Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Seguridad
 |
|
| |
 |
|
|
Emboscadas en una Falluja
virtual
El Pentágono usa
simuladores para entrenar a los soldados a sobrevivir ataques contra los
vulnerables humvees. Lockheed Martin tuvo que desarrollar un producto en
sólo tres meses ante la sangría en Iraq
A sólo 40
kilómetros de Disney World, capital mundial de la felicidad
manufacturada, centenares de ingenieros de Lockheed Martin diseñan
productos de alta tecnología para ganar una guerra lejana. Una de
sus últimas invenciones es el Virtual combat convoy trainer,un
simulador para entrenar a los soldados desplegados en Iraq y
Afganistán a sobrevivir a las emboscadas contra los
humvees, los vulnerables todoterrenos en los que patrullan.
Richard Wensley, miembro del equipo que concibió el aparato, explica
orgulloso que el Pentágono, acuciado por las mortíferas acciones de los
insurgentes, les pidió el año pasado tener listo el simulador en tres
meses, una cuarta parte del tiempo normal que exigen estos productos.
La urgencia del encargo puso en evidencia la alarma en Washington y
la falta de previsión antes del conflicto bélico. La mayoría de
humvees no estaban blindados ni se elaboraron tácticas previas para
defenderse de ataques.
Los técnicos de Lockheed Martin trabajaron día y noche para cumplir el
compromiso. El resultado fue un simulador que reproduce con gran
fidelidad las polvorientas calles de Falluja o de cualquier otra
población del triángulo suní. El ejército estadounidense dispone ya de
decenas de ellos para adiestrar a sus tropas.
El
conductor puede entrenarse en el manejo del humvee en ambiente hostil,
ya sea por acción del enemigo, baja visibilidad, fallo mecánico o
condiciones del terreno. El soldado responsable de la ametralladora
montada sobre el chasis prueba sus reflejos ante los ataques
imprevistos que surgen por el camino. Otros compañeros pueden usar
sus armas ligeras para repeler la agresión. Los soldados aprenden a
anticiparse a emboscadas, a esquivar coches bomba o a salir airosos de
otras situaciones. El simulador otorga puntos para calificar la
habilidad y puntería. Entre sus prestaciones figura la posibilidad de
organizar convoyes de transporte, de repartir de la manera
más eficaz los vehículos de carga y de protección.
Lockheed Martin, un gigante de la industria de defensa que emplea
a 130.000 personas, posee una larga experiencia en simuladores.
Además de los que usa para entrenar a los pilotos de sus aviones,
como los cazabombarderos F-15 y F-16, fabrica también réplicas de
laboratorio para enseñar a conducir camiones de gran tonelaje y tanques
como el M1A1 Abrams. "La ventaja es que podemos poner al conductor en
situaciones que serían impensables para ensayar en la vida real
-subraya Wensley-. Además, cada milla recorrida por un tanque viene a
costar 150 dólares, mientras que en el simulador sólo cuesta uno o dos
dólares. Y evitamos los accidentes". Todo lo que no sea guerra, es
simulación, se lee en una de las pancartas automotivadoras que
adornan la pared. Otro mural tiene un tono más patriótico y define a
Lockheed Martin como el arsenal de Estados Unidos para los valientes.No
falta una gran bandera estadounidense.
"La diferencia entre un videojuego y un simulador es que éste es de
verdad para entrenarse, por para divertirse, y que te devuelve una
información útil", asegura el piloto e instructor israelí Evan Vitkon,
cuya empresa, Simigon, posee un acuerdo de cooperación con Lockheed
Martin en esta tecnología.
Vitkon
se encarga de mostrar a la prensa el simulador para el humvee y el del
Joint strike fighter, el futuro cazabombardero polivalente
estadounidense, bautizado como el F-35. Para Vitkon, el entrenamiento en
el simulador es muy importante, porque convierte ciertas reacciones en
actos reflejos. "Nada puede cerrar la brecha que existe entre el vuelo
real y el entrenamiento (virtual), pero la experiencia nos dice que,
ante una emergencia, el piloto repetirá instintivamente lo que aprendió
en el simulador -afirma el técnico israelí-. La alta tecnología nos
ayuda a cerrar al máximo la brecha".
Otros proyectos de Lockheed Martin relativos a simulación continúan
siendo materia clasificada. Sólo reconocen que trabajan en muchos
ámbitos de la seguridad antiterrorista, incluidos escenarios de
atentados en EE.UU. para estudiar métodos inhibitorios, estrategias de
evacuación y otras medidas.
Fuentes: La Vanguardia
www.defense-update.com
28.02.05
Noticias relacionadas:
*
El videojuego
Darwars
Ambush! ayuda a entrenar a soldados de EE.UU. (25.01.05)
*
Presentación del juego del Ministerio de Defensa "Misión de Paz"
(17.12.04)
*
El centro de Simulación e Innovación Tecnológica
de Granada, formará a profesionales sanitarios (18.11.04)
*
Un simulador militar para experimentar las guerras
del futuro (06.07.04)