Se
instalarán 26 videocámaras en la plaza Mayor de Madrid para vigilar a los
transeúntes
El órgano
controlador impone cinco condiciones para garantizar la intimidad de los
vecinos
La Comisión de
Garantías de la Videovigilancia de la Comunidad de Madrid ha dado el
visto bueno a la instalación de 14 cámaras fijas y 12 móviles en la
plaza Mayor por iniciativa del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón
(PP), para controlar este espacio público y prevenir la comisión de
hechos delictivos. La comisión, sin embargo, impone diversas condiciones
al Ayuntamiento para preservar "la intimidad personal y familiar" de
quienes viven en la zona. Este sistema de videovigilancia ya existe en
el casco histórico y en el eje comercial de Lleida desde 1991.
El gobierno municipal de Madrid dio luz verde en junio pasado a la
instalación de 26 cámaras de videovigilancia en todo el perímetro de
la plaza Mayor para "combatir la delincuencia". Pero la medida,
según admitió entonces el edil de Seguridad, Pedro Calvo, no se pondría
en marcha hasta "primavera o verano de 2006", porque antes tenía que ser
autorizada por la Delegación del Gobierno y consultada la Comisión de
Garantías de Videovigilancia, dirigida por el presidente del Tribunal
Superior de Justicia. Madrid sólo tiene en la actualidad una zona
pública vigilada con cámaras: el Museo al Aire Libre bajo el puente de
Eduardo Dato. En el casco histórico y el eje comercial de Lleida, este
sistema se instaló en 1991. Según el Ayuntamiento, los hechos delictivos
se redujeron un 70%.

La Comisión de Garantías
se reunió el pasado 11 de octubre para deliberar sobre la solicitud
municipal de Madrid. Tras evaluar los pros y los contras, la comisión ha
resuelto autorizarla. No obstante, impone a Ruiz-Gallardón cinco
condiciones "imprescindibles" para garantizar lo establecido por la
ley. La visión de las cámaras debe acotarse al viario y espacios
públicos. Su capacidad de movimiento y grabación también debe limitarse
a esos espacios. El Ayuntamiento debe identificar a la persona encargada
de su uso y supervisión. Los viandantes deben ser informados de la
existencia de las cámaras y, por último, antes de su puesta en marcha se
realizará una comprobación técnica de que se han tomado las cautelas
establecidas por esta Comisión de Garantías de Videovigilancia,
supervisión que, además, podrá ser realizada por miembros de la misma.
Tras recibir este dictamen, el delegado del Gobierno en Madrid,
Constantino Méndez, ha enviado un escrito al concejal Pedro Calvo en el
que le comunica la resolución y le da permiso para que proceda a la
instalación de las 26 cámaras cumpliendo todos los requisitos impuestos
por la Comisión de Videovigilancia.
Las cámaras podrán captar imágenes durante las 24 horas del día, pero no
grabar sonido. Las imágenes serán transmitidas digitalmente -sin
necesidad de cable- hasta un centro controlado por la Policía
Municipal. Las grabaciones, en caso de no tener utilidad a efectos
de investigación judicial, tendrán que ser destruidas en el
plazo de una semana, según ha establecido el delegado del Gobierno.
Paneles de aviso
Todo el sistema tendrá un coste de 170.000 euros para las arcas
municipales, según los estudios realizados por la Concejalía de
Seguridad. Además, como estipula la ley correspondiente, el Consistorio
tendrá que instalar paneles alertando a los viandantes de que se hallan
en una zona controlada mediante cámaras. El Ayuntamiento ha determinado
hacerlo mediante 10 paneles que estarán colocados en
los accesos a la plaza Mayor a través de las calles de La Sal,
Zaragoza, Gerona, Botoneras, Toledo, Arco de Cuchilleros, Ciudad
Rodrigo, Siete de Julio, Arco de Triunfo y Felipe III.
El Ayuntamiento calcula que en días laborables transitan unas 12.000
personas por la plaza Mayor. Esta cifra se incrementa de forma notable
durante los fines de semana y periodos vacacionales, de forma que la
plaza y sus soportales llegan a estar repletos de paseantes. Esto
"facilita la comisión de actos delictivos, especialmente
de sustracciones al descuido, lo que genera una evidente
sensación de inseguridad subjetiva", según fuentes municipales.
Las asociaciones de vecinos y comerciantes de la plaza Mayor se han
dirigido en repetidas ocasiones al Ayuntamiento de Madrid para solicitar
la instalación de estas cámaras. La Oficina Municipal de Turismo
existente en esta plaza es uno de los objetivos predilectos de los
carteristas.
Fuente: El País
31.10.05
Noticias relacionadas:
*
Suplemento Temático: Videovigilancia
*
Suplemento
temático: LOPD