Julieth Quintero, primera francotiradora de élite
de la policía colombiana
La 'Nikita' colombiana,
es capaz de acertar al corazón y la cabeza de un blanco en movimiento a
500 metros
Lo más duro de su profesión es
rescatar cadáveres; saber que no llegaron a tiempo y que los
secuestradores cumplieron su macabra amenaza. Y aún es peor cuando el
muerto es un niño. Entonces Julieth Quintero no puede reprimir las
lágrimas de tristeza y de rabia.
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Julieth
Quintero, primera francotiradora del cuerpo de la policía
colombiana especializada en secuestros, apunta con su AR-10 |
Hace más de cinco años que la
destinaron al Gaula, cuerpo de la Policía Nacional colombiana
especializado en secuestros y desde hace uno pertenece al SWAT, el
grupo de elite de la institución. Además, acaban de convertirla en la
primera francotiradora de la Historia no sólo de la policía sino de
cualquier órgano de seguridad del país. «No es tanto la puntería lo que
valoran como la paciencia y la entereza que le ponga una al caso. Te
tienes que quedar horas apuntando, soportando el calor, el frío, lo que
toque, sin desesperarse», explica.
Pero no sólo su virtud es la paciencia y la constancia. Julieth, a quien
apodan Nikita, le da al corazón y a la cabeza de un blanco en movimiento
a 500 metros. Hasta ahora no ha tenido que apretar el gatillo de su
fusil AR-10, con el que es casi infalible, pero no le temblará el
pulso cuando llegue el momento. «No me dará pesar porque el hombre que
tenga en la mira va a causar mucho dolor a alguien y es mejor hacerle
daño a él. Pero no disparamos necesariamente a matar».
Su bautizo como miembro regular de un equipo de rescate llegó al poco de
ingresar en los Gaula. La guerrilla había instalado un falso control de
carreteras y pretendía secuestrar a un grupo de automovilistas, un
estilo de rapto colectivo que en Colombia se llama «pesca milagrosa».
«Aquello fue una operación relámpago con una balacera tremenda. Nos
metimos 25 policías en un camión y cuando la guerrilla nos detuvo,
salimos disparando y gritando a la gente que se tirara al piso. No hubo
heridos civiles, rescatamos a los 15 que se llevaban al monte y los
subversivos salieron huyendo, pero algunos murieron».
En otra ocasión buscaron hasta tres veces a un rehén en una zona
montañosa. No lo encontraron y en un momento dado la guerrilla los
emboscó. Repelieron el ataque y cuando sus enemigos se fueron,
reanudaron la búsqueda. Encontraron el cadáver. «Se siente impotencia.
Sabes que en algún momento pasamos cerca». Otros días hay más suerte.
Julieth quiso ser policía desde pequeña. En cuanto pudo, ingresó
a la academia. Pronto lució su uniforme en Antinarcóticos y después en
el Gaula. Pertenecer a SWAT es algo que ha superado sus
expectativas porque a ella lo que le va es la acción; las oficinas la
ahogan.
«Cuando estaba en narcóticos, daba mucha satisfacción destruir un
laboratorio clandestino de cocaína o capturar narcos. Pero traer a una
persona a la libertad, verlo abrazarse con la familia y llorar todos de
alegría es algo que me eriza la piel, es muy especial, único».
Como madre de un niño de siete años, siempre ve la cara de su hijo en la
de los menores que sufren el secuestro. «El rescate de los niños es lo
que más me impresiona. Los encontramos en un rincón, desprotegidos,
temerosos; no saben si alegrarse cuando nos ven, temen que les hagamos
algo. Les decimos, ya te llevamos a donde tu papito, tranquilo. Una sale
de esas situaciones con alegría pero con mucha rabia porque no se puede
creer que una persona sea capaz de llevarse a alguien tan indefenso».
Hay ocasiones en que no puede reprimirse y mientras esposan al
secuestrador le dispara varias preguntas. «Usted, ¿por qué hace eso?,
¿acaso no tiene familia? ¿Todo por la plata?». Aún así siente lástima
por las madres de los criminales. «Lloran y les dicen: 'Hijo, yo a usted
le eduqué, ¿por qué hace esto?'».
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LO DICHO Y HECHO |
«No me importará
disparar, porque a quien tenga en el objetivo querrá causar
dolor a alguien»
1973: Nace en la ciudad de Medellín. 1996: Ingresa en la
escuela de policía. Pronto pasa al Departamento
Antinarcóticos 2001: Entra en los Gaula, cuerpo de policía
especializado en secuestros, y lleva a cabo su primer
rescate: un grupo de automovilistas capturado por la
guerrilla. 2004: Se incorpora al Swat, grupo policial de
elite. 2005: Se convierte en la primera francotiradora en la
historia de los Fuerzas de Seguridad de Colombia. |
Fuente: El Mundo
01.11.05
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