Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Martes, 10 de mayo de 2005


Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio

El «Armani» de la ropa blindada

Miguel Caballero se jacta de ser el único empresario en el mundo que confecciona y blinda ropa de alta costura. Su firma ha convertido a Colombia en la meca del blindaje. Entre sus clientes figuran los Príncipes de Asturias

 

«Por favor, dispáreme», suelen pedirle apenas atraviesan el portón negro de hierro forjado. Miguel Caballero, el dueño de una casa esquinera bogotana en la que se oyen tiros a diario, ofrece alternativas para el ataque. Granadas, fusiles, pistolas. «No tengo ni un muerto encima», comenta mientras le apunta a una de sus empleadas con una nueve milímetros. «Mis blindajes son cinco veces más fuertes que el acero». Y entonces aprieta el gatillo. La mujer ríe. Dice que las balas producen cosquillas.

Foto: ABC

Prendas del catálogo

 

Es inevitable entrar con dudas y salir convencido del negocio de Miguel Caballero, el Armani de la moda blindada, como lo definió recientemente un programa de Discovery Channel sobre innovaciones tecnológicas. Todo resiste a sus balas. Desde calzoncillos -muy vendidos en Barcelona donde, según Caballero, suelen atacar las partes bajas con demasiada frecuencia-, hasta abrigos, chaquetas, blazers, camisetas, camisas y sotanas para sacerdotes amenazados en estas tierras tropicales de guerrillas y paramilitares.

Foto:www.efectotabano.com.ar«Mi sueño es blindar un traje de torero o diseñar una prenda que pese sólo 500 gramos», dice este administrador de empresas de 38 años, trece de los cuales lleva confeccionando ropa blindada. «No doy abasto. Desde el 11 de septiembre el mundo se blindó. La gente quiere andar protegida sin que se note» explica mientras desenrolla rollos de aramida, esa fibra sintética que importa de Holanda y que tiene la virtud de retener la energía de una bala, achatarla y frenarla.

Kilo y medio de blindaje

Su técnica explica por qué al presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez se le ve tan plácido cuando viaja a pueblos remotos para encontrarse con habitantes abandonados entre las balas y el olvido. Uribe, uno de los presidentes más amenazados de la región andina, suele vestir una guayabera, como se le dice a las camisas de algodón fresco para climas cálidos. No se le ve pesado ni incómodo. Va fresco, liviano y sin embargo está forrado con kilo y medio de blindaje de Caballero. «Discreción, comodidad, diseño. Ésa fue mi idea. Y resultó».

Hoy en día, aparte del Ejército colombiano y la policía secreta de este país, varios mandatarios y personalidades de América Latina usan alguno de los 92 modelos que Caballero ofrece por precios que oscilan entre los 150 y los 1.900 dólares. A Hugo Chávez, el presidente venezolano, le gustan por ejemplo las mismas guayaberas de Uribe pero las exige en colores vivos. Los Príncipes de Asturias tienen en su armario chaquetas de caza blindadas por Caballero. «Desde el 11 M se disparó el negocio en España. Del 70% de mis ventas, el 40% se hacen allá, sobre todo en Barcelona, País Vasco y Valencia. La guardia civil compra 400 chalecos antibalas cada año», explica.

 

Paradójicamente ser colombiano ha sido su carta de presentación. «Somos reconocidos más por nuestro conflicto que por otra cosa. Por eso afuera piensan que si un blindaje funciona en Colombia puede funcionar en cualquier parte del mundo. Tanto así que en este país hay empresas que se dedican a blindar limusinas para Oriente Medio», comenta.

Foto: ABC

Cuayabera y gabardinas blindadas en imágenes del catálogo de productos de la empresa colombiana

No hay duda que este hombre acertó con el negocio del momento. En los últimos tres años Caballero conquistó mercados en 14 países y el año pasado su empresa creció en un 686 por ciento lo que en cifras redondas significa tres millones de dólares en ventas. Y aunque Caballero compite con 600 empresas expertas en blindaje en el mundo, es el único en marcarse el tanto de confeccionar ropa de alta costura para particulares.

Protección y comodidad

«A veces me da paranoia de que alguien me copie la idea», dice mientras recuerda que la luz se le encendió un día en que salía de la universidad y vio que los escoltas de una compañera no se ponían los chalecos, a pesar del riesgo que corrían. «La causa: eran engorrosos y pesados. Entonces, empecé mi empresa pidiéndole plata a mi mamá y haciéndole un chaleco blindado al hombre que hoy es mi suegro», apunta mientras mira un mapamundi colgado en la pared: el 70 por ciento de sus productos se venden fuera de Colombia.

Cae la tarde y en el segundo piso de la casa las máquinas de coser traquetean sin cesar. Caballero fabrica 700 chalecos antibalas mensuales. Cada uno tarda en hacerse tres horas pero hay prendas que llevan un día.

Trabajo tiene y de sobra. En Colombia más de 17.000 personas viven amenazadas por paramilitares, guerrilleros, narcotraficantes o delincuencia común y reciben protección del Ministerio del Interior que destina un 25 por ciento de su presupuesto para coches, guardaespaldas y ropa blindada. Caballero les cose muchas de ellas. Ahora está cosiendo una para él mismo. Lo amenazaron con secuestrarlo y decidió blindarse.

Fuente: ABC
01.05.05

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es