Un
niño suicida iraquí se lanza contra el coche del jefe de Policía de
Kirkuk
El pequeño, de
entre 10 y 13 años, perdió la vida en el atentado fallido contra el
general Areb
Un niño se
convirtió en uno de los suicidas más jóvenes desde que comenzó la
guerra en Iraq. Tenía entre 10 y 13 años y se hizo
volar contra un convoy de la Policía iraquí en Kirkuk, al norte de
Iraq. El general, Khattab Abdallah Areb, que fue blanco del ataque,
resultó herido en el vientre, el pecho y en una pierna, y fue
rápidamente internado en el hospital de esa ciudad petrolera. Areb
relató que vio a un niño de entre 10 y 13 años, que llevaba un cinturón
con explosivos, correr hacia el convoy en el cual viajaba y que estaba
arribando a un puesto de control, y se inmoló. También el chófer del
conductor resultó herido en el ataque.
El incidente habla de la
gravedad de la situación que se vive en el país en donde un niño se
convirtió en un instrumento para matar. Al margen de este atentado,
la jornada del martes estuvo, una vez más, marcada por la violencia. Al
menos 18 personas murieron en dos explosiones en la ciudad de Basora, en
el sur de Iraq. La policía local indicó que una bomba fue colocada en un
coche que estalló en la zona comercial de la ciudad, cerca de varios
negocios y restaurantes.
La explosión mató a
seis policías y 12 civiles, hiriendo además a unas 30 personas. Al
parecer, el ataque tuvo como blanco a vehículos policiales, y logró
destruir dos de estos coches. Un segundo estallido, causado por una
granada lanzada con mortero, se produjo poco después cerca de la base de
las fuerzas británicas que están a cargo de la ciudad. Aún no se sabe si
hubo víctimas en este ataque. Los atentados se producen pocos días antes
del festival musulmán del Eid, que marca el final del mes sagrado de
Ramadán.
Liberan a 500 presos.
Esta celebración ha llevado al Ejército estadounidense a liberar a 500
prisioneros retenidos en la cárcel de Abu Ghraib, célebre por ser
escenario de las torturas de los militares estadounidense en Iraq. «La
liberación se ha realizado a petición del Gobierno iraquí; y tras un
proceso de selección para garantizar que no estaban involucrados en
delitos de sangre, torturas o secuestros », explicó el mando militar en
un comunicado que tampoco explicó bien las razones de por qué habían
sido detenidos en primer lugar.
Con 25 dólares en el
bolsillo, un Corán y una nueva Dish Dasha, como se conoce la vestimenta
árabe, fueron liberados después de que sus casos fueran revisados por un
juez iraquí. «Estos detenidos confesaron sus crímenes, renunciaron a la
violencia y juraron convertirse en Buenos ciudadanos de Iraq », explicó
el juez. Estados Unidos todavía mantiene al menos a trece mil
ochocientos iraquíes en varios centros de detención en todo el país.
Temida en tiempos del ex dictador Sadam Husein por ser el centro de las
torturas y la represión política de su régimen, saltó de nuevo al
panorama internacional cuando en 2004 se descubrieron las torturas de
los soldados estadounidenses a los presos.
Por otra parte, más de
200 grupos políticos iraquíes, entre ellos 18 alianzas, comenzaron la
campaña para la elecciones parlamentarias del 15 de diciembre, último
paso en el proceso de transición diseñado por Estados Unidos. El inicio
de la campaña electoral fue anunciado por el presidente de la Comisión
Suprema Electoral, Farid Ayar, que explicó que los políticos podrán
aparecer en público y lanzar sus mensajes hasta el día anterior a los
comicios.
Fuente: La Razón
02.11.05
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