesto Gasco, fueron efectuados
antes de que se declarase el incendio.
El diputado general aclaró que todo apunta a la que lo ocurrido es
obra de la delincuencia habitual y no consecuencia de un acto
terrorista porque la forma de actuar ha sido "elemental, casera y
rudimentaria".

Aparición del cadáver
El fuego afectó inicialmente a los garajes, sótanos y
dependencias subterráneas del inmueble, por lo que varias dotaciones
de los bomberos trataron de controlar las llamas. Sin embargo, hasta las
cuatro de la madrugada no se encontró el cuerpo de uno de los dos
vigilantes de la empresa Sabico que habitualmente realizan la vigilancia
del edificio.
El cuerpo fue localizado "semivestido" en los vestuarios situados junto
a la zona blindada donde se controlan las cámaras de seguridad.
Por el momento, se desconocen las causas que provocaron su fallecimiento
y el diputado general de Guipúzcoa opinó que la autopsia que se le
practicará podría aportar "datos reveladores".
González de Txabarri añadió al respecto que hubo "alteraciones
importantes" en los turnos de los vigilantes "no comunicadas" a sus
responsables y aclaró que uno de los guardas debía entrar a trabajar a
las tres de la tarde de ayer y podría haber prolongado su tarea un turno
más, mientras que el segundo debería haberle relevado a primera hora de
la mañana.
Vecinos del barrio de Errotaburu, donde se ubica la torre de Hacienda,
una de las más altas de la ciudad, explicaron que cuando llegó la
Ertzaintza tras declararse el incendio, pasadas las 23.00 horas,
alertaron a los agentes de que en el inmueble trabajaban dos vigilantes
por las noches y que no observaban ninguno de los movimientos habituales
de los guardas de seguridad.
El fuego se reavivó
Hacia las 10.30 horas, cuando ya parecía controlado el incendio aunque
aún había mucho humo en el interior del inmueble, se localizó otro foco
en la séptima planta del edificio donde, según precisó un empleado de la
Hacienda guipuzcoana, se ubica el despacho del diputado para la
Fiscalidad y las Finanzas, Juan José Mujika, y de los directores del
departamento.
En pocos minutos las llamas salían por las ventanas que dan a la calle
Usurbil, por lo que cinco dotaciones de Bomberos de Guipúzcoa y de San
Sebastián intervinieron con grúas y mangueras para sofocar el fuego. Los
Bomberos no han podido determinar si el foco de la séptima planta se
transmitió desde el sótano a través de algún conducto o no fue detectado
durante la noche.
Actualmente este foco está ya controlado aunque los Bomberos
trabajan en todo el edificio para evitar que se reaviven las llamas,
mientras que la Ertzaintza mantiene acordonada la zona, donde se
agruparon numerosos trabajadores de esta torre y la situada frente a
ella, ya que no podían acceder a sus puestos de trabajo.
Fuente: El Mundo
13.06.05
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