Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Miércoles, 2 de noviembre de 2005


Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio

El Auditorio Nacional tendrá que cerrar durante seis meses para adaptarse a la nueva normativa de seguridad

Según informa el Inaem, de momento «no se ha adjudicado el proyecto a nadie. Tan sólo se está hablando del plan de respuesta a los requerimientos del Ayuntamiento»

 

El Auditorio Nacional de Madrid tendrá que cerrar durante seis meses. Deberá realizar las modificaciones necesarias para adaptarse a la normativas de medidas de prevención contra incendios aprobadas en los últimos años. Así lo confirmó ayer a este periódico el director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem), José Antonio Campos. «Hace mucho tiempo que el Ayuntamiento de Madrid solicitó que se hicieran obras de seguridad, pero ha habido muchas demoras». Al parecer, el plazo se fue dilatando hasta que «nos ha llegado una última comunicación» que ha obligado a tomar la decisión de cerrar el edificio y llevar a cabo las modificaciones necesarias. «Hemos esperado hasta julio de 2007 para que la Orquesta de la Comunidad de Madrid pudiera concluir su temporada».

El cierre del Auditorio era un hecho inminente e irrebatible, conocido por todos los programadores, según confesó a ABC Antonio Moral, actual director artístico del Teatro Real, y responsable de varios ciclos -Grandes Intérpretes, Liceo de Cámara- que celebran sus conciertos en el edificio madrileño. «Es una noticia que se conocía hace bastante tiempo, incluso se barajaba la fecha de cierre para el próximo verano, pero era demasiado pronto porque ya muchos programadores tenían cerrada la próxima temporada». Un dato que ha confirmado el arquitecto Ignacio García Pedrosa, quien junto a Ángela García de Paredes -hija de José María García de Paredes, arquitecto del Auditorio Nacional- se han ocupado del mantenimiento del edificio durante las últimas dos décadas. «El año pasado ya se hizo un concurso de empresas para saber qué medidas se debían tomar. Pero -añade- finalmente se anuló».

La medidas más restrictivas

Inaugurado en 1988, el proyecto de García de Paredes (responsable también del Palau de la Música de Valencia y de los Auditorios de Cuenca y Granada) es, sin embargo, de 1982. «Desde entonces la evolución de la normativa de seguridad contra incendios ha sido muy grande -en 1996 se aprobó la ley, de ámbito nacional, de Condiciones de Protección de Incendios, y más recientemente, en marzo de 2003, el Reglamento de Prevención de Incendios de la Comunidad de Madrid-». Según García Pedrosa, el edificio debe ajustarse a las tres normativas -nacional, de la Comunidad Autónoma y municipal- «en sus puntos más restrictivos, al tratarse de un edificio de unas características muy particulares y con un gran aforo: 2.400 butacas la sala grande, y 400 la de cámara. Además es un espacio complejo por la gran dimensión de su vestíbulo».

Entre las modificaciones que deberán ser realizadas -«muchas cosas pequeñas y muy puntillosas»-, se encontrarían, en opinión del arquitecto, la colocación de barandillas intermedias en las escaleras, «porque ahora se pide un ancho de 1,80 metros, y en la actualidad tienen 2,20 metros; o la colocación de planchas cortafuegos verticales en el vestíbulo principal». Por otra parte, y ante la acusación repetida de algunos miembros de la Orquesta Nacional de la existencia de amianto -un producto altamente peligroso- en los revestimientos del aire acondicionado, García Pedrosa niega tajamente este hecho. «Ese producto fue prohibido alrededor de 1970, y no existe ni en el aire acondicionado ni en los aislamientos».

En cuanto al interior de las salas, al parecer no es probable que en ellas se produzcan modificaciones, al menos así lo cree el director técnico de la Orquesta y Coro Nacionales -que tiene su sede en el Auditorio-, Félix Palomero, quien confía en que «los planes de obra no afecten al 100 por ciento del edificio para poder ensayar. De no ser así, deberíamos buscar un espacio alternativo, un espacio «ad hoc», que no existe». La otra opción sería la de concentrar en los meses de cierre del Auditorio las giras previstas. «Estamos programando una para la primavera de 2007, que retrasaríamos a otoño».

Una alternativa, el Teatro del Canal

Otros muchos programadores de ciclos como Ibermúsica, Juventudes Musicales, Orquesta de la Comunidad de Madrid, Sinfónica de Madrid o Grandes Intérpretes deberán buscar también otras alternativas. Según ha podido saber ABC, algunos de ellos optarán por retrasar el comienzo de temporada -habitualmente en octubre- hasta principios del año siguiente. En el caso de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, según su gerente, Jorge Cuya, ésta tal vez podría utilizar el nuevo Teatro del Canal -con un aforo bastante inferior, unas 1.000 localidades- que baraja como fecha de inauguración la primavera de 2007, aunque aún éstá por confirmar.

A falta de más datos, el Inaem tan sólo ha confirmado que, de momento, el proyecto de obras para el Auditorio Nacional no ha sido adjudicado. «Tan sólo se está hablando del plan de respuesta a los requerimientos del Ayuntamiento». García Pedrosa espera que quien se haga cargo de él «no haga sólo prevalecer lo funcional y que respete lo arquitectónico».

Fuente: ABC
26.10.05

Noticias relacionadas:

* Suplemento Temático: Autoprotección

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es