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Miércoles, 2 de marzo de 2005


Seguridad Pública y Protección Civil

Las empresas podrán ‘adoptar’ islas de Maldivas arrasadas por el ‘tsunami’

Naciones Unidas ha ideado un instrumento innovador de cooperación humanitaria, mediante el cual el sector privado podrá ‘adoptar’ islas del archipiélago de las Maldivas para su reconstrucción.

 

La reacción internacional a la catástrofe provocada por el tsunami que azotó el sudeste asiático a principios de enero se ha concretado en mil y una formas de ayuda a las víctimas: cooperación humanitaria de la comunidad internacional, macroconciertos benéficos, subastas televisivas o donaciones de estrellas del deporte y la música. La última iniciativa, y quizá la más original, es la que ha puesto en marcha el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) en las islas Maldivas. El objetivo es reconstruir los miles de hogares que resultaron dañados o arrastrados, y el instrumento para conseguirlo es ofrecer “en adopción” al sector privado 22 de las 1.200 islas que forman el archipiélago.

Ayuda insuficiente

El tsunami asoló las Maldivas, al sur de la India, y mató a 108 personas, destruyó 20 centros turísticos y borró literalmente del mapa pequeñas islas coralinas deshabitadas. Pese a que estas islas escaparon al tipo de devastación y cifras de muertes sufridas por Indonesia, Sri Lanka e India, su Gobierno ha afirmado que el desastre ha retrasado el desarrollo del país en 20 años. Se estima que un tercio de sus 300.000 habitantes resultaron afectados, trece de las 200 islas habitadas tuvieron que ser abandonadas y 53 quedaron gravemente afectadas. Según el último informe del Gobierno maldivo, las pérdidas sufridas por el país ascienden a 754.000 euros y se calcula que la recuperación total de las zonas turísticas no se hará realidad hasta dentro de tres años.

Los fondos aportados hasta el momento por los países donantes han sido insuficientes. Ahora, las empresas o donantes privados pueden sumarse al programa Adopte una isla, centrado en la reconstrucción de hogares. Las adopciones cubrirían el costo de la compra y el envío de materiales esenciales con cemento, acero, madera y zinc. Además, mediante el programa se establecerían y sufragarían equipos de reconstrucción de la isla, lo que generaría oportunidades de ingresos para muchos habitantes.

La adopción más costosa (3,3 millones de euros) permitiría que más de mil personas reconstruyeran sus hogares y regresaran a ocuparlos. En el otro extremo de la escala, con 71.000 euros se ayudaría a 58 familias a reparar sus viviendas. Según Moez Doraid, representante del PNUD en Maldivas, la iniciativa ha generado gran interés en el sector privado, y varias empresas se han compremetido ya a adoptar una isla. “Cientos de comunidades en las Maldivas están aterradas por el mayor desastre natural que jamás haya afectado a la nación. Al adoptar una isla, los donantes de la iniciativa están enviando un mensaje directo de solidaridad y esperanza a la población de las Maldivas”, añade Doraid.

Enfoque empresarial para la ayuda humanitaria
El Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) ha puesto en marcha, con carácter general, otra iniciativa de cooperación dedicada al sector privado: se trata de la Alianza Empresarial para Casos de Emergencia (COPE, en sus siglas en inglés), que se propone hacer corresponder los ofrecimientos de asistencia de las empresas con las necesidades de los países en situación de emergencia, comenzando por la región del Océano Índico devastada por el tsunami.

COPE permite que las empresas, con su enfoque de negocios y su competencia técnica, desempeñen una función decisiva en las crisis y la recuperación de desastres en todo el mundo y puedan convertir en realidad la visión de la responsabilidad cívica de las empresas a nivel mundial, esbozada en el Pacto Mundial de las Naciones Unidas.

La iniciativa determina las necesidades concretas de los países afectados en materia de vivienda, infraestructura, creación de empleo, logística, gestión de desechos, etcétera, permitiendo así que las empresas puedan ofrecer donaciones en especie que se corresponden con las necesidades sobre el terreno. Según el PNUD, las contribuciones en efectivo constituyen el medio más eficaz para ayudar a los países afectados en sus actividades de reconstrucción, aunque las empresas también pueden realizar una gran labor con aportaciones en especie que abaraten las tareas de cooperación.

Fuente: Expansión
25.02.05

* Suplemento temático: Tsunami

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